El IDAAN y el Servicio de Alcantarillados
En nuestra columna "El Pulso de Panamá" del pasado 2 de marzo, denunciamos la penosa situación que padecen los residentes de las populosas barriadas Cuarto Centenario y El Prado de Penonomé. Los tanques sépticos que sirven a ambas se colmaron, provocando el generalizado desborde de aguas negras por lavamanos, fregadores, baños y sanitarios, con el consiguiente riesgo de enfermedades, pese a lo cual los directivos locales del IDAAN se negaban a prestar el servicio de limpieza urgente que la situación requería.
La brevedad del espacio nos impidió entrar a detallar cómo viviendas compradas con mucho esfuerzo por profesores, médicos y profesionales de estratos medios, eran inundadas por inmundas aguas, obligándolos a caminar sobre plataformas improvisadas, y a desplazarse a casas de familiares y amigos en otras partes para requerir baños y sanitarios. Ni hablar del uso de mangueras para cocinar en patios y aceras.
Dijimos entonces que el IDAAN tenía la obligación de prestar el servicio de limpieza y mantenimiento de los sistemas de alcantarillado y tanques sépticos de servicio público; y que si los sistemas de ambas urbanizaciones hubieran sido construídos por promotores privados, ello no exoneraba a dicha entidad de su obligación para con los contribuyentes que pagan para eso sus impuestos.
Afortunadamente, sin que mediaran más excusas, el director provincial de la institución en Coclé, el ingeniero Félix Berrocal, se presentó personalmente al lugar de los hechos, al frente de numeroso personal y equipo, a brindar inmediata solución al delicado problema, dejando las discusiones para luego. Y continúan hoy trabajando en ello.
Sin embargo, la Dirección de Relaciones Públicas de la entidad, en una aclaración que publicamos el pasado 8 de marzo, se hizo eco de lamentables errores conceptuales respecto a la obligación de servir que tiene el IDAAN para con la comunidad, cuando dijo que la atención del problema y la prestación del servicio de mantenimiento de alcantarillados construídos defectuosamente por empresas privadas, no le correspondían.
Añadió la aclaración que en las urbanizaciones afectadas "no se paga tasa de valorización ni derecho de alcantarillado". Eso en todo caso, no es excusa para negar el servicio porque, como dijimos, la entidad se debe a la comunidad y, además, si así fuere, suya (del IDAAN) es la responsabilidad de aprobar los planos, velar porque se cumplan e imponer sanciones, a más de cobrar en los recibos de agua los derechos que corresponda.
Pero en modo alguno puede el IDAAN, el IRHE, Obras Públicas, Cables & Wireless y otras empresas de utilidad pública, privar a la comunidad del servicio que corresponda, aunque después tengan que cobrar por ello, sea bajo el sistema de tasa de valorización u otro, o con cargo al presupuesto nacional que nutrimos todos los que pagamos impuestos.
La brevedad del espacio nos impidió entrar a detallar cómo viviendas compradas con mucho esfuerzo por profesores, médicos y profesionales de estratos medios, eran inundadas por inmundas aguas, obligándolos a caminar sobre plataformas improvisadas, y a desplazarse a casas de familiares y amigos en otras partes para requerir baños y sanitarios. Ni hablar del uso de mangueras para cocinar en patios y aceras.
Dijimos entonces que el IDAAN tenía la obligación de prestar el servicio de limpieza y mantenimiento de los sistemas de alcantarillado y tanques sépticos de servicio público; y que si los sistemas de ambas urbanizaciones hubieran sido construídos por promotores privados, ello no exoneraba a dicha entidad de su obligación para con los contribuyentes que pagan para eso sus impuestos.
Afortunadamente, sin que mediaran más excusas, el director provincial de la institución en Coclé, el ingeniero Félix Berrocal, se presentó personalmente al lugar de los hechos, al frente de numeroso personal y equipo, a brindar inmediata solución al delicado problema, dejando las discusiones para luego. Y continúan hoy trabajando en ello.
Sin embargo, la Dirección de Relaciones Públicas de la entidad, en una aclaración que publicamos el pasado 8 de marzo, se hizo eco de lamentables errores conceptuales respecto a la obligación de servir que tiene el IDAAN para con la comunidad, cuando dijo que la atención del problema y la prestación del servicio de mantenimiento de alcantarillados construídos defectuosamente por empresas privadas, no le correspondían.
Añadió la aclaración que en las urbanizaciones afectadas "no se paga tasa de valorización ni derecho de alcantarillado". Eso en todo caso, no es excusa para negar el servicio porque, como dijimos, la entidad se debe a la comunidad y, además, si así fuere, suya (del IDAAN) es la responsabilidad de aprobar los planos, velar porque se cumplan e imponer sanciones, a más de cobrar en los recibos de agua los derechos que corresponda.
Pero en modo alguno puede el IDAAN, el IRHE, Obras Públicas, Cables & Wireless y otras empresas de utilidad pública, privar a la comunidad del servicio que corresponda, aunque después tengan que cobrar por ello, sea bajo el sistema de tasa de valorización u otro, o con cargo al presupuesto nacional que nutrimos todos los que pagamos impuestos.