default

El lobo nos muestra los dientes. ¡Alerta Panamá!


EN VARIAS ocasiones, algunos compatriotas, entre los que me incluyo, hemos advertido contra las prácticas dictatoriales del régimen de turno. Hasta ahora, nuestra preocupación no habia tenido eco. A ello han contribuido la indolencia general; la masiva propaganda oficial en la que se gastan muchos millones de dólares que debieran invertirse en la solución de problemas urgentes y esenciales; la manifiesta incapacidad y hasta la complicidad de las dirigencias de los partidos de "la llamada oposición"; y la complicidad directa o indirecta de muchos medios de comunicación que se hacen de la vista gorda o, simplemente, no de dan el debido seguimiento a las tropelías y desmanes de "la patria nueva".
Recientemente, pareciera que comienza a producirse un despertar, motivado por la "última hazaña de la patria nueva", de discutir, "a puertas cerradas" el próximo Presupuesto General del Estado. Algunas noticias, editoriales y caricaturas han denunciado el hecho; pero hace falta más. Los partidos de "la llamada oposición", principalmente, están en la obligación, si es que quieren recuperar algo del respeto ciudadano, debieran dar una batalla frontal contra este exabrupto.
El Presupuesto General del Estado tiene, básicamente, dos componentes: Por un lado, el presupuesto de los ingresos, que provienen de los impuestos y las tasas que pagamos todos los contribuyentes, de las rentas que producen los bienes públicos y los préstamos, tanto locales como internacionales, que contratan el gobierno central y las instituciones descentralizadas; del otro, el presupuesto de gastos, que resume todos los gastos que se harán en salarios, gastos de representación, gastos de funcionamiento, compra de equipos y materiales, pago de electricidad, teléfonos, combustibles y, el pago del servicio de la deuda pública.
Los ingresos que se incluyen en el Presupuesto los aportamos todos, ya porque los paguemos en impuestos y tasas; porque provengan de la explotación de empresas o bienes que nos pertenecen a todos; o porque se obtengan de préstamos, que pagaremos todos. Y por ser quienes aportamos los recursos que administra el gobierno, tenemos el derecho de saber en qué se gastarán nuestras contribuciones. Los gobiernos, ni este ni ninguno otro, son dueños del Presupuesto. Por tanto, manejarlo a escondidas, como si se tratara de una hacienda particular, es una flagrante violación de los principios básicos de la democracia.
Como la decisión de la bancada oficialista es a todas luces arbitraria y antidemocrática, era de esperar que su jefe político no la aprobara. Pero el señor Torrijos, demostrando, una vez, un absoluto desprecio por la opinión pública, en lugar de desaprobarla públicamente, la ha celebrado, demostrando de esa manera que esta patraña de "la patria nueva" fue urdida y planificada en el Palacio de Las Garzas. ¡Y que viva la transparencia!
Ante esta nueva bellaquería "patrinuevesca", que comprueba, otra vez más, que el PRD sigue siendo el mismo partido que engendraron y se amamantó en los cuarteles, cabe preguntar: ¿Cuál es la razón que la motiva? Para entenderla, hay que recordar que el Presupuesto General del Estado, además, de sus capítulos de ingresos y egresos, también incluye medidas económicas y sociales, de política fiscal y, por lo menos, "esbozos de los compromisos financieros" que se proyectan concretar con las instituciones financieras internacionales y otras fuentes de créditos.
Para justificar de donde vendrán los nuevos endeudamientos que adelanta el gobierno de turno, habría que explicar cuáles son los compromisos que se harían para obtenerlos. El actual gobierno no tiene la menor intención de dar esas explicaciones públicamente. No lo ha hecho antes y tampoco lo hará ahora. A menos que la presión popular los obligue, no lo harán. Pero tenemos que actuar ahora o después nos desayunaremos con la noticia infausta de que los 3,000 millones de dólares que ya lleva contratados en endeudamiento público el gobierno de "la patria nueva", son "una minucia" comparados con lo que se nos viene encima.
Y, ¿cómo se le pone freno a este nuevo abuso de poder? Para comenzar hay que organizar una protesta general. Nuevamente insisto en que los partidos políticos de "la llamada oposición" no pueden "pasar agachados". Como mínimo, deben protestar, de manera enérgica y demandar, que la discusión del Presupuesto esté abierta al público y a los medios de comunicación. Pero, además, deben demandar que se divulguen todos los compromisos que adelanta el gobierno para financiarlo. Y a esa protesta, también deben sumarse las organizaciones gremiales, profesionales, cívicas y los sindicatos. Si permitimos que el gobierno haga lo que le venga en ganas con los dineros que aportamos o pagaremos todos, seguiremos propiciando el avance de la arbitrariedad, que es el germen de todas las dictaduras.
El lobo nos ha mostrado las orejas varias veces. Ahora nos muestra los colmillos. Y si seguimos impasibles, pronto lo veremos de cuerpo entero. ¡Alerta Panamá!
Esa misma pobreza de la que los sectores marginados del país siguen quejándose.
El crecimiento de la economía en un 6.1% no es percibida en esas áreas, según coinciden expertos.
En ese sentido, el asesor económico de la Federación Nacional de Cámaras de Panamá, Alexis Soto, dijo recientemente que "sigue sin generarse empleos y sin disminuir la pobreza".
"La mayor parte de este crecimiento (68.7%) se da en sectores donde los intentos por disminuir los niveles de desempleo y de pobreza son muy pocos".
Entre los distritos que presentan mayores índices de pobreza destacan el área del oriente de Chiriquí y Chiriquí Grande, donde se concentra la comarca indígena, Bocas del Toro; en Veraguas, Cañazas, Las Palmas, La Mesa, San Francisco; en Herrera, Los Pozos, Las Minas; en Coclé los distritos de Penonomé, Olá, La Pintada; en Panamá, el área de Capira, Chepo y la Comarca Kuna Yala.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América