El Canal y los trabajadores, "sin pena ni glorias"
El 15 de agosto se conmemoraba un año más de la inauguración oficial del Canal de Panamá, pero la fecha pasó casi inadvertida para el público en general. Como no se trata de reivindicar aquí temas comunes y sabidos para casi todos, este hecho (la generalizada indiferencia) se producía en abierta contradicción con el reto más importante que tendremos que enfrentar los panameños en los próximos años: la ampliación, construcción y manejo del Canal, pues esta vez lo tendremos que hacer nosotros, muy bien y pronto, debido a que los trabajos deberán iniciarse en el 2008.
Así las cosas, es sorprendente que las autoridades y los trabajadores no hubiesen aprovechado esa oportunidad para introducir en la mente de todos los panameños, que esta mega obra deberá ser conducida bajo la mayor eficiencia y responsabilidad nacional. Este llamado es aún más oportuno para ciertos sectores que tendrán en sus manos nada menos que llevar a cabo su construcción, conjuntamente con los ingenieros, ambientalistas, arquitectos, y un largo etcétera, quienes participarán directamente, son ellos, los obreros y los trabajadores nacionales.
Por tal razón, resulta preocupante la creciente violencia sindical de organismos como la SUNTRACS en estas fechas, lo cual nos hace reflexionar en el futuro que podría tener la ampliación del Canal en momentos en que este sector sustituye el diálogo y las negociaciones por el enfrentamiento duro y callejero de los inicios de la era industrial que ya pasaron.
La dirigencia de este importante sector, al igual que el resto de la población panameña, que no puede ser indiferente o ajena a lo que está en juego, deben comprender que nunca antes en la historia del Canal la inserción de los trabajadores de la construcción podría constituirse en una oportunidad histórica para la nación que dicen defender. Sin embargo, su actual dirigencia, especialmente durante estas fechas conmemorativas, están pasando a la historia con más penas que glorias.
José Lasprilla: La primera autoridad del distrito tiene que velar por los intereses de sus ciudadanos, para eso el pueblo la eligió. Le dan la espalda al pueblo y no hay quien nos defienda.
Elvecio Sosa: Estábamos trabajando, con el grupo Viveros y después cambió el nombre a Maqtec. Cuando le reclamé las vacaciones, jamás me las dieron. El abuso lo han tenido con los isleños.