El Chorrillo se queda sin buses
La gente de El Chorrillo ha vuelto a las calles. Ahora protestan porque el transporte colectivo no pasa por la avenida A y los usuarios tienen que caminar hasta Calle 12 y la Central para abordar un bus.
Y es que la situación del barrio ha cambiado drásticamente desde que en noviembre del año pasado fue clausurada la terminal de transbordo donde fluían más de 80 mil pasajeros y unos mil buses del transporte colectivo.
"Ya los buses no quieren pasar por el chorrillo y tenemos que caminar varias cuadras para poder llegar al trabajo", expresó Yira González, una dependiente de un almacén en la Vía España, quien lamenta la situación que viven a pesar de que habitan en un corregimiento que está en el centro de la capital.
La situación es más caótica para los chorrilleros en horas de la mañana debido a que gran cantidad de usuarios tienen que caminar ante la falta de buses en el barrio.
La joven González explicó que luego de clausurada la terminal esperaban hasta por casi media hora para que pasara un bus, pero ahora nadie hace eso y rápidamente la gente emprende la caminata hasta calle 12 o la Avenida Central.
Los más afectados del barrio son los residentes de las calles 26, 27 y 28 que tienen que caminar varias cuadras.
Cientos de trabajadores del barrio y personas de la tercera edad se ven obligadas a realizar la gran caminata para encontrar un transporte público que los lleve a su destino.
Pero los chorrilleros no han esperado para protestar. El noviembre pasado cerraron la avenida A por está situación y luego de pasada la tregua de diciembre han vuelto a las calles para denunciar lo que está sucediendo y que afecta a miles de usuarios.
En la comunidad funciona desde hace años una ruta de buses que viaja de El Chorrillo a Boca La Caja, pero los residentes sostienen que está ruta viaja hacia la avenida Balboa y Paitilla, destinos muy pocos frecuentados por los chorrilleros.
Los usuarios también expresaron que la ruta de Boca La Caja tiene un pésimo servicio debido a que viajan muy lento y las unidades son "chatarras".
Una usuaria explicó que los buses de Boca La Caja viajan por la Avenida Ancón, luego toman la Central y la Avenida B, pasan por la Avenida Perú y la Avenida Cuba hasta llegar a la Avenida Balboa.
Señaló que debido a esa ruta los buses de Boca La Caja toman hasta media hora para llegar a la Central por lo que es una ruta de buses inoperante para la mayoría de los usuarios.
Informó que estos buses salen cada media hora de su piquera por lo que no llenan las exigencias de rapidez que exige el usuario del barrio.
La mayoría de los usuarios toman la ruta de Boca La Caja para hacer transbordo con la finalidad de tomar otro bus en la Central ante la falta de transporte en El Chorrillo.
Los usuarios manifiestan que ellos quieren buses que viajan a la Transístmica, Vía España y Calle 50, que son los destinos más frecuentes de los chorrilleros.
Los usuarios solicitaron a la Autoridad Nacional del Tránsito y Transporte Terrestre (ANTTT) a que obligue a los buses a cumplir con su ruta normal que es tomando por calle 21 y 22.
Los buses de ruta de El Chorrillo han cambiado en su mayoría para Albrook, que es el destino de la nueva terminal nacional del transporte, donde arriban la mayoría de unidades.
Sólo los buses de ruta Calle 12 no tienen como destino obligatorio Albrook debido a que los de ruta 5 de Mayo si tienen que llegar hasta la nueva terminal del transporte.
Al llegar a la nueva terminal en Albrook los conductores de buses se niegan a ir hasta El Chorrillo, principalmente en horas de la mañana.
Luis González, conductor de la ruta Panamá Viejo, explicó que para ellos no es conveniente económicamente ir hasta El Chorrillo debido a que en Albrook recogen la mayoría de pasajeros.
"Si me voy hasta El Chorrillo la mayoría de los pasajeros se me bajan aquí mismo porque me tomaría más tiempo llegar hasta la Avenida Balboa", explicó González con siete años de experiencia en el manejo de buses de está ruta.
Indicó que los usuarios quieren llegar lo más pronto posible a su destino por lo que ir de Albrook a El Chorrillo les puede tomar hasta media hora más.
Agregó que los trabajos que se realizan en la Avenida de los Mártires causan una mayor demora para llegar hasta El Chorrillo, razón por la cual muchos conductores se resisten a ese destino.
