El médico en jornada extraordinaria
Doctor ¿cuántas horas está usted de turno? Ayer que salí a las once de la noche le dejé aquí y hoy que regreso... todavía ¿sigue? "La verdad es que, al paciente lo hemos tenido que entrar al salón de operaciones dos veces por sangrado y no me puedo ir a mi casa, porque perdería tiempo, si tengo que meterlo al salón nuevamente" responde el doctor. Así sucede en los intensivos quirúrgicos, como también en los cuartos de parto, salas de pediatría y muchas otras áreas. Los médicos no se van hasta que el paciente se haya estabilizado y continúan llamando por teléfono para darle seguimiento al caso.
Los médicos internos prácticamente viven en el hospital, durante sus dos años de internado. Como lo hacen también los médicos residentes por cuatro años. Son dedicados, tienen mucho que aprender de las rutinas y procedimientos médico- quirúrgicos y recibir la guía del médico especialista que, después de terminada la residencia, estudian 3 años o más. Estos también tienen su experiencia de acuerdo a los años que llevan dentro del hospital. Mientras más viejo más experiencia.
Después de 10 años de estudio y trabajo, en algunos el carácter les cambia, empiezan a reflejar envejecimiento prematuro, un cansancio acumulado que no se llega a compensar, porque la población aumenta y la cantidad de enfermos también.
Nunca dejan de estudiar. Dedican tiempo a la docencia. Aparecen nuevas técnicas, tratamientos y medicamentos que el médico debe conocer y es obligatoria la actualización contante.
Es muy cómodo trabajar 8 horas en jornada diurna y regresar a casa con la familia y dormir en las noches las horas reglamentarias. Sin embargo, el médico después de sus horas diurnas, continúa en la clínica privada, para seguir de turno nocturno y de madrugada; es decir, disponible de llamadas a las que debe acudir. Muchas veces esta disponibilidad es cada tres días, otras durante toda la semana, a veces por 15 días seguidos, esto depende de la cantidad de especialistas que haya, para dividir los turnos. Existe la segunda llamada, es decir, si la primera ya está, por ejemplo, en el quirófano, otro médico tiene que asistir al llamado.
Después de un turno extra presencial, el médico debe seguir su jornada diurna haya descansado o no. Por ejemplo, los neonatólogos (especialista en recién nacidos) los turnos los hacen presenciales, dentro del hospital. Cuando el médico está de turno, lo está la familia también. No se pude planear nada, ni alejarse de la ciudad.
Los riesgos al transitar en las noches para resolver una llamada, las intromisiones de los pandilleros con armas de fuego en los quirófanos y tiroteos en el cuarto de urgencia del HST, la atención de familiares y pacientes peligrosos, dementes, drogadictos que agreden física y verbalmente, la cantidad de violencia en las calles y barriadas que mantienen "prendidos" los cuartos de urgencias y los quirófanos; ante estas situaciones reales... ¿quién dice que los médicos no trabajan con riesgo de la vida y sometidos a constante estrés? La materia de peligro no la enseñan en la universidad.
Hablemos de la clínica privada, esa ¡no es una máquina de hacer plata! Es un servicio que el médico le brinda a la comunidad que la quiera pagar. Los asegurados que nunca encuentran cupo en la CSS, y los que no pagan seguros médicos, asisten a las clínicas privadas voluntariamente y el problema de salud se resuelve rápidamente y quien se beneficia es el enfermo. Veamos el asunto sin pasión, los médicos no tienen la culpa de la escasez de especialistas en el MINSA y en la CSS para dar atención expedita a la gran demanda de beneficiarios y a los que no cotizan a la CSS.
Es cierto que el que estudia medicina lo hace por voluntad propia y una vez dentro del engranaje aceptan su destino, pero no podemos olvidar que son seres humanos con necesidades y responsabilidades, que tienen familia a las cuales se les priva de su presencia física, por la obligación del trabajo en equipo (interno, residente, especialista).
La jornada extraordinaria debe ser muy bien remunerada, los turnos de llamadas ya no se hacen en casa; en su mayoría son dentro del hospital, por la cantidad de casos que se presentan a diario; los médicos de ahora ya no viven cerca de los hospitales, la ciudad ha crecido. Hacen turnos sin remuneración hasta que se jubilan. Y sirven al prójimo hasta que se mueren.
Los médicos internos prácticamente viven en el hospital, durante sus dos años de internado. Como lo hacen también los médicos residentes por cuatro años. Son dedicados, tienen mucho que aprender de las rutinas y procedimientos médico- quirúrgicos y recibir la guía del médico especialista que, después de terminada la residencia, estudian 3 años o más. Estos también tienen su experiencia de acuerdo a los años que llevan dentro del hospital. Mientras más viejo más experiencia.
Después de 10 años de estudio y trabajo, en algunos el carácter les cambia, empiezan a reflejar envejecimiento prematuro, un cansancio acumulado que no se llega a compensar, porque la población aumenta y la cantidad de enfermos también.
Nunca dejan de estudiar. Dedican tiempo a la docencia. Aparecen nuevas técnicas, tratamientos y medicamentos que el médico debe conocer y es obligatoria la actualización contante.
Es muy cómodo trabajar 8 horas en jornada diurna y regresar a casa con la familia y dormir en las noches las horas reglamentarias. Sin embargo, el médico después de sus horas diurnas, continúa en la clínica privada, para seguir de turno nocturno y de madrugada; es decir, disponible de llamadas a las que debe