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El cambio que requiere la Asamblea


Abundan las críticas contra la Asamblea Nacional, pero pensamos que no aciertan a encontrar la raíz del problema: A los legisladores se les elige por cinco años, pero anualmente rotan en el desempeño de los cargos de dignatarios y comisiones.

Mientras perdure ese sistema, los resultados serán mediocres. La temporalidad no permite proyectar una labor para el quinquenio, aprender a cabalidad el puesto, desarrollar una labor eficaz o siquiera sentir apego por un cargo transitorio.

Para comprender la situación imaginemos los resultados que tendría un equipo de béisbol que cada episodio cambia la rotación de sus bateadores, así como la posición de los entrenadores y jugadores en el campo. Las consecuencias en cada partido jugado serían desastrosas en el bateo, lanzamiento y defensa en el campo. Y, por supuesto, perdería fanáticos.

La continuidad en el cargo legislativo tendrá por consecuencia que:

1. La directiva, las bancadas y cada legislador deberán precisar un plan de trabajo y metas por la totalidad del período de cinco años.

2. Los diputados podrán estudiar y conocer mejor los problemas de sus respectivos cargos y comisiones.

3. Se perfeccionará la iniciativa legislativa.

4. Habrá un mejor seguimiento de los asuntos legislativos pendientes.

5. Se tendrá una mayor y más versada fiscalización de la labor de la Administración Pública.

6. La ciudadanía podrá evaluar con objetividad la labor de sus legisladores.

7. Habrá una mejor imagen y respeto por la institución y sus miembros.

Por otra parte, la Asamblea debiera ser el semillero de "carreras políticas", preparando a nuestros gobernantes para escalar posiciones de mayor responsabilidad. Pero esa preparación requiere fogueo en el estudio de los problemas nacionales y sus soluciones. De la manera en que está organizada nuestra Asamblea, eso no es posible. Tampoco los ciudadanos pueden, con dicho sistema, seguir con objetividad la trayectoria de nuestros legisladores.

De allí que la mayoría de los cargos políticos administrativos son ocupados con profesionales competentes, pero sin experiencia política; mientras que en la Asamblea tenemos duchos políticos, pero inexpertos para ocupar los cargos públicos de gran responsabilidad.

Medidas demagógicas como las llamadas "partidas circuitales", solamente darán volátiles reconocimientos, causando graves daños a nuestra democracia.

La continuidad en los cargos legislativos mejorará significativamente los resultados de la labor individual y colectiva de la Asamblea, así como su contribución a la solución de los problemas nacionales, brindado la oportunidad a los diputados de labrarse un sólido prestigio público.

101 años de Panamá América

 
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