Otro factor que aducen los conductores es la falta de seguridad que existe en el barrio de El Chorrillo, principalmente en horas muy tempranas y después de las seis de la tarde.
Según el conductor González esto tiene algo de cierto ya que nadie quiere viajar para El Chorrillo en la noche debido a la falta de seguridad en el sector y a las pandillas juveniles que operan en ese sector.
Recordó que cuando estaba la terminal en ese barrio en varias ocasiones asaltaron a los conductores por lo que se espera ahora que no hay ni terminal ni policías.
Un puesto de la Policía Nacional en la Avenida A se observa totalmente vacío a pesar de que fue inaugurado con la intención de incrementar la vigilancia en el sector.
Pero los chorrilleros rechazan de que sea por falta de seguridad que los buses no lleguen al barrio. Sostienen que la única razón por lo que no quieren ir al barrio es porque no le es rentable económicamente .
Mientras que fuentes del tránsito informaron que son cerca de 200 buses de la ruta El Chorrillo que deben llegar a ese destino.
No obstante, el transporte público no ha sido lo único que perdió El Chorrillo con la clausura de la terminal.
La comunidad aduce de que el barrio perdió su principal foco económico para los pequeños comerciantes al ser cerrada la terminal.
Más de cien pequeños comerciantes han tenido que buscar otros lugares con alquileres más altos donde ubicarse mientras que las amas de casas dicen que ahora no tienen a donde hacer compras de verduras a costo más baratos.
Alexander Mares quien tenía una zapatería en la antigua terminal de El Chorrillo indicó que todavía no ha encontrado local para su negocio por lo que desde su pequeño apartamento trata de atender a su clientela.
Claro que los ingresos para Mares han bajado en más del 50 por ciento. Ante podía hacerme en una semana 200 balboas, pero ahora no llegó ni a cien balboas, lamentó el pequeño comerciante.
Manifestó que igual que él muchos pequeños comerciantes del barrio enfrentan similar situación económica debido a que todo cambió en el barrio.
La antigua terminal representaba un movimiento comercial del cual se beneficiaban más de 300 pequeños comerciantes del área.
Muchos de los vendedores de chichas y empanadas así como buhoneros que vendían en El Chorrillo se observan vendiendo en la Avenida Central.
Y es que la situación del barrio ha cambiado drásticamente desde que en noviembre del año pasado fue clausurada la terminal de transbordo donde fluían más de 80 mil pasajeros y unos mil buses del transporte colectivo.
"Ya los buses no quieren pasar por el chorrillo y tenemos que caminar varias cuadras para poder llegar al trabajo", expresó Yira González, una dependiente de un almacén en la Vía España, quien lamenta la situación que viven a pesar de que habitan en un corregimiento que está en el centro de la capital.
La situación es más caótica para los chorrilleros en horas de la mañana debido a que gran cantidad de usuarios tienen que caminar ante la falta de buses en el barrio.
La joven González explicó que luego de clausurada la terminal esperaban hasta por casi media hora para que pasara un bus, pero ahora nadie hace eso y rápidamente la gente emprende la caminata hasta calle 12 o la Avenida Central.
Los más afectados del barrio son los residentes de las calles 26, 27 y 28 que tienen que caminar varias cuadras.
Cientos de trabajadores del barrio y personas de la tercera edad se ven obligadas a realizar la gran caminata para encontrar un transporte público que los lleve a su destino.
Pero los chorrilleros no han esperado para protestar. El noviembre pasado cerraron la avenida A por está situación y luego de pasada la tregua de diciembre han vuelto a las calles para denunciar lo que está sucediendo y que afecta a miles de usuarios.
En la comunidad funciona desde hace años una ruta de buses que viaja de El Chorrillo a Boca La Caja, pero los residentes sostienen que está ruta viaja hacia la avenida Balboa y Paitilla, destinos muy pocos frecuentados por los chorrilleros.
Los usuarios también expresaron que la ruta de Boca La Caja tiene un pésimo servicio debido a que viajan muy lento y las unidades son "chatarras".
Una usuaria explicó que los buses de Boca La Caja viajan por la Avenida Ancón, luego toman la Central y la Avenida B, pasan por la Avenida Perú y la Avenida Cuba hasta llegar a la Avenida Balboa.
