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El Fondo Monetario Internacional y Panamá


Panamá es miembro fundador del Fondo Monetario Internacional desde hace 60 años. Hemos mantenido, a través del tiempo, una relación estrecha e importante, con muchos momentos de acuerdo y pocos, pero reconocidos, de desacuerdo.
Las funciones principales del FMI y la estructura económica e institucional de Panamá nos acercan y alejan. No obstante, el resultado final, a mi juicio, ha sido positivo. Una parte de ese éxito se lo debemos a un grupo de panameños y funcionarios del FMI que han participado en el desarrollo positivo de esa relación y, otra parte, muy significativa, se le debe al Dr. Alexandre Kafka, quien actuó, con excelencia profesional, como Director Ejecutivo ante la Junta Directiva del FMI por más de 30 años, representando a Brasil, Panamá, Colombia, Ecuador, Trinidad y Tobago, República Dominicana, Guyana y Haití.
A través de esta relación de seis décadas hemos celebrado más de veinte Acuerdos de Contingencia, obtuvimos financiamiento petrolero y compensatorio, se nos asignaron derechos especiales de giro, cubrimos los aumentos de nuestra cuota, recibimos asistencia técnica especializada y discutimos anualmente los principales problemas económicos y financieros de Panamá.
Un aspecto importante para el FMI es que "las cuentas cuadren". Un aspecto importante para los gobiernos es que también "las cuentas cuadren", pero que lo cuadrado no se rompa por presiones sociales o de otra naturaleza.
Algunos grupos afectados resienten este enfoque ya que entienden que debería haber siempre un excedente económico para uso social.
Al FMI le interesan l os problemas sociales y su solución, pero la institución enfatiza que lo social, como todas las cosas, tiene siempre un costo, y que así debe reconocerse.
Últimamente el Fondo Monetario Internacional ha demostrado un interés creciente por el tema de la pobreza y su efecto negativo para lograr los objetivos de crecimiento económico con equidad. En esta tarea actúa en coordinación con el Banco Mundial., la institución financiera internacional, a mi entender, con mayor experiencia directa en combinar el crédito con la asistencia técnica,incorporando aspectos sociales y culturales en programas específicos.
En ocasiones, frente a los muchos e insistentes detractores del FMI, yo me hecho la siguiente pregunta: ¿Es el Fondo Monetario Internacional una entidad que trabaja a favor de algún designio extraño para sojuzgar pueblos e imponer criterios injustos o indeseables que favorezca sólo a los países ricos? ¿Debe la institución -FMI- ser eliminada? Para mí la respuesta es doblemente negativa e incluso me satisface que el propio Joseph Stiglitz, Premio Nobel, autor de "El Malestar de la Globalización" y severo crítico del Fondo Monetario y de sus acciones haya señalado que no debe ni puede ser eliminada porque habría que crear otra, pero añade que los conceptos de la globalización y los quehaceres del Fondo Monetario Internacional tienen que ser revisados, a profundidad.
A nivel personal me complace que el FMI haya iniciado al cumplir recientemente sus 60 años, y ahora bajo la nueva y excelente dirección de Rodrigo de Rato, el análisis y discusión de tres temas críticos a saber: la supervisión, los mercados internacionales de capital y la propia gestión de gobierno de la institución , a fin de poder prestar un servicio más eficiente y transparente en los años venideros.

101 años de Panamá América

 
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