El imperio ataca de nuevo
M uchos de los que nos recreamos con la tetralogía de George Lucas sobre la guerra de las galaxias, constatamos que estas obras maestras del séptimo arte se han convertido en una de las manifestaciones más trascendentales de la cinematografía de finales del siglo XX y puede que lo siga siendo en este nuevo siglo. Las razones de esta percepción se deben a tres componentes: el empleo, sin restricciones, de todos los mecanismos que la industria estadounidense del cine tiene para difundir sus productos por todo el mundo; la utilización de los recursos técnicos más avanzados y el uso y la adaptación de los mitos universales a un escenario nuevo.
Así, hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, vivía un poderoso, siniestro y malévolo emperador conocido con el nombre de Palpatine. Este ambicioso individuo utilizaba sus mañas como político y como maestro del mal para mantener y manejar un régimen tan maligno como su Imperio Galáctico. Su poder residía en la habilidad de manipular la fuerza para sus siniestros propósitos. Instaló como principio del Imperio "gobierna por medio del miedo a la fuerza, en vez de gobernar por la fuerza solamente"; creando, así, la maquinaria de guerra más grande y poderosa que galaxia alguna hubiese visto. Con el respaldo de la monumental maquinaria militar del imperio, el emperador podía crear y maniobrar sus grandes esquemas que involucraban planes que se construían sobre planes en niveles que pocos podían comprender, a excepción de sus más allegados colaboradores.
Entre estos últimos sobresale Jabba el Hut, conocido como el principal gángster de los territorios exteriores de la galaxia. Sus operaciones incluían manejo de esclavos, tráfico de especies, extorsión, piratería, apuestas y todo aquello que fuera prohibido. Comenzó como un vendedor de armas que con el tiempo expandió sus negocios y sus rangos de acción a tal extremo que se deshizo de la competencia.
Otro de los que rodeaban al emperador fue el astuto Tarkin, grand moff, de fría naturaleza calculadora, quien supo aprovechar sus circunstancias para obtener mayores cuotas de poder y una importante posición como asesor de Palpatine. Este engendro de la perversidad modeló las instalaciones donde los mejores científicos e ingenieros de la galaxia fueron recluidos para crear armas de destrucción masiva con el poder de desintegrar un planeta entero.
El más poderoso de todos los colaboradores lo fue Darth Vader, que rodeado de una capa de maldad y envuelto en una armadura de oscuridad, con su rostro cubierto de una siniestra máscara, representaba el símbolo tangible del mal y del enviciado Nuevo Orden Imperial. Al servicio del pernicioso emperador, Vader cometió las más brutales atrocidades en los anales de la galaxia, aniquilando a todo aquel que se opusiera al emperador. Si en estas cintas se muestra una galaxia dividida y desgastada por los constantes enfrentamientos bélicos; hoy nuestro planeta parece cada día más unipolar, donde otro emperador de la oscuridad y la maldad ha decidido mostrar su verdadera naturaleza.
Este nuevo emperador hace uso de los mismos métodos de Palpatine para dominar el globo y pone en práctica los recomendados por sus Tarkin, Jabba el Hut, Vader y otros (y otras) asesore(a)s. En esta ocasión ha vuelto a atacar, con armas sicológicas despiadadas e inhumanas, pero sin menguar en su amenaza con la guerra, a la que considera su principal enemiga: Cuba.
Durante más de 40 años el Imperio ha tratado de estrangular económicamente a la población cubana y a su revolución; tal como lo quiso hacer, sin éxito, Palpatine con la rebelión comandada por Skywalker, Leia, Han Solo y Chewie.
El 14 de junio, el Departamento de Estado del Imperio proclamó nuevas medidas indignas con el deseo de sofocar más a la economía de la Isla.
La marcha contra Cuba no será nada fácil. El pueblo cubano soportará y enfrentará las medidas económicas, sean las que fueren.
