El general procurador
Cada día se confirma más que a los rectores del Ministerio Público y sus cómplices, no les interesa encontrar desaparecidos de la dictadura, pero sí les interesa desaparecer los que se encuentran. ¿Qué otra cosa se puede concluir de la actitud asumida ante el caso de Heliodoro Portugal, por estos enemigos de la verdad, que usurpan los estamentos del aparato judicial?. Los ciudadanos panameños estamos ante la triste realidad de estar ante un General Procurador contra la Nación, en lugar de contar con un Procurador General de la Nación como lo manda la ley.
¿Qué habrá detrás de toda esta trama macabra orquestada por los que intentan desaparecer dos veces a Heliodoro Portugal? dos metas persiguen, a mi modo de ver las cosas. Una puede guardar relación con el sospechoso laboratorio entronizado para las pruebas de ADN, y los millones de balboas que anualmente el actual gobierno se apresta a destinar. La otra meta guarda relación con las intenciones soterradas que no hacen otra cosa que salvaguardar los intereses de quienes no quieren que aquí se sepa la verdad de los crímenes de la dictadura y que ahora cuentan con la complicidad del silencio de la Comisión de la Verdad.
Numerosas han sido las críticas dirigidas a la actuación del Procurador General de la Nación, José Antonio Sossa, en relación a las investigaciones sobre los muertos y desaparecidos durante el régimen militar iniciado en 1968. Los familiares de muertos y desaparecidos se erigieron como los principales críticos de la negligencia del Procurador en la investigación de los casos. Básicamente la crítica recae en la intención de demorar, aplazar, postergar o evitar que se investiguen decenas de casos. Las razones aducidas van desde "la falta de presupuesto", hasta señalar que "no es misión del Ministerio Público buscar osamentas por el país".
Un antecedente de la actitud del general Procurador sobre este tema, parece estar en su histórica tendencia a transar con los militaristas en materia de crímenes de la dictadura. La madre de Yito Barrantes -obrero de la construcción asesinado por las antiguas Fuerzas de Defensa- la señora Leticia Meléndez denunció públicamente que Sossa le propuso a pocas semanas del asesinato de su hijo- un acuerdo extra judicial "Solicitado por el Estado mayor de las extintas Fuerzas de Defensa para evitar que la muerte de su hijo llegara a los tribunales". (ver: Diario El Universal- 26 de abril de 2001).
En diciembre de 1999 se publicó en un diario de la localidad que "un testigo que estaría dispuesto a rendir su testimonio ante las autoridades judiciales ", acerca de la presencia de Heliodoro Portugal en el antiguo Cuartel Los Pumas de Tocumen (ver: El Panamá América, 6 de diciembre de 1999). Nada hicieron las autoridades por investigar, y cuando ciudadanos independientes sí lo hicieron, descubriendo la identidad de Heliodoro, los rectores del Ministerio Público corrieron a ver cómo desvirtuaban eso. Ni una prueba quisieron hacerle a Patria Portugal, hija de Heliodor o a sus familiares. Pero después de conocerse los resultados científicos, hasta tres pruebas de ADN han hecho. El asunto parecía hacer tantas pruebas eran necesarias para llevar a la duda lo que ya se había descubierto.
El Ministerio Público no es transparente en el manejo de la información. Han negado presentar por escrito los resultados de las pruebas que aducen para no aceptar que los restos pertenecen a Heliodoro Portugal. No responden a la pregunta acerca de la cantidad de restos hallados en Tocumen, porque donde ellos dicen uno, en realidad pueden ser dos. Así como los indicios dejan ver que desaparecen restos, ahora quieren desaparecer identidades.
Todo un año estuvieron los familiares de muertos y desaparecidos pidiendo el reinicio de las excavaciones, y fue el Ministerio Público el principal obstáculo contra ellas. No obstante hace poco llegó el perro "Eagle", haciendo más en pocos días que el General Procurador en años. Los Familiares de muertos y desaparecidos han denunciado que Sossa ha hecho o dejado de hacer lo siguiente: Primero fue su férrea oposición a realizar excavaciones en el cuartel de los Pumas en Tocumen. Luego su criterio sobre la supuesta prescripción de los casos., Después fue la exigencia de que los testigos hicieran una declaración jurada y señalaran los puntos exactos. Continuó con las declaraciones ofensivas de que la labor de la Procuraduría "no era la de andar abriendo huecos por todo el país", Siguió con la excusa de que no se puede excavar en época de lluvia. Luego indicaría que la Procuraduría no tenía equipo, personal ni dinero para excavar, Prosiguió señalando que no contaba con antropólogos ni arqueólogos para efectuar excavaciones orientadas científicamente, Hoy la excusa es que no se cuenta con dinero para pagar los exámenes de ADN. Sin embargo, el general procurador ha rechazado la oferta de la Comisión de la Verdad de pagar el costo de los exámenes de ADN para conocer los resultados de los mismos, con lo cual se prolonga el sufrimiento y ansiedad de los familiares. La actitud del general procurador y de los que se oponen a que se sepa la verdad de las osamentas, nos recuerda a Shakespeare cuando se referóa a los " parásitos detestables, empalagosos, en perpetua sonrisa, agentes de la ruina, lobos afables, osos humildes, juguetes de la fortuna. amigos de la cocina, moscas de la prosperidad, lacayos de gorra en mano y doblados de rodillas, serviles burbujas vanidosas, resortes de reloj que a cada minuto cambian...."
