El deterioro de la CSS continúa
El informe financiero de la Caja de Seguro Social (CSS) del 31 de diciembre de 2003 continúa señalando los signos negativos del programa de Invalidez Vejez y Muerte (IVM), que es una constante desde 1998 y, lo peor, esta situación se refleja en los otros programas de la institución. El déficit actuarial aumentó en 127 millones de balboas en los últimos seis meses, lo que significa un incremento diario de casi B/.700,000. El déficit actuarial es de B/. 2,784,000,000, lo que indica que en los cinco últimos años aumentó en B/. 1,089,000,000. Esto representa un incremento diario de casi 600,000 balboas.
El déficit de caja que en el 2002 fue de 9.8 millones de balboas, este año se cuadriplicó: B/.45 millones. Dinero que tuvo que salir de las reservas. Estas, que debían aumentar para cubrir las futuras obligaciones de la CSS con cada uno de los cotizantes, hoy son menores que las del año 2000. Aún es más preocupante la situación. El déficit actuarial y de caja en este último semestre debió ser mayor y no lo fue, porque todo nos indica que no se ha hecho efectivo el pago de las jubilaciones que se iniciaba en estos últimos seis meses. Ahora, en el 2004, deben hacerse efectivas estas jubilaciones y deretroactivas a los meses del 2003, lo que siginifica que el déficit de este año será más alarmante.
En un artículo anterior señalé que no podemos tomar la actitud irresponsable de que por estar en un período electoral, no hagamos nada por la CSS, ya que lo único que estaremos haciendo es tapar el sol con la mano, como si éste no continuara su generación de luz. De la misma manera está sucediendo con la Caja; al ignorarse su situación, no se detiene su deterioro.
Ha llegado el momento de que actuemos los que estamos preocupado por la situación. Hoy ya debe estar lista la herramienta informática que se confeccionó y nos permite hacer todos los cálculos necesarios, sobre todas las alternativas que planteemos, y se lo presentemos a la población. Las voces que se opondrán, que continúen en su posición irresponsable, porque lo que no está bien es que entremos todos en esta inacción, pues seríamos también responsables del caos nacional, que sin exageración, no demora más de cinco años. Estoy convencido que algunas personas, más que sectores, desean que el país entre en un caos financiero, porque es lo que sucederá con la quiebra de la CSS, y ello traerá una crisis política peligrosa, y éstos piensan aprovecharse de ella.
Sólo de nosotros depende el futuro de la CSS y del país. Debemos dejar a un lado al PNUD, que cumplió, pero no podemos exigirle más. Gracia a esta organización, hoy todos los nacionales sabemos de la crítica situación del Seguro Social.
El programa de Enfermedad y Maternidad terminó el año 2003 con un déficit de B/.25 millones, lo que suma, con el del 2002, casi 50 millones en dos años, que de continuar así, entrará en quiebra en el 2006, o sea, dentro de dos años. El programa de Riesgos Profesionales por primera vez terminó en rojo; éste fue de B/. 3.5 millones.
El único programa que culminó en positivo, fue el de Administración, que estuvo alrededor de B/.5.7 millones, pero aún así, sus cifras son preocupantes porque en el 2002 su superávit fue de B/.9.4 millones, en el 2001 fue de B/.10.2 millones y en el 2000 fue de B/.16 millones. Aquí, la administración puede y debe tomar las medidas necesarias para hacer ajustes y recortar los gastos innecesarios e iguales medidas administrativas pueden ejecutarse en los programas de Riesgos Profesionales y el de la atención de salud.
De no hacer nada, los que estén jubilados piensen que pronto tendrán que regresar a trabajar; los que siempre hemos cotizado, perderemos todo y tendremos que laborar hasta el último día. Para que esto no suceda, el país, con el nuevo gobierno, tendrá que asumir esta deuda, que es mayor de los diez mil millones de balboas. Cifra mayor que la actual deuda pública, y para hacerle frente a esto, se aumentarían los impuestos que jubilados y cotizantes y no cotizantes tendremos que pagar, con todas las consecuencias de este triste panorama, el cual sólo lo podremos superar si lo enfrentamos con responsabilidad y no con planteamientos irresponsables.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
El déficit de caja que en el 2002 fue de 9.8 millones de balboas, este año se cuadriplicó: B/.45 millones. Dinero que tuvo que salir de las reservas. Estas, que debían aumentar para cubrir las futuras obligaciones de la CSS con cada uno de los cotizantes, hoy son menores que las del año 2000. Aún es más preocupante la situación. El déficit actuarial y de caja en este último semestre debió ser mayor y no lo fue, porque todo nos indica que no se ha hecho efectivo el pago de las jubilaciones que se iniciaba en estos últimos seis meses. Ahora, en el 2004, deben hacerse efectivas estas jubilaciones y deretroactivas a los meses del 2003, lo que siginifica que el déficit de este año será más alarmante.
En un artículo anterior señalé que no podemos tomar la actitud irresponsable de que por estar en un período electoral, no hagamos nada por la CSS, ya que lo único que estaremos haciendo es tapar el sol con la mano, como si éste no continuara su generación de luz. De la misma manera está sucediendo con la Caja; al ignorarse su situación, no se detiene su deterioro.
Ha llegado el momento de que actuemos los que estamos preocupado por la situación. Hoy ya debe estar lista la herramienta informática que se confeccionó y nos permite hacer todos los cálculos necesarios, sobre todas las alternativas que planteemos, y se lo presentemos a la población. Las voces que se opondrán, que continúen en su posición irresponsable, porque lo que no está bien es que entremos todos en esta inacción, pues seríamos también responsables del caos nacional, que sin exageración, no demora más de cinco años. Estoy convencido que algunas personas, más que sectores, desean que el país entre en un caos financiero, porque es lo que sucederá con la quiebra de la CSS, y ello traerá una crisis política peligrosa, y éstos piensan aprovecharse de ella.
Sólo de nosotros depende el futuro de la CSS y del país. Debemos dejar a un lado al PNUD, que cumplió, pero no podemos exigirle más. Gracia a esta organización, hoy todos los nacionales sabemos de la crítica situación del Seguro Social.
El programa de Enfermedad y Maternidad terminó el año 2003 con un déficit de B/.25 millones, lo que suma, con el del 2002, casi 50 millones en dos años, que de continuar así, entrará en quiebra en el 2006, o sea, dentro de dos años. El programa de Riesgos Profesionales por primera vez terminó en rojo; éste fue de B/. 3.5 millones.
El único programa que culminó en positivo, fue el de Administración, que estuvo alrededor de B/.5.7 millones, pero aún así, sus cifras son preocupantes porque en el 2002 su superávit fue de B/.9.4 millones, en el 2001 fue de B/.10.2 millones y en el 2000 fue de B/.16 millones. Aquí, la administración puede y debe tomar las medidas necesarias para hacer ajustes y recortar los gastos innecesarios e iguales medidas administrativas pueden ejecutarse en los programas de Riesgos Profesionales y el de la atención de salud.
De no hacer nada, los que estén jubilados piensen que pronto tendrán que regresar a trabajar; los que siempre hemos cotizado, perderemos todo y tendremos que laborar hasta el último día. Para que esto no suceda, el país, con el nuevo gobierno, tendrá que asumir esta deuda, que es mayor de los diez mil millones de balboas. Cifra mayor que la actual deuda pública, y para hacerle frente a esto, se aumentarían los impuestos que jubilados y cotizantes y no cotizantes tendremos que pagar, con todas las consecuencias de este triste panorama, el cual sólo lo podremos superar si lo enfrentamos con responsabilidad y no con planteamientos irresponsables.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.