default

El clima negligente


Sin lugar a dudas, cabe resaltar, que la negligencia sigue aclimatando a diversos sectores de nuestra sociedad, tal como lo refleja el caso por el cual lucha actualmente la familia Jiménez, en donde a su hija se le infectó en 1994 el virus del V.I.H. inconscientemente mediante una transfusión de plaquetas, debido al clima negligente que en ese entonces cubrió la situación, y que todavía existe en diversos sectores de nuestra sociedad.
Realmente, es sumamente alarmante el modo en que las autoridades pertinentes se han pronunciado con respecto a esta situación que aún agobia a la víctima a causa de tan negligente servicio médico, al hoy día hacérsele difícil recibir las debidas atenciones y facilidades para con su situación. En mi opinión, los responsables de tan injusta sentencia, que paulatinamente azota la vida de la afectada, deben de indemnizar a la víctima por el daño causado, y a su vez, brindarle todas las facilidades a sus familiares para que éstos puedan efectuar las diligencias y acciones de rigor.
Considero que la declaración dada por el director del Hospital Santo Tomás es muy alarmante y pone en clima negligente los servicios médicos que brinda esa institución gubernamental, en el cual dijo que "toda transfusión de sangre constituye un riesgo para la persona que la recibe", y en donde él, mismo admitió que a los parientes de la persona que resulta, mediante este proceso, infectada de alguna enfermedad, se les debe informar inmediatamente del mismo. Es muy penoso el ver que ese centro hospitalario no luce defensivo ante los actuales flagelos que conminan nuestra salud, al dar declaraciones que admiten como una realidad el hecho de correr el riesgo de infección al acudir al banco de sangre de ese hospital.
Por otra parte, si el gobierno no reivindica su postura en torno a este caso, dejará marcada su incompetencia para atender adecuadamente los servicios hospitalarios que ofrece el Estado; y también dejará a todo el país, especialmente a los usuarios de esta institución, totalmente temerosos de ello, debido a la continuidad de lamentables situaciones que afectan a los pacientes que dependen de esa institución. Con la salud no se juega, y si queremos que la población se sienta impávida ante el entorno que recubre actualmente el país, debemos procurar que hechos como este y otros más, no se sigan dando en ninguna magnitud.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América