Señaló que debido a esa ruta los buses de Boca La Caja toman hasta media hora para llegar a la Central por lo que es una ruta de buses inoperante para la mayoría de los usuarios.
Informó que estos buses salen cada media hora de su piquera por lo que no llenan las exigencias de rapidez que exige el usuario del barrio.
La mayoría de los usuarios toman la ruta de Boca La Caja para hacer transbordo con la finalidad de tomar otro bus en la Central ante la falta de transporte en El Chorrillo.
Los usuarios manifiestan que ellos quieren buses que viajan a la Transístmica, Vía España y Calle 50, que son los destinos más frecuentes de los chorrilleros.
Los usuarios solicitaron a la Autoridad Nacional del Tránsito y Transporte Terrestre (ANTTT) a que obligue a los buses a cumplir con su ruta normal que es tomando por calle 21 y 22.
Los buses de ruta de El Chorrillo han cambiado en su mayoría para Albrook, que es el destino de la nueva terminal nacional del transporte, donde arriban la mayoría de unidades.
Sólo los buses de ruta Calle 12 no tienen como destino obligatorio Albrook debido a que los de ruta 5 de Mayo si tienen que llegar hasta la nueva terminal del transporte.
Al llegar a la nueva terminal en Albrook los conductores de buses se niegan a ir hasta El Chorrillo, principalmente en horas de la mañana.
Luis González, conductor de la ruta Panamá Viejo, explicó que para ellos no es conveniente económicamente ir hasta El Chorrillo debido a que en Albrook recogen la mayoría de pasajeros.
"Si me voy hasta El Chorrillo la mayoría de los pasajeros se me bajan aquí mismo porque me tomaría más tiempo llegar hasta la Avenida Balboa", explicó González con siete años de experiencia en el manejo de buses de está ruta.
Indicó que los usuarios quieren llegar lo más pronto posible a su destino por lo que ir de Albrook a El Chorrillo les puede tomar hasta media hora más.
Agregó que los trabajos que se realizan en la Avenida de los Mártires causan una mayor demora para llegar hasta El Chorrillo, razón por la cual muchos conductores se resisten a ese destino.
Otro factor que aducen los conductores es la falta de seguridad que existe en el barrio de El Chorrillo, principalmente en horas muy tempranas y después de las seis de la tarde.
Según el conductor González esto tiene algo de cierto ya que nadie quiere viajar para El Chorrillo en la noche debido a la falta de seguridad en el sector y a las pandillas juveniles que operan en ese sector.
Recordó que cuando estaba la terminal en ese barrio en varias ocasiones asaltaron a los conductores por lo que se espera ahora que no hay ni terminal ni policías.
Un puesto de la Policía Nacional en la Avenida A se observa totalmente vacío a pesar de que fue inaugurado con la intención de incrementar la vigilancia en el sector.
Pero los chorrilleros rechazan de que sea por falta de seguridad que los buses no lleguen al barrio. Sostienen que la única razón por lo que no quieren ir al barrio es porque no le es rentable económicamente .
Mientras que fuentes del tránsito informaron que son cerca de 200 buses de la ruta El Chorrillo que deben llegar a ese destino.
No obstante, el transporte público no ha sido lo único que perdió El Chorrillo con la clausura de la terminal.
La comunidad aduce de que el barrio perdió su principal foco económico para los pequeños comerciantes al ser cerrada la terminal.
Más de cien pequeños comerciantes han tenido que buscar otros lugares con alquileres más altos donde ubicarse mientras que las amas de casas dicen que ahora no tienen a donde hacer compras de verduras a costo más baratos.
Alexander Mares quien tenía una zapatería en la antigua terminal de El Chorrillo indicó que todavía no ha encontrado local para su negocio por lo que desde su pequeño apartamento trata de atender a su clientela.
Claro que los ingresos para Mares han bajado en más del 50 por ciento. Ante podía hacerme en una semana 200 balboas, pero ahora no llegó ni a cien balboas, lamentó el pequeño comerciante.
Manifestó que igual que él muchos pequeños comerciantes del barrio enfrentan similar situación económica debido a que todo cambió en el barrio.
La antigua terminal representaba un movimiento comercial del cual se beneficiaban más de 300 pequeños comerciantes del área.
Muchos de los vendedores de chichas y empanadas así como buhoneros que vendían en El Chorrillo se observan vendiendo en la Avenida Central.