El libro del Prof. Rubén D. Carles
Mi buen y apreciado amigo, el profesor Rubén Darío Carles, acaba de sacar un libro, el cual tituló: "El ayer está presente". El mismo es un relato del autor sobre interesantes capítulos de su vida.
En su obra, escrita en forma clara y sencilla, el ilustre panameño se refiere a su infancia y entorno personal; a su actividad profesional; a sus varios exilios; a su oposición a Omar Torrijos; a la derrota del régimen militar; al nuevo gobierno democrático y a sus actividades como Contralor de la República. Además, relata en anexos, importantes acontecimientos sucedidos en el país.
En días pasados, en una amena conversación con el Prof. Carles, por quien siento gran respeto y admiración creciente, él me sugería que porqué yo no escribía mis memorias sobre acontecimientos de tanta significación en los cuales yo había participado en mi larga vida. Le contesté que yo me consideraba que era una de las pocas personas que siempre había divulgado todos los actos de su vida pública. Muy joven, le contaba, escribí mi gestión edilicia, dando cuenta de todas mis actividades y mis principales preocupaciones, las cuales consistían en el rescate de la desidia en que se encontraba la ciudad de Panamá La Vieja. En esto tuve la valiosísima ayuda de los historiadores Ernesto Castillero, Rubén D. Carles (padre) y Juan Antonio Susto. También tuve, le dije, como una prioridad, el dotar de luz eléctrica a la población de Alcalde Díaz. Con posterioridad, escribí "900 Días", en el que narraba las vicisitudes de una familia panameña en la época del gobierno militar.
También relaté mis experiencias como candidato a la Presidencia de la República en el libro "Los Hilos de las Marionetas". En la actualidad, estoy por terminar la historia del Banco del Istmo.
Además, he escrito más de 100 artículos que recogieron en su momento mi manera de pensar frente a los distintos acontecimientos importantes que se dan constantemente en el país.
En una ocasión distintos amigos me dijeron que estaban escribiendo la biografía del Dr. Arnulfo Arias y otro del General Omar Torrijos. A ambos les manifesté, por separado por supuesto, que era muy prematuro escribir con objetividad la vida de esos dirigentes, y que, sin embargo, sí era muy importante que todo hombre público, tal cual lo ha hecho el profesor Carles, hiciera una narración de sus experiencias personales y conocimiento de ciertas situaciones que han tenido impacto en la nación. Lo mismo he hecho yo.
Todo eso servirá, indudablemente, para que en el futuro los historiadores puedan tener referencias de las cuales puedan nutrirse.