El machismo en crisis
No se trata sólo de celos. Bajo la violencia intrafamiliar y sobre todo en la violencia contra la mujer figura un sin número de causas que tienen un denominador común: el machismo en crisis. Por muchos años la estructura familiar implicó la dependencia económica de la mujer respecto del hombre, que la sometió a relaciones difíciles e injustas. La superación académica y la incorporación de la mujer al mercado de trabajo le dieron un nuevo rol en la relación con su pareja. No depender económicamente la hizo igualmente independiente en el terreno intelectual, en el sentimental y hay cifras importantes que demuestran hoy la fuerza con que la mujer interviene hoy en las actividades sociales, económicas y políticas. Quien no parece preparado para ese cambio es el hombre. Aunque hay varones que entienden y apoyan el proceso, una parte numerosa se resiste. En lugar de compañero y esposo, persisten en ser maridos-propietarios, y cuando eso no ocurre acuden a la violencia, que termina en reiteradas ocasiones hasta en la muerte de la mujer. Es una condición que las autoridades deben considerar para evaluar si las leyes vigentes sobre la protección de la mujer están a la altura de un cambio que posee rasgos revolucionarios, y que por lo mismo cada día pone en juego la vida de una nueva víctima. Las famosas boletas de alejamiento parecen no jugar ningún papel, lo que convierte a la sociedad y al estado cómplices de un femicidio que debe cesar.