El coraje es importante
Se requiere dedicación y coraje para desarrollar una asociación efectiva de consumidores, pero el esfuerzo vale la pena ya que los consumidores hacen grandes contribuciones al bienestar del público en general.
A primera vista, pareciera que no se requiere mucho coraje para ser un líder o un miembro de una asociación de consumidores. Las asociaciones de consumidores ayudan a los ciudadanos a estar más conscientes de sus intereses como consumidores, ayudan a que las personas entiendan sus derechos y responsabilidades, y desarrollan maneras de asegurar sus intereses en el mercado.
¿Pero por qué se requiere coraje? Requiere coraje pertenecer a un movimiento que tiene una visión ambiciosa. Los consumidores organizados tienen una visión de un mundo donde la justicia económica prevalece, donde los consumidores son tratados justamente en el mercado, con dignidad y respeto; donde las necesidades básicas de comida, vivienda, cuidados médicos y otros servicios esenciales se suplen para todas las personas; y donde el ambiente es respetado y protegido.
Requiere coraje creer que podemos cambiar la forma en que se llevan a cabo las operaciones de nuestras economías que dan pie a injusticias sociales corruptas. Ante estos intimidantes problemas, los consumidores requieren coraje para luchar por los valores de justicia y equidad, especialmente cuando los mapas de los caminos para lograr estos valores no siempre están claros, y existen muchos impedimentos.
Requiere coraje reclamar los derechos de los consumidores. En la medida en que crecen, las asociaciones de consumidores presentan un reto creciente para los productos inseguros y peligrosos, las prácticas de ventas deshonestas, el mercadeo engañoso, la contaminación y amenazas contra el medio ambiente. Esta oposición a estos intereses económicamente fuertes, nos coloca en una posición vulnerable ya que algunas veces sectores y grupos interesados nos presentan pelea en diferentes formas, cabildeando en instituciones del gobierno, patrocinando propagandas difamatoria y campañas de relaciones públicas, presentando demandas y acciones legales, entre otras.
Requiere coraje reconocer que el movimiento de consumidores, adicional a sus derechos, también tiene responsabilidades. Al dirigirnos a ciudadanos y consumidores, siempre reiteramos que las asociaciones de consumidores no son solamente sobre qué pueden hacer por usted, sino también sobre qué puede usted hacer para promover el bienestar de otros. Como consumidores tenemos la responsabilidad de informarnos y tomar conciencia de nuestro papel en la economía. Tenemos la responsabilidad de ser buenos administradores de los recursos naturales, y de involucrarnos para garantizar que las futuras generaciones tengan los recursos adecuados y un ambiente seguro.
Requiere coraje construir asociaciones fuertes y que se mantengan por sí mismas, que trabajen para informar y proteger a los consumidores por muchos años. Construir una asociación es extremadamente difícil. Las tareas de recaudar fondos, publicar información, conseguir voluntarios para trabajar, hacer campañas y cabildear efectivamente son formidables. Es difícil comenzar, difícil continuar, difícil ser exitosos, difícil mantener la energía y dedicación necesaria por un largo tiempo. Pero vale la pena pelear para obtener el premio.
Requiere coraje actuar globalmente cuando hay tanto que hacer a nivel local. Hay muchas necesidades que solamente pueden ser tratadas globalmente. Hoy día, los movimientos internacionales de consumidores tienen un enorme número de asuntos de alta prioridad y temas de política emergente que tratar. Estos incluyen seguridad alimentaria, privatización de los servicios públicos, protección de consumidores en el correo electrónico, ingeniería genética de alimentos y cosechas, acceso a cuidados médicos, y los derechos de los pacientes. Muchos de estos temas tienen aspectos que son de carácter transnacional y necesitan ser dirigidos a través de cambios en políticas globales.
Como movimiento global, nuestros consumidores no tienen siquiera la mínima capacidad que se necesita para atacar estos temas. Pero nuestra capacidad de hoy es mucho mayor que la que teníamos antes. La razón principal es que los consumidores están trabajando con coraje para construir asociaciones de consumidores efectivas. Los resultados del Primer Encuentro Nacional de Consumidores del pasado 28 de julio demuestran el coraje, la iniciativa y la determinación con que los consumidores panameños se están esforzando en establecer las bases para un movimiento nacional de consumidores.
Gracias al coraje mostrado, el movimiento de consumidores de Panamá está ahora en una excelente posición para avanzar y tratar temas de problemas que tengan que ver con los consumidores de hoy, y los temas que surjan en el futuro.
A primera vista, pareciera que no se requiere mucho coraje para ser un líder o un miembro de una asociación de consumidores. Las asociaciones de consumidores ayudan a los ciudadanos a estar más conscientes de sus intereses como consumidores, ayudan a que las personas entiendan sus derechos y responsabilidades, y desarrollan maneras de asegurar sus intereses en el mercado.
¿Pero por qué se requiere coraje? Requiere coraje pertenecer a un movimiento que tiene una visión ambiciosa. Los consumidores organizados tienen una visión de un mundo donde la justicia económica prevalece, donde los consumidores son tratados justamente en el mercado, con dignidad y respeto; donde las necesidades básicas de comida, vivienda, cuidados médicos y otros servicios esenciales se suplen para todas las personas; y donde el ambiente es respetado y protegido.
Requiere coraje creer que podemos cambiar la forma en que se llevan a cabo las operaciones de nuestras economías que dan pie a injusticias sociales corruptas. Ante estos intimidantes problemas, los consumidores requieren coraje para luchar por los valores de justicia y equidad, especialmente cuando los mapas de los caminos para lograr estos valores no siempre están claros, y existen muchos impedimentos.
Requiere coraje reclamar los derechos de los consumidores. En la medida en que crecen, las asociaciones de consumidores presentan un reto creciente para los productos inseguros y peligrosos, las prácticas de ventas deshonestas, el mercadeo engañoso, la contaminación y amenazas contra el medio ambiente. Esta oposición a estos intereses económicamente fuertes, nos coloca en una posición vulnerable ya que algunas veces sectores y grupos interesados nos presentan pelea en diferentes formas, cabildeando en instituciones del gobierno, patrocinando propagandas difamatoria y campañas de relaciones públicas, presentando demandas y acciones legales, entre otras.
Requiere coraje reconocer que el movimiento de consumidores, adicional a sus derechos, también tiene responsabilidades. Al dirigirnos a ciudadanos y consumidores, siempre reiteramos que las asociaciones de consumidores no son solamente sobre qué pueden hacer por usted, sino también sobre qué puede usted hacer para promover el bienestar de otros. Como consumidores tenemos la responsabilidad de informarnos y tomar conciencia de nuestro papel en la economía. Tenemos la responsabilidad de ser buenos administradores de los recursos naturales, y de involucrarnos para garantizar que las futuras generaciones tengan los recursos adecuados y un ambiente seguro.
Requiere coraje construir asociaciones fuertes y que se mantengan por sí mismas, que trabajen para informar y proteger a los consumidores por muchos años. Construir una asociación es extremadamente difícil. Las tareas de recaudar fondos, publicar información, conseguir voluntarios para trabajar, hacer campañas y cabildear efectivamente son formidables. Es difícil comenzar, difícil continuar, difícil ser exitosos, difícil mantener la energía y dedicación necesaria por un largo tiempo. Pero vale la pena pelear para obtener el premio.
Requiere coraje actuar globalmente cuando hay tanto que hacer a nivel local. Hay muchas necesidades que solamente pueden ser tratadas globalmente. Hoy día, los movimientos internacionales de consumidores tienen un enorme número de asuntos de alta prioridad y temas de política emergente que tratar. Estos incluyen seguridad alimentaria, privatización de los servicios públicos, protección de consumidores en el correo electrónico, ingeniería genética de alimentos y cosechas, acceso a cuidados médicos, y los derechos de los pacientes. Muchos de estos temas tienen aspectos que son de carácter transnacional y necesitan ser dirigidos a través de cambios en políticas globales.
Como movimiento global, nuestros consumidores no tienen siquiera la mínima capacidad que se necesita para atacar estos temas. Pero nuestra capacidad de hoy es mucho mayor que la que teníamos antes. La razón principal es que los consumidores están trabajando con coraje para construir asociaciones de consumidores efectivas. Los resultados del Primer Encuentro Nacional de Consumidores del pasado 28 de julio demuestran el coraje, la iniciativa y la determinación con que los consumidores panameños se están esforzando en establecer las bases para un movimiento nacional de consumidores.
Gracias al coraje mostrado, el movimiento de consumidores de Panamá está ahora en una excelente posición para avanzar y tratar temas de problemas que tengan que ver con los consumidores de hoy, y los temas que surjan en el futuro.