El gran ejemplo de Costa Rica
Cuando los gobiernos y los pueblos logran alcanzar la conciencia plena de sus deberes y derechos, caminan hacia el fortalecimiento de la democracia y la libertad y salvaguardan los valores éticos y morales tan necesarios para vivir libres del flagelo de la corrupción que tanto daño viene causando a la imagen de los países de América y del mundo. La hermana república de Costa Rica ha dado un gran ejemplo de civismo y de responsabilidad ciudadana, al alentar con todo vigor, denun cias contra gobernantes de ese país que actuaron corruptamente y hoy, se encuentran en la cárcel pagando el precio de su irresponsabilidad y de su falta de honestidad para con aquellos que, en una ocasión, los consideraron capaces de dirigir los destinos de ese país; un ejemplo que debe ser imitado a fin de ir limpiando el panorama de América de ese virus de la corrupción que está destruyendo, paulatinamente, las bases de la sociedad mundial; un ejemplo que debié- ramos imitar nosotros los panameños y su gobierno, para dar a la nación un puesto de legítimo orgullo, sobre todo cuando se inicia un año que debe ser de reflexión profunda de nuestros problemas, y de anhelos por alcanzar un cambio que sea la respuesta a las aspiraciones de las grandes mayorías nacionales. El pueblo se siente defraudado porque la justicia no funciona, porque es el humilde hijo del pueblo el que va a la cárcel y los de cuello y corbata continúan viviendo una vida llena de privilegios.
El gobierno y el pueblo panameño tienen que agigantarse ante el fantasma de la corrupción, luchar hombro con hombro, actuar con decisión y libres de temor frente a este virus de la corrupción que intenta liquidar las fuerzas morales de la patria. No más denuncias; son hechos como los surgidos en la hermana República de Costa Rica los que pueden llevarnos a salvar a Panamá. Unámonos todos, gobierno y pueblo en un solo haz de voluntades y propongámonos a exterminar la corrupción existente, venga de donde venga, sacrifiquémonos, si es necesario para que podamos decir que al igual que en nuestra hermana Costa Rica hemos empezado a construir una nación en donde la justicia resplandece y llega a todos los sectores de la patria con un mensaje de transparencia, y de respeto a los principios de democracia libertad y derechos humanos.