El manicomio crece y se extiende
La pugna política entre partidos ha despertado la creatividad y además exige innovación en la forma de promover las candidaturas. Ricardo Martinelli ideó una forma de hacerse notar como líder, y fue así como se propuso identificar su accionar "en los zapatos del pueblo". A muchos no les pareció convincente su estilo; no obstante, cuatro años después de su primera incursión como candidato, hay mucha gente que está calzando los zapatos del pueblo en la política. Su iniciativa ha calado en todos los niveles sociales, y como se hace necesario rebatirlo, lo tildaron de loco, con lo cual han sumado a sus filas gran número de personas que participan del manicomio político y lo hacen crecer y extenderse a lugares muy distantes.
A los panameñistas por tradición se les ha calificado como integrantes de un manicomio, porque al Dr. Arnulfo Arias, también lo combatían señalándolo como loco. Ante los inocultables problemas que confrontó el panameñismo, propugné en mis escritos por la unificación de toda la oposición, aún cediendo espacios, ya que lo importante es poder ejecutar desde el poder los planes de gobierno que espera el votante. Los "ñames", como nos dicen a los panameñistas, entramos a formar parte del gran manicomio de la oposición que ha crecido en forma inesperada para los oficialistas, que no gobiernan para la gente, y por eso la candidata anuncia que ella hará un gobierno para la gente. Vale la pena preguntar, ¿para quién gobernaba como Ministra de Vivienda y siendo parte del Gobierno que no gobierna para la gente?
Hoy en los anuncios políticos participan jóvenes, viejos, trabajadores y jubilados, campesinos y citadinos, industriales y productores, educadores y estudiantes, en fin todas las clases sociales sin distingo que se identifican como locos por el cambio, locos por el destierro de la corrupción, locos por el adecentamiento de la gestión pública, locos por la falta de seguridad, locos por la deficiencia educativa, locos por la ausencia de responsabilidad en el transporte, locos por la carencia de servicios médicos eficientes, locos por el mal estado de las calles, caminos y carreteras a nivel nacional, pese a la cuantiosa inversión y dilapidación de fondos públicos, locos por el encarecimiento de la canasta básica etc. La locura será general y cada día crece y se extiende sin control .
Los propios dirigentes del PRD admiten la derrota por anticipado. Sus charlas hablan de los meses que les quedan y de lo poco que pueden hacer. Cuando se haga el inventario de lo gastado y de lo realizado, tendremos mucha gente para investigar de dónde provino su nuevo nivel económico. Por supuesto, algunos piensan que no hay forma de descubrirlos. Sólo hay que dar seguimiento al curso de los cheques que se han girado para el pago de cada obra o servicio prestado. Por supuesto que los testaferros de las sociedades anónimas están locos también, si piensan que no tendrán problemas. Estamos locos todos por el crecimiento del país, sin las mordidas, coimas, mochas o como le quieran llamar a la corrupción. Cuando llegue el momento, verán que el manicomio crece y se extiende, pero con nuevos y distintos pacientes.