Los ciudadnos debemos mantener la denuncia a nivel nacional e internacional. No podemos permitir que estos fanáticos de la impunidad continúen con el asesinato y la desaparición forzada de la verdad.
¿Qué habrá detrás de toda esta trama macabra orquestada por los que intentan desaparecer dos veces a Heliodoro Portugal? dos metas persiguen, a mi modo de ver las cosas. Una puede guardar relación con el sospechoso laboratorio entronizado para las pruebas de ADN, y los millones de balboas que anualmente el actual gobierno se apresta a destinar. La otra meta guarda relación con las intenciones soterradas que no hacen otra cosa que salvaguardar los intereses de quienes no quieren que aquí se sepa la verdad de los crímenes de la dictadura y que ahora cuentan con la complicidad del silencio de la Comisión de la Verdad.
Numerosas han sido las críticas dirigidas a la actuación del Procurador General de la Nación, José Antonio Sossa, en relación a las investigaciones sobre los muertos y desaparecidos durante el régimen militar iniciado en 1968. Los familiares de muertos y desaparecidos se erigieron como los principales críticos de la negligencia del Procurador en la investigación de los casos. Básicamente la crítica recae en la intención de demorar, aplazar, postergar o evitar que se investiguen decenas de casos. Las razones aducidas van desde "la falta de presupuesto", hasta señalar que "no es misión del Ministerio Público buscar osamentas por el país".
Un antecedente de la actitud del general Procurador sobre este tema, parece estar en su histórica tendencia a transar con los militaristas en materia de crímenes de la dictadura. La madre de Yito Barrantes -obrero de la construcción asesinado por las antiguas Fuerzas de Defensa- la señora Leticia Meléndez denunció públicamente que Sossa le propuso a pocas semanas del asesinato de su hijo- un acuerdo extra judicial "Solicitado por el Estado mayor de las extintas Fuerzas de Defensa para evitar que la muerte de su hijo llegara a los tribunales". (ver: Diario El Universal- 26 de abril de 2001).
En diciembre de 1999 se publicó en un diario de la localidad que "un testigo que estaría dispuesto a rendir su testimonio ante las autoridades judiciales ", acerca de la presencia de Heliodoro Portugal en el antiguo Cuartel Los Pumas de Tocumen (ver: El Panamá América, 6 de diciembre de 1999). Nada hicieron las autoridades por investigar, y cuando ciudadanos independientes sí lo hicieron, descubriendo la identidad de Heliodoro, los rectores del Ministerio Público corrieron a ver cómo desvirtuaban eso. Ni una prueba quisieron hacerle a Patria Portugal, hija de Heliodor o a sus familiares. Pero después de conocerse los resultados científicos, hasta tres pruebas de ADN han hecho. El asunto parecía hacer tantas pruebas eran necesarias para llevar a la duda lo que ya se había descubierto.
El Ministerio Público no es transparente en el manejo de la información. Han negado presentar por escrito los resultados de las pruebas que aducen para no aceptar que los restos pertenecen a Heliodoro Portugal. No responden a la pregunta acerca de la cantidad de restos hallados en Tocumen, porque donde ellos dicen uno, en realidad pueden ser dos. Así como los indicios dejan ver que desaparecen restos, ahora quieren desaparecer identidades.
Todo un año estuvieron los familiares de muertos y desaparecidos pidiendo el reinicio de las excavaciones, y fue el Ministerio Público el principal obstáculo contra ellas. No obstante hace poco llegó el perro "Eagle", haciendo más en pocos días que el General Procurador en años. Los Familiares de muertos y desaparecidos han denunciado que Sossa ha hecho o dejado de hacer lo siguiente: Primero fue su férrea oposición a realizar excavaciones en el cuartel de los Pumas en Tocumen. Luego su criterio sobre la supuesta prescripción de los casos., Después fue la exigencia de que los testigos hicieran una declaración jurada y señalaran los puntos exactos. Continuó con las declaraciones ofensivas de que la labor de la Procuraduría "no era la de andar abriendo huecos por todo el país", Siguió con la excusa de que no se puede excavar en época de lluvia. Luego indicaría que la Procuraduría no tenía equipo, personal ni dinero para excavar, Prosiguió señalando que no contaba con antropólogos ni arqueólogos para efectuar excavaciones orientadas científicamente, Hoy la excusa es que no se cuenta con dinero para pagar los exámenes de ADN. Sin embargo, el general procurador ha rechazado la oferta de la Comisión de la Verdad de pagar el costo de los exámenes de ADN para conocer los resultados de los mismos, con lo cual se prolonga el sufrimiento y ansiedad de los familiares. La actitud del general procurador y de los que se oponen a que se sepa la verdad de las osamentas, nos recuerda a Shakespeare cuando se referóa a los " parásitos detestables, empalagosos, en perpetua sonrisa, agentes de la ruina, lobos afables, osos humildes, juguetes de la fortuna. amigos de la cocina, moscas de la prosperidad, lacayos de gorra en mano y doblados de rodillas, serviles burbujas vanidosas, resortes de reloj que a cada minuto cambian...."
Los ciudadnos debemos mantener la denuncia a nivel nacional e internacional. No podemos permitir que estos fanáticos de la impunidad continúen con el asesinato y la desaparición forzada de la verdad.