El combate del gusano barrenador
Ocho millones de moscas estériles serán dispersadas por vía aérea en las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro, para erradicar el gusano barrenador que afecta al ganado y otros animales.
Un boletín de la Comisión de Panamá y Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador, destaca que la operación se inició el 29 de junio y el jueves fue inaugurado el Centro de Dispersión de Moscas Estériles.
La idea es que con la diseminación de estos insectos estériles, se rompa el ciclo reproductivo, de modo tal que se disminuya su presencia en una primera etapa, y que se erradique casi por completo en otras ulteriores.
El insecto, pica y deposita huevos del gusano en el ganado, provocando severas ulceraciones que afectan la piel, tejido subcutáneo y el mismo músculo del animal, en menoscabo de su salud y la calidad de su carne. Y en ese sentido, el potencial exportador del rubro, quedaría anulado, desmejorándose al mismo tiempo la competitividad del producto con respecto a sus similares importados.
Trece técnicos fueron desplazados a Bocas del Toro para la operación. Las moscas estériles son producidas en México y semanalmente son transportadas en contenedores a diversos países.
A nivel de Centroamérica se estima que el costo para erradicar el gusano barrenador es de B/.200 millones. En Panamá, la operación es financiada en un 15% por nuestro país y en un 85% por Estados Unidos. El plan de tres años tendrá un costo total de B/.40 millones.
También se contempla un plan de seguimiento en Panamá, que será financiado en 10% por Panamá y 90% por Estados Unidos. Para desarrollar esta fase se contempla construir aquí una planta de producción de insectos estériles a un costo de B/.100 millones.
En el aeropuerto de Tocumen se construirá un centro de dispersión a un costo de B/.1.5 millones, que estará provisto de aeronaves bimotores.
El esfuerzo que se hace para combatir la plaga es un buen ejemplo de cooperación internacional que obra en doble sentido. Por un lado, ayuda a los productores nacionales a mantener los buenos niveles de calidad del ganado y sus derivados. Por el otro, contribuye a frenar su propagación a otras naciones. Juntos, podemos conseguir grandes metas.
Un boletín de la Comisión de Panamá y Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador, destaca que la operación se inició el 29 de junio y el jueves fue inaugurado el Centro de Dispersión de Moscas Estériles.
La idea es que con la diseminación de estos insectos estériles, se rompa el ciclo reproductivo, de modo tal que se disminuya su presencia en una primera etapa, y que se erradique casi por completo en otras ulteriores.
El insecto, pica y deposita huevos del gusano en el ganado, provocando severas ulceraciones que afectan la piel, tejido subcutáneo y el mismo músculo del animal, en menoscabo de su salud y la calidad de su carne. Y en ese sentido, el potencial exportador del rubro, quedaría anulado, desmejorándose al mismo tiempo la competitividad del producto con respecto a sus similares importados.
Trece técnicos fueron desplazados a Bocas del Toro para la operación. Las moscas estériles son producidas en México y semanalmente son transportadas en contenedores a diversos países.
A nivel de Centroamérica se estima que el costo para erradicar el gusano barrenador es de B/.200 millones. En Panamá, la operación es financiada en un 15% por nuestro país y en un 85% por Estados Unidos. El plan de tres años tendrá un costo total de B/.40 millones.
También se contempla un plan de seguimiento en Panamá, que será financiado en 10% por Panamá y 90% por Estados Unidos. Para desarrollar esta fase se contempla construir aquí una planta de producción de insectos estériles a un costo de B/.100 millones.
En el aeropuerto de Tocumen se construirá un centro de dispersión a un costo de B/.1.5 millones, que estará provisto de aeronaves bimotores.
El esfuerzo que se hace para combatir la plaga es un buen ejemplo de cooperación internacional que obra en doble sentido. Por un lado, ayuda a los productores nacionales a mantener los buenos niveles de calidad del ganado y sus derivados. Por el otro, contribuye a frenar su propagación a otras naciones. Juntos, podemos conseguir grandes metas.