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El mangoneo de los mangorreros


EL PRESIDENTE Martín Torrijos Espino ha hecho pública su decisión de, finalmente, permitirnos, próximamente, a los panameños poder conocer los planes secretos sobre la denominada "ampliación" del Canal de Panamá que, junto a los señores directivos de la Autoridad del Canal de Panamá han venido urdiendo a espaldas de la opinion pública del pueblo panameño.
Previamente ha tenido el cuidado de informar en detalle a un sinnúmero de gobiernos foráneos, inversionistas de alto calibre de todos los confines, seleccionadas cúpulas de los partidos políticos, de las iglesias y de los más poderosos intereses económicos de nuestro país. La población panameña será entonces la última en poder enterarse de lo que realmente han planificado hacer y deshacer con nuestros recursos naturales y con el denominado "patrimonio inalienable de la nación panameña".
Claro que ello no les ha impedido a la gerontocracia canalera recurrir durante los últimos dieciseis meses, con la ayuda de sus encuestadoras y medios de comunicación pro-ampliación, a la divulgación de un número plural de encuestas en que "la mayoría de los panameños apoya la ampliación". Como se ha dicho ya: "Esta es una muestra de la efectividad de una campaña millonaria montada por la ACP para promovver el sí con información que carece de detalles, un análisis simplista y la omisión de los riesgos que podrían arrojarnos hacia un futuro incierto y desalentador". Flagrante violación del numeral 13 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión que establece que: "La utilización del poder del Estado y los recursos de la hacienda pública; la concesión de prebendas arancelarias; la asignación arbitraria y discriminatoria de publicidad oficial y créditos oficiales" atenta contra la libertad de expresión y deben estar expresamente prohibidos por la Ley".
Cincuenta y cinco mil documentos se nos dice -en tono paternalista- serán puestos a disposición de la población para que podamos conocer lo que han hecho con nuestros dineros, la "persona jurídica autónoma de Derecho Público", sin consultarnos. Y se nos advierte -para regocijo de los inagotables e incansables magistrados del Tribunal Electoral- que, el referéndum será en el mes de noviembre, sin duda para darle sabor a patria... nueva.
Cabe aquí transcribir de inmediato, para entender el avanzado estado de la manipulación, el artículo 325 de la Constitución vigente:
Artículo 325: "Los tratados o convenios internacionales que celebre el Organo Ejecutivo sobre el canal de esclusas, su zona adayacente y la protección de dicho Canal, así como la construcción de un Canal a nivel del mar o de un tercer juego de esclusas, deberán ser aprobados por el Organo Legislativo y, luego de su aprobación, serán sometidos a referéndum nacional, que no podrá celebrarse antes de los tres meses siguientes a la aprobación legislativa.
Ninguna enmienda, reserva o entendimiento que se refiera a dichos tratados o convenios tendrá validez, si no cumple con los requisitos de que trata el inciso anterior.
Esta disposición se aplicará también a cualquier propuesta de construcción de un tercer juego de esclusas o de un canal a nivel del mar por la ruta existente, que proponga realizar la Autoridad del Canal de Panamá, ya sea por administración o mediante contratos celebrados con alguna empresa o empresas privadas o pertenecientes a otro Estado u otros Estados. En estos casos, se someterá a referéndum la propuesta de construcción, la cual deberá ser aprobada previamente por el Organo Ejecutivo y sometida al Organo Legislativo para su aprobación o rechazo. También será sometido a referéndum cualquier proyecto sobre la construcción de un nuevo Canal".
De las declaraciones del presidente de la República podemos entonces deducir:
1.-Que el Consejo de Gabinete aprobará los planes de ampliación de la ACP sin que ningún vicepresidente, ni ningún ministro y mucho menos el Presidente, al igual que ningún miembro de la directiva de la ACP, haya leído los 55 mil documentos.
2.-Que la propuesta de ampliación será enviada con "urgencia notoria" a la Asamblea en julio para su aprobación inmediata (recordemos la Ley del Seguro Social y de la Universidad de Panamá). En el hemiciclo la ampliación no será objeto de discusión, a menos que el pueblo la exija.
3.-Que los diputados aprobarán en el mismo mes de julio, también sin leer los 55 mil documentos, para cuya lectura se requiere un mínimo de mil horas y para su estudio serio y analítico, un mínimo de cinco mil horas!!!
4.- Que los panameños tendremos escasamente los meses de agosto, septiembre y octubre para, en medio del alto costo de la canasta básica, el desempleo, las altas tarifas eléctricas, el alto costo del combustible, la inseguridad ciudadana, la escasez de agua, los problemas del transporte, los cierres de escuelas y de la Universidad de Panamá y el matraqueo constante de las decenas de millones que tiene preparados para gastarse a favor del sí, en publicidad de todo tipo y, bajo el ruido de los tambores y cornetas, para la emboscada que nos tienen preparada los que quieren un país y un pueblo al servicio del Canal y no un Canal al servicio del pueblo y del país.
Ante el mangoneo de los mangorreros, recordemos con Fernando Savater que "es mejor saber después de haber pensado y discutido, que aceptar los saberes que nadie discute para no tener que pensar".

101 años de Panamá América

 
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