El mantenimiento es la base para la conservación del patrimonio
El Arco Chato era una estructura con unos tres siglos de estar desafiando a la naturaleza. No recibía atención hace más de 20 años por lo que sucedió lo lamentable: la estructura se derrumbó.
Ya en una ocasión el director de Patrimonio Histórico, Carlos Fitzgerald reconoció que desde hacía 30 años no habían existido esfuerzos coordinados y coherentes en "pro de la conservación y consolidación de las estructuras históricas".
Fitzgerald señaló que para conservar y mantener el Patrimonio Histórico hacen falta recursos económicos y humanos. Y lo que es peor, confesó que en el presupuesto no se incluye una partida para la restauración.
En la dirección de Patrimonio Histórico se tenía certeza que el Arco Chato había sido restaurado en 1980 y en su momento se consideró que se habían realizado los procesos básicos para su conservación, no obstante, hasta tanto no estén listos los resultados del escaneo láser no se conocerá con exactitud dónde estuvo la falla.
Mientras se esperan los resultados la Oficina del Casco Antiguo en conjunto con la dirección de Patrimonio Histórico han unido fuerzas para mantener la estructura. Se efectúan trabajos de coronación y eliminación, micro y macro flora del Convento de Santo Domingo.
El proceso consistió en la eliminación de todas las plantas que se encontraban entre la mampostería de los muros de fábrica, ya que estas plantas ocasionan inconvenientes porque las raíces penetran entre las piezas y degradan la argamasa y como resultado se puede producir el colapso de los muros.
Mientras que a la flora de mayor tamaño cuyas raíces no se pudieron eliminar, se le aplicó un veneno para luego removerlas.
La caída del Arco Chato fue catalogada por arquitectos restauradores como lamentable porque era una estructura que debió dársele mantenimientos para preservarla.
De acuerdo al arquitecto Domingo Varela, cuando una estructura de este tipo falla no es por un problema del momento, sino de años.
Además, indicó que puede ser que al haber estado mucho tiempo a la intemperie sometida a sol, agua y viento pudieron deteriorar los componentes de los ladrillos.
Mientras, que el arquitecto Tarcisio Valdés señaló que todo lo que es ruinas hay que darles mantenimiento, pero el Arco Chato fue restaurado aproximadamente en 1980.
Ya en una ocasión el director de Patrimonio Histórico, Carlos Fitzgerald reconoció que desde hacía 30 años no habían existido esfuerzos coordinados y coherentes en "pro de la conservación y consolidación de las estructuras históricas".
Fitzgerald señaló que para conservar y mantener el Patrimonio Histórico hacen falta recursos económicos y humanos. Y lo que es peor, confesó que en el presupuesto no se incluye una partida para la restauración.
En la dirección de Patrimonio Histórico se tenía certeza que el Arco Chato había sido restaurado en 1980 y en su momento se consideró que se habían realizado los procesos básicos para su conservación, no obstante, hasta tanto no estén listos los resultados del escaneo láser no se conocerá con exactitud dónde estuvo la falla.
Mientras se esperan los resultados la Oficina del Casco Antiguo en conjunto con la dirección de Patrimonio Histórico han unido fuerzas para mantener la estructura. Se efectúan trabajos de coronación y eliminación, micro y macro flora del Convento de Santo Domingo.
El proceso consistió en la eliminación de todas las plantas que se encontraban entre la mampostería de los muros de fábrica, ya que estas plantas ocasionan inconvenientes porque las raíces penetran entre las piezas y degradan la argamasa y como resultado se puede producir el colapso de los muros.
Mientras que a la flora de mayor tamaño cuyas raíces no se pudieron eliminar, se le aplicó un veneno para luego removerlas.
La caída del Arco Chato fue catalogada por arquitectos restauradores como lamentable porque era una estructura que debió dársele mantenimientos para preservarla.
De acuerdo al arquitecto Domingo Varela, cuando una estructura de este tipo falla no es por un problema del momento, sino de años.
Además, indicó que puede ser que al haber estado mucho tiempo a la intemperie sometida a sol, agua y viento pudieron deteriorar los componentes de los ladrillos.
Mientras, que el arquitecto Tarcisio Valdés señaló que todo lo que es ruinas hay que darles mantenimiento, pero el Arco Chato fue restaurado aproximadamente en 1980.