El corregimiento taller
La proliferación de talleres de mecánica automotriz en diferentes puntos del corregimiento de Río Abajo, vuelve a preocupar a los residentes del sector.
El ruido incesante, los olores y emanaciones de grasa y aceite, la cantidad de vehículos estacionados en las aceras y la chatarras que son depositadas en cualquier punto del corregimiento, son partes de las situaciones que molestan a quienes residen en Río Abajo, según denunciaron los moradores. Además de los fuertes olores que emanan al momento de pintar un vehículo.
El pasado 17 de diciembre de 2003, El Panamá América publicó la entrega titulada "Río Abajo, el corregimiento taller", donde se plasmaban varias de las quejas de los residentes de esta comunidad, sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido el dilema persiste y según los afectados, no se han adoptado las medidas del caso.
Enriqueta Marshall, fue una de las residentes que se comunicó con El Panamá América para denunciar esta situación. Marshall se puso en contacto nuevamente con este medio, donde aseguró que la labor de las autoridades prácticamente ha sido imperceptible.
"Aquí todo el tiempo siguen apareciendo chatarras por todas partes, pues los dueños de estos locales no se toman la molestia en llevarlos a Cerro Patacón, ni siquiera se dignan en llamar a la Dirección de Aseo para que los recojan", dijo.
Sostuvo que arrojar chatarras en lotes baldíos es un acto que atenta contra la salud y la vida, ya que en ellos se acumula agua de lluvia, propiciando el espacio ideal para la reproducción del mortal Aedes aegypti, insecto causante del mortal dengue hemorrágico.
Explicó que los ruidos son insoportables. Al preguntarle cuál es el taller que le afecta en particular, indicó que todos, pues a su juicio el problema se ha generalizado en el corregimiento.
"Yo no se hasta cuando las autoridades seguirán otorgando permisos para que estos establecimientos se instalen en el corregimiento. Aquí ya no cabe un táller más", acotó
Ante esta situación, El Panamá América abordó nuevamente al representante del lugar, Javier Ortega, quien reconoció que el dilema persiste, pero que se buscan los mecanismos para ponerle un alto.
El edil que se mostró en contra de la gran cantidad de locales de mecánica que operan en Río Abajo, dijo que la mayoría de estos locales no emplean a trabajadores que residan en Río Abajo, sino que la mayoría proviene de otros sitios.
Aseguró que actualmente en Río Abajo operan cerca de 200 talleres, que no resuelven los problemas a la gente del lugar, más bien le ocasionan contrariedades.
Agregó que como si fuera poco, en algunos de estos locales el Ministerio de Salud ha detectado focos de infestación del mosquitos Aedes aegypti.
El Panamá América intentó comunicarse con el corregidor del lugar, Omar Ahumada, para que hablara sobre las inspecciones en estos comercios, pero informaron que no se encontraba en la oficina.
Por su lado, el director de la Región Metropolitana de Salud, Carlos Rodríguez señaló que los culpables que en Río Abajo existan tantos talleres son los propios residentes, que en su momento no protestaron. "Ahora que el problema se ha salido de las manos es que quieren protestar", añadió.
No obstante, el funcionario aseguró que enviará al personal de inspección de la Región, para verificar las irregularidades que se pueden registrar en estos locales.
El ruido incesante, los olores y emanaciones de grasa y aceite, la cantidad de vehículos estacionados en las aceras y la chatarras que son depositadas en cualquier punto del corregimiento, son partes de las situaciones que molestan a quienes residen en Río Abajo, según denunciaron los moradores. Además de los fuertes olores que emanan al momento de pintar un vehículo.
El pasado 17 de diciembre de 2003, El Panamá América publicó la entrega titulada "Río Abajo, el corregimiento taller", donde se plasmaban varias de las quejas de los residentes de esta comunidad, sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido el dilema persiste y según los afectados, no se han adoptado las medidas del caso.
Enriqueta Marshall, fue una de las residentes que se comunicó con El Panamá América para denunciar esta situación. Marshall se puso en contacto nuevamente con este medio, donde aseguró que la labor de las autoridades prácticamente ha sido imperceptible.
"Aquí todo el tiempo siguen apareciendo chatarras por todas partes, pues los dueños de estos locales no se toman la molestia en llevarlos a Cerro Patacón, ni siquiera se dignan en llamar a la Dirección de Aseo para que los recojan", dijo.
Sostuvo que arrojar chatarras en lotes baldíos es un acto que atenta contra la salud y la vida, ya que en ellos se acumula agua de lluvia, propiciando el espacio ideal para la reproducción del mortal Aedes aegypti, insecto causante del mortal dengue hemorrágico.
Explicó que los ruidos son insoportables. Al preguntarle cuál es el taller que le afecta en particular, indicó que todos, pues a su juicio el problema se ha generalizado en el corregimiento.
"Yo no se hasta cuando las autoridades seguirán otorgando permisos para que estos establecimientos se instalen en el corregimiento. Aquí ya no cabe un táller más", acotó
Ante esta situación, El Panamá América abordó nuevamente al representante del lugar, Javier Ortega, quien reconoció que el dilema persiste, pero que se buscan los mecanismos para ponerle un alto.
El edil que se mostró en contra de la gran cantidad de locales de mecánica que operan en Río Abajo, dijo que la mayoría de estos locales no emplean a trabajadores que residan en Río Abajo, sino que la mayoría proviene de otros sitios.
Aseguró que actualmente en Río Abajo operan cerca de 200 talleres, que no resuelven los problemas a la gente del lugar, más bien le ocasionan contrariedades.
Agregó que como si fuera poco, en algunos de estos locales el Ministerio de Salud ha detectado focos de infestación del mosquitos Aedes aegypti.
El Panamá América intentó comunicarse con el corregidor del lugar, Omar Ahumada, para que hablara sobre las inspecciones en estos comercios, pero informaron que no se encontraba en la oficina.
Por su lado, el director de la Región Metropolitana de Salud, Carlos Rodríguez señaló que los culpables que en Río Abajo existan tantos talleres son los propios residentes, que en su momento no protestaron. "Ahora que el problema se ha salido de las manos es que quieren protestar", añadió.
No obstante, el funcionario aseguró que enviará al personal de inspección de la Región, para verificar las irregularidades que se pueden registrar en estos locales.