El Congreso Anfictiónico y el Centenario (II)
Existe un nexo vívido entre el Congreso Anfictiónico, obra del pensamiento de Bolívar, y el aflorar de la República de Panamá. Actualmente, se realizan los trabajos preparativos para la conmemoración de los primeros cien años del Estado panameño. Varias comisiones laboran tesoneramente para rendir pleitesía al magno acaecimiento. Entre éstas figuran las de la Presidencia de la República, la Alcaldía del Distrito de Panamá, la Asamblea Legislativa y la Universidad de Panamá. Quisiera referirme someramente a las actividades desplegadas por ésta última desde octubre del año 2000.
Por la índole de la institución universitaria, guardiana de la educación superior, la Comisión de la Universidad de Panamá ha consagrado muchos de sus esfuerzos a la difusión de la cultura nacional. Así ha diseñado carteles, boletines, páginas periodísticas informativas y lanzado la colección bibliográfica "Agenda del Centenario" como primeros índices de las actividades que despliega. Dentro de esta colección, siete libros han visto la luz, a saber, Sistemas, estructuras y desarrollos, de Nils Castro; Transformaciones de la tierra, del ilustre ambientalista norteamericano Donald Worster; Génesis de la ciudad republicana, de la historiadora panameña Damaris Díaz Jaén de Szmirnov; Panamá: los partidos políticos en los noventa, entre elecciones y transformaciones, del sociólogo Bolívar Franco; Una vida es una vida, novela testimonial de Dimas Lidio Pitty; Producción y comercio en la sociedad rural de Penonomé durante los primeros cincuenta años de la República, de Marcela Camargo Ríos; e Historia de los movimientos de mujeres en Panamá, de Yolanda Marco, Josefina Zurita, Miriam Miranda y Fernando Aparicio. En prensa figuran más de diez libros muy importantes en torno a diversos aspectos de Panamá en el plano de las relaciones internacionales (de Celestino Andrés Araúz y Patricia Pizzurno Gelós), la sociología rural, la antropología (de Stanley Heckadon Moreno), el movimiento estudiantil (de Jorge Cisneros), las artesanías (de Dolores Cordero), la historia de Azuero (de Oscar Velarde) y Veraguas, la geografía (de Alberto McKay), la literatura patria (de Aristides Martínez Ortega, Franz García de Paredes y un equipo del IDEN), la memoria gráfica (de Harry Castro Stanziola), el idioma (de Demetrio Fábrega), la crisis económica local del siglo XVII (de Alfredo Castillero Calvo), Gil Blas Tejeira (de Dalia Peña) y las narrativas de la nacionalidad panameña (de la antropóloga Ana Elena Porras).
Esta Comisión Universitaria aspira a difundir múltiples libros sobre diversos aspectos de Panamá antes de noviembre de 2003 e incluso pretende continuar un programa de publicaciones con posterioridad a estas efemérides para seguir remozando el ambiente cultural patrio en el siglo veintiuno.
Entre los proyectos bibliográficos que anima la Comisión Universitaria se perfilan dos obras colectivas fundamentales, a saber, Panamá: Cien años de república (que reúne a setenta coautores, la mayoría docentes de la Universidad de Panamá) y Panamá: los retos del siglo veintiuno (que aglutina a cuarenta coautores). Ambos proyectos deben ver la luz a fines de 2002 y constituyen una sólida contribución académica de la Casa de Méndez Pereira a la conmemoración del Centenario de la República.
Conviene agregar que la Comisión Universitaria ha bregado por asociar a los centros regionales y extensiones a sus actividades y que tanto San Miguelito, como Colón, La Chorrera, Penonomé, Chitré, Las Tablas, Santiago de Veraguas, Darién y Bocas del Toro programan actividades comunes con ocasión del Centenario. Paralelamente se han ido estableciendo comisiones del Centenario en distintas facultades del Campus.
Aparte de los proyectos bibliográficos - los cuales son de largo alcance, pues perdurarán más allá del año 2003 -, la Comisión Universitaria prepara otras actividades.
Foros, coloquios, concursos, conferencias, exposiciones, conciertos, homenajes, murales, espectáculos y congresos serán algunos de los actos que animará esta Comisión Universitaria hasta el ocaso del año 2003.
Cabe advertir que esta Comisión Universitaria no es un ente aislado, ya que está vinculada tanto a la Comisión Nacional como a la Comisión del Municipio de Panamá con las cuales mantiene las mejores relaciones y multiplica los proyectos comunes. Uno de ellos - el Manual de Historia de Panamá - se redacta bajo los auspicios de la Alcaldía del Distrito Capital y la Universidad de Panamá. En efecto, invariablemente privará la concordia y la solidaridad entre estos organismos que persiguen idéntico fin: conmemorar con decoro, inteligencia y júbilo el primer centenario de la República de Panamá.
Pese a la desaceleración económica, transformada en recesión - es decir el imperio de las vacas flacas, como ocurriera hace un siglo cuando sufríamos los estragos de la Guerra de los Mil Días (1899 - 1902) - la Comisión Universitaria y sus análogas continúan con mística y fe inquebrantables realizando lo que ha sido el norte de su sentido y alcance.
Merced al frenesí con que se preparan tantas actividades ligadas al Centenario, la Universidad de Panamá desea ejercer un nuevo liderazgo en el seno de la sociedad panameña. En su carácter de institución republicana por excelencia, se apresura a exaltar la cultura, la ciencia y el pensamiento panameños a raíz de esta especie de hito mágico que a todos congrega y aglutina. Anfitriona y crisol de la inteligencia nacional, de su masa crítica, provista a la vez de más de 70,000 estudiantes, y millares de docentes y administrativos, sede de respetables institutos de investigación y de numerosos programas de maestrías y postgrados, a más de centros regionales y extensiones, la Universidad debe dejar sentir su voz y, a través de ella, la voz de la generación del Centenario. Al mismo tiempo, la Universidad se identifica con la consigna del desarrollo humano sostenible aspirando a velar por la sociedad que la rodea y a la cual se debe. De allí que surjan proyectos comunes que vinculen a nuestros institutos de investigación - como el IDEN, por ejemplo - con las necesidades del campesinado de regiones olvidadas de nuestro Interior. Varias facultades, aparte de los institutos, se orientan en la misma dirección, superando la docencia, la investigación y la extensión tradicionales.
222 Si hoy por hoy figuran varias entidades consagradas a dar lustre al año 2003, urge que florezcan comisiones a lo largo de la nación.
Antes de terminar, importa insistir en que todo el país forma parte de las Comisiones del Centenario, se trata de efemérides compartidas por la colectividad. Si hoy por hoy figuran varias entidades consagradas a dar lustre al año 2003, urge que florezcan comisiones a lo largo de la nación. Recordemos que, en Chile, ya funciona la Comisión del Bicentenario de la Independencia instaurada diez años antes de la fecha clásica (el año 2010). España inició también una década antes de 1992 los actos conmemorativos de los 500 años del descubrimiento de América que incluyeron ambiciosos programas editoriales de grata recordación, entre muchísimos otros. Es preciso que lo planificado en Panamá logre materializarse antes de noviembre de 2003. Por ello, cumple laborar con tesón y de consuno para que nada caiga en el reino de lo intrascendente o de las cosas improvisadas a última hora.
En resumen, existen unos vasos comunicantes entre otro aniversario más del Congreso Anfictiónico, que le diera esplendor a Panamá un lustro después de su independencia de España, y la inminente conmemoración del Centenario de la República, plenamente soberana. El pensamiento de Bolívar fue pródigo en resaltar las especificidades del Istmo y en comprobar sus perfiles originales. Preparémonos para realizar las diversas actividades del Centenario con el mismo entusiasmo que inspiró a Bolívar cuando vaticinó a Panamá un puesto de excepción en el cosmos.
Por la índole de la institución universitaria, guardiana de la educación superior, la Comisión de la Universidad de Panamá ha consagrado muchos de sus esfuerzos a la difusión de la cultura nacional. Así ha diseñado carteles, boletines, páginas periodísticas informativas y lanzado la colección bibliográfica "Agenda del Centenario" como primeros índices de las actividades que despliega. Dentro de esta colección, siete libros han visto la luz, a saber, Sistemas, estructuras y desarrollos, de Nils Castro; Transformaciones de la tierra, del ilustre ambientalista norteamericano Donald Worster; Génesis de la ciudad republicana, de la historiadora panameña Damaris Díaz Jaén de Szmirnov; Panamá: los partidos políticos en los noventa, entre elecciones y transformaciones, del sociólogo Bolívar Franco; Una vida es una vida, novela testimonial de Dimas Lidio Pitty; Producción y comercio en la sociedad rural de Penonomé durante los primeros cincuenta años de la República, de Marcela Camargo Ríos; e Historia de los movimientos de mujeres en Panamá, de Yolanda Marco, Josefina Zurita, Miriam Miranda y Fernando Aparicio. En prensa figuran más de diez libros muy importantes en torno a diversos aspectos de Panamá en el plano de las relaciones internacionales (de Celestino Andrés Araúz y Patricia Pizzurno Gelós), la sociología rural, la antropología (de Stanley Heckadon Moreno), el movimiento estudiantil (de Jorge Cisneros), las artesanías (de Dolores Cordero), la historia de Azuero (de Oscar Velarde) y Veraguas, la geografía (de Alberto McKay), la literatura patria (de Aristides Martínez Ortega, Franz García de Paredes y un equipo del IDEN), la memoria gráfica (de Harry Castro Stanziola), el idioma (de Demetrio Fábrega), la crisis económica local del siglo XVII (de Alfredo Castillero Calvo), Gil Blas Tejeira (de Dalia Peña) y las narrativas de la nacionalidad panameña (de la antropóloga Ana Elena Porras).
Esta Comisión Universitaria aspira a difundir múltiples libros sobre diversos aspectos de Panamá antes de noviembre de 2003 e incluso pretende continuar un programa de publicaciones con posterioridad a estas efemérides para seguir remozando el ambiente cultural patrio en el siglo veintiuno.
Entre los proyectos bibliográficos que anima la Comisión Universitaria se perfilan dos obras colectivas fundamentales, a saber, Panamá: Cien años de república (que reúne a setenta coautores, la mayoría docentes de la Universidad de Panamá) y Panamá: los retos del siglo veintiuno (que aglutina a cuarenta coautores). Ambos proyectos deben ver la luz a fines de 2002 y constituyen una sólida contribución académica de la Casa de Méndez Pereira a la conmemoración del Centenario de la República.
Conviene agregar que la Comisión Universitaria ha bregado por asociar a los centros regionales y extensiones a sus actividades y que tanto San Miguelito, como Colón, La Chorrera, Penonomé, Chitré, Las Tablas, Santiago de Veraguas, Darién y Bocas del Toro programan actividades comunes con ocasión del Centenario. Paralelamente se han ido estableciendo comisiones del Centenario en distintas facultades del Campus.
Aparte de los proyectos bibliográficos - los cuales son de largo alcance, pues perdurarán más allá del año 2003 -, la Comisión Universitaria prepara otras actividades.
Foros, coloquios, concursos, conferencias, exposiciones, conciertos, homenajes, murales, espectáculos y congresos serán algunos de los actos que animará esta Comisión Universitaria hasta el ocaso del año 2003.
Cabe advertir que esta Comisión Universitaria no es un ente aislado, ya que está vinculada tanto a la Comisión Nacional como a la Comisión del Municipio de Panamá con las cuales mantiene las mejores relaciones y multiplica los proyectos comunes. Uno de ellos - el Manual de Historia de Panamá - se redacta bajo los auspicios de la Alcaldía del Distrito Capital y la Universidad de Panamá. En efecto, invariablemente privará la concordia y la solidaridad entre estos organismos que persiguen idéntico fin: conmemorar con decoro, inteligencia y júbilo el primer centenario de la República de Panamá.
Pese a la desaceleración económica, transformada en recesión - es decir el imperio de las vacas flacas, como ocurriera hace un siglo cuando sufríamos los estragos de la Guerra de los Mil Días (1899 - 1902) - la Comisión Universitaria y sus análogas continúan con mística y fe inquebrantables realizando lo que ha sido el norte de su sentido y alcance.
Merced al frenesí con que se preparan tantas actividades ligadas al Centenario, la Universidad de Panamá desea ejercer un nuevo liderazgo en el seno de la sociedad panameña. En su carácter de institución republicana por excelencia, se apresura a exaltar la cultura, la ciencia y el pensamiento panameños a raíz de esta especie de hito mágico que a todos congrega y aglutina. Anfitriona y crisol de la inteligencia nacional, de su masa crítica, provista a la vez de más de 70,000 estudiantes, y millares de docentes y administrativos, sede de respetables institutos de investigación y de numerosos programas de maestrías y postgrados, a más de centros regionales y extensiones, la Universidad debe dejar sentir su voz y, a través de ella, la voz de la generación del Centenario. Al mismo tiempo, la Universidad se identifica con la consigna del desarrollo humano sostenible aspirando a velar por la sociedad que la rodea y a la cual se debe. De allí que surjan proyectos comunes que vinculen a nuestros institutos de investigación - como el IDEN, por ejemplo - con las necesidades del campesinado de regiones olvidadas de nuestro Interior. Varias facultades, aparte de los institutos, se orientan en la misma dirección, superando la docencia, la investigación y la extensión tradicionales.
222 Si hoy por hoy figuran varias entidades consagradas a dar lustre al año 2003, urge que florezcan comisiones a lo largo de la nación.
Antes de terminar, importa insistir en que todo el país forma parte de las Comisiones del Centenario, se trata de efemérides compartidas por la colectividad. Si hoy por hoy figuran varias entidades consagradas a dar lustre al año 2003, urge que florezcan comisiones a lo largo de la nación. Recordemos que, en Chile, ya funciona la Comisión del Bicentenario de la Independencia instaurada diez años antes de la fecha clásica (el año 2010). España inició también una década antes de 1992 los actos conmemorativos de los 500 años del descubrimiento de América que incluyeron ambiciosos programas editoriales de grata recordación, entre muchísimos otros. Es preciso que lo planificado en Panamá logre materializarse antes de noviembre de 2003. Por ello, cumple laborar con tesón y de consuno para que nada caiga en el reino de lo intrascendente o de las cosas improvisadas a última hora.
En resumen, existen unos vasos comunicantes entre otro aniversario más del Congreso Anfictiónico, que le diera esplendor a Panamá un lustro después de su independencia de España, y la inminente conmemoración del Centenario de la República, plenamente soberana. El pensamiento de Bolívar fue pródigo en resaltar las especificidades del Istmo y en comprobar sus perfiles originales. Preparémonos para realizar las diversas actividades del Centenario con el mismo entusiasmo que inspiró a Bolívar cuando vaticinó a Panamá un puesto de excepción en el cosmos.