El debate electoral
La opinión pública ya sabe todo lo que un candidato le endosa a otro. Francamente, el debate electoral parece haber entrado en una fase de aburrimiento por las diatribas mutuas y la falta de creatividad. Tal parece que los candidatos y sus respectivos equipos están convencidos que entre más se denigran, más votos pueden obtener. Craso error, porque tal apreciación sólo habla muy mal del criterio que los candidatos tienen del electorado.
A decir verdad, lo que a la comunidad nacional le importa es cómo, cuáles son las propuestas concretas para resolver la crisis educativa, el tema del transporte que la actual administración no supo resolver, el asunto de inseguridad ciudadana. Y no se trata de consignismos ni eslóganes publicitarios. Ese asunto de la "mano dura" con qué va acompañado y qué posiciones contrapondrían a las propuestas de seguridad que ha formulado el actual gobierno.
Todos los años se aprueban presupuestos millonarios para la educación y cada vez es peor la preparación de los muchachos, a riesgos del alto costo social, político y económico que tendrá que pagar el país por ello. Hay una juventud egresando de las aulas, ¿de qué manera piensan los candidatos resolver esto? Vacuo debate que no convence a nadie hasta ahora, urge conocer propuestas creativas, discursos orientadores y dejar el pantano de dimes y diretes, que de igual manera habla muy mal de quienes aspiran a dirigir este país. Las propuestas de gobierno no pueden ser un "as" bajo la manga.
Salgan a debatir señores, pero con calidad de planteamientos.