El dólar
En tono de sorna, un amigo economista compartía esta perplejidad: "¿Por qué muchos economistas mexicanos que presumen de ser campeones de la ortodoxia dicen que es bueno hoy para la economía de Estados Unidos un dólar devaluado, pero se horrorizarían si uno propusiera la misma receta para México: un peso devaluado para estimular la economía, vía mayores exportaciones?". ¿Por qué? Porque el dólar barato no es producto de una manipulación deliberada ??"lo que antes se llamaba pomposamente "política cambiaria"-, sino el resultado de un desequilibrio en el flujo comercial entre Estados Unidos y el mundo que busca un nuevo acomodo, un nuevo equilibrio inestable.
A EE.UU. le ha tocado jugar el papel, en el tablero de la economía mundial, del gran consumidor, gran deudor y gran receptor de capitales. La relación China-EE.UU. de los últimos años, dibuja muy bien este esquema: China produce, EE.UU. consume; China ahorra (en dólares) y EE.UU. se endeuda (en dólares). De tiempo en tiempo este equilibrio, inestable por fuerza, se rompe, eso se refleja en el precio del dólar e incentiva un cambio temporal y parcial de papeles: China también debe consumir más ??"so pena de que los chinos se rebelen??" y EE.UU. también debe ponerse a vender más y consumir un poco menos -so pena de no poder seguir consumiendo por el peso de sus deudas-, por eso no es si el dólar barato es bueno o es malo, sino si es un precio que refleja esta dinámica incesante de los equilibrios inestables que caracteriza al desenvolvimiento económico (progreso) en una economía globalizada.
Para eso sirven los precios, para que constantemente la economía de cada cual -persona, empresa, nación- busque nuevos equilibrios inestables. Es un pequeño ajuste, en el ciclo largo, para que EE.UU. siga en su papel de gran consumidor, deudor y receptor de ahorro del mundo.
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