Todas estas décadas de lucha esforzada frente al bloqueo y la guerra económica, amenazas, agresiones, planes de asesinato a sus líderes, sabotajes y terrorismo, no han debilitado sino fortalecido a la mayoría de los cubanos y sus transformaciones sociales.
Llegará el día en que una legión de Ewoks surgirá y se solidarizará con los isleños en su justa lucha por el derecho a vivir en paz.
Así, hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, vivía un poderoso, siniestro y malévolo emperador conocido con el nombre de Palpatine. Este ambicioso individuo utilizaba sus mañas como político y como maestro del mal para mantener y manejar un régimen tan maligno como su Imperio Galáctico. Su poder residía en la habilidad de manipular la fuerza para sus siniestros propósitos. Instaló como principio del Imperio "gobierna por medio del miedo a la fuerza, en vez de gobernar por la fuerza solamente"; creando, así, la maquinaria de guerra más grande y poderosa que galaxia alguna hubiese visto. Con el respaldo de la monumental maquinaria militar del imperio, el emperador podía crear y maniobrar sus grandes esquemas que involucraban planes que se construían sobre planes en niveles que pocos podían comprender, a excepción de sus más allegados colaboradores.
Entre estos últimos sobresale Jabba el Hut, conocido como el principal gángster de los territorios exteriores de la galaxia. Sus operaciones incluían manejo de esclavos, tráfico de especies, extorsión, piratería, apuestas y todo aquello que fuera prohibido. Comenzó como un vendedor de armas que con el tiempo expandió sus negocios y sus rangos de acción a tal extremo que se deshizo de la competencia.
Otro de los que rodeaban al emperador fue el astuto Tarkin, grand moff, de fría naturaleza calculadora, quien supo aprovechar sus circunstancias para obtener mayores cuotas de poder y una importante posición como asesor de Palpatine. Este engendro de la perversidad modeló las instalaciones donde los mejores científicos e ingenieros de la galaxia fueron recluidos para crear armas de destrucción masiva con el poder de desintegrar un planeta entero.
El más poderoso de todos los colaboradores lo fue Darth Vader, que rodeado de una capa de maldad y envuelto en una armadura de oscuridad, con su rostro cubierto de una siniestra máscara, representaba el símbolo tangible del mal y del enviciado Nuevo Orden Imperial. Al servicio del pernicioso emperador, Vader cometió las más brutales atrocidades en los anales de la galaxia, aniquilando a todo aquel que se opusiera al emperador. Si en estas cintas se muestra una galaxia dividida y desgastada por los constantes enfrentamientos bélicos; hoy nuestro planeta parece cada día más unipolar, donde otro emperador de la oscuridad y la maldad ha decidido mostrar su verdadera naturaleza.
Este nuevo emperador hace uso de los mismos métodos de Palpatine para dominar el globo y pone en práctica los recomendados por sus Tarkin, Jabba el Hut, Vader y otros (y otras) asesore(a)s. En esta ocasión ha vuelto a atacar, con armas sicológicas despiadadas e inhumanas, pero sin menguar en su amenaza con la guerra, a la que considera su principal enemiga: Cuba.
Durante más de 40 años el Imperio ha tratado de estrangular económicamente a la población cubana y a su revolución; tal como lo quiso hacer, sin éxito, Palpatine con la rebelión comandada por Skywalker, Leia, Han Solo y Chewie.
El 14 de junio, el Departamento de Estado del Imperio proclamó nuevas medidas indignas con el deseo de sofocar más a la economía de la Isla.
La marcha contra Cuba no será nada fácil. El pueblo cubano soportará y enfrentará las medidas económicas, sean las que fueren.
Todas estas décadas de lucha esforzada frente al bloqueo y la guerra económica, amenazas, agresiones, planes de asesinato a sus líderes, sabotajes y terrorismo, no han debilitado sino fortalecido a la mayoría de los cubanos y sus transformaciones sociales.
Llegará el día en que una legión de Ewoks surgirá y se solidarizará con los isleños en su justa lucha por el derecho a vivir en paz.