El despilfarro de Martinelli
El presidente electo ha sido fuertemente criticado por sus malas actuaciones desde el inicio de su gestión, algunas tienen fundamento, otras no, porque provienen de sus adversarios, los cuales se opondrán a todo lo que emane de él; ahora le toca al pueblo, dice un eslogan del gobierno, pues bien, ahora nos toca a nosotros como ciudadanos responsables, oponernos a las arbitrariedades que está cometiendo este gobierno. Anteriormente no nos habíamos opuesto a nada, hasta los defendíamos un poco, a pesar de que no pertenecemos a ninguna facción política, pero estamos viendo con preocupación, que pareciera que nuestro mandatario con su actitud descabellada, quiere satisfacer algunos caprichos o pagar favores políticos, despilfarrando los dineros del estado, que son de todos nosotros. El 26 de marzo quedamos indignados al leer una noticia en el periódico cuyo título decía: Licitan ampliación de tres carreteras por $283 millones. Hacemos la salvedad de que no estamos en contra de los herreranos, santeños, chiricanos, ni del progreso del país, pero no podemos estar de acuerdo con semejante barbaridad. La ampliación de la carretera Panamericana a cuatro carriles era algo necesario, por tratarse de una vía internacional, como es posible que nos vamos a gastar 105.3 millones de dólares, en una ampliación a 4 carriles de Divisa a Chitré, 70 millones de La Villa de Los Santos a Las Tablas y el más costoso 108 millones, para unir a David con Boquete. Por favor esto es un gasto innecesario, somos interioranos y sabemos perfectamente, que de Divisa a Chitré solo tomamos 30 minutos a 80 kilómetros por hora, esa carretera está perfectamente bien. ¿Por qué no destinamos esos dineros a problemas más apremiantes como la falta de agua potable?, que es un problema nacional. Señor Presidente vaya a cualquier distrito del interior y abra un grifo a las 08:00 de la mañana para que vea que no sale ni aire, los propios herreranos sufren este problema del agua y se quejan a diario por radio y televisión, tenemos 42 años de vivir en Aguadulce y en nuestra barriada nunca ha habido agua las 24 horas del día. Señor presidente no despilfarre la plata del pueblo, realice las obras que se tienen que realizar, no realice obras innecesarias para ganarse la simpatía de la gente, reivindíquese por sus malas actuaciones de otra forma, no como lo hacían los militares, pedimos meditación y cordura a los ciudadanos que piden que les realicen tales o cuales obras sin necesidad solamente por orgullo y a los políticos que las gestionan, cuidado que dentro de poco les piden que les construyan un puente y también un río, como hacia mi general, de manera que, Señor Presidente, cuidemos la platita.