El espectro político
Los amantes del totalitarismo gustan acusar a los capitalistas de "extrema derecha", pero… ¿conocemos bien lo que es el espectro político? ¿Quiénes están a la izquierda y quiénes a la derecha; y cuánto a la izquierda o derecha? El error más común en todo esto es intentar comparar tamarindos con algarrobas. En un verdadero espectro político de gobierno en la izquierda extrema tenemos un 100% del poder, mientras que a la extrema derecha hay 0% poder o anarquía.
Las monarquías, por ejemplo, eran sistemas con 100% del poder ejercido por un rey, pero… en realidad no, pues detrás del rey siempre estaban los nobles y tal, formando una oligarquía con un rey como figura. Lo mismo ocurre con el comunismo, fascismo, dictaduras y hasta en las malas democracias; que bien pueden ser gobernadas por grupos oligárquicos o minoritarios, de manera despótica. Estas serían democracias de izquierda.
Para que una democracia funcione bien, sin abusar del poder centralizado, debe ser de tipo republicano; es decir, en ella el ejercicio del poder estatal tiene que estar constitucionalmente delimitado y limitado. Estamos hablando de un gobierno en dónde impera un estado de derecho.
Las democracias republicanas, capitalismo o liberalismo clásico están a la derecha del centro, pero jamás a la extrema derecha, pues allí impera la anarquía y eso no es capitalismo, liberalismo y menos sería neoliberalismo. Los neoliberales abogan por mayor injerencia de gobierno que los capitalistas y por ende están más a la izquierda; son sistemas de gobiernos democráticos excedidos en el poder estatal, y ello es la antesala de un viaje hacia el anarquismo, de paso hacia el totalitarismo.
Cuando una sociedad sufre de "gobernitis" aguda o crónica, ciertos grupos aprovechan la ventana anárquica que ello abre para lograr sus objetivos. Esto lo vemos en cada cierre de calle y cada huelga; particularmente aquellas que terminan en anarquía. De hecho, el cierre de calles es anarquía y por ello es que llegan los antimotines a repartir palo.
Se puede llegar a una anarquía total por distintas rutas. Una es cuando un grupo organizado, tal como los comunistas, organizan el desbarajuste, sabiendo que luego, en el desespero general, la población aceptará cualquier salvavidas que le arrojen, aunque venga del propio demonio. O sencillamente a través de un desgaste del sistema.
El neoliberalismo o la social demócrata son sistemas que abogan por mayor poder estatal. Son estados benefactores adictos al clientelismo político de las mayorías. Quizás añoran épocas monárquicas pasadas; que son precisamente el despotismo que llevó a los colonos estadounidenses al Nuevo Mundo. Por ello cuando Benjamín Franklin salió de la Convención Constitucional una mujer le preguntó: "¿Qué nos ha dado usted señor?"; a lo cual respondió: "una república señora, si es que pueden mantenerla". Esta clase de gobierno puede funcionar de maravillas con sólo un gasto público de 10% ó 15% del PIB; y sólo estaría en lo que es propio de un gobierno y no como los nuestros que están en todo y por ello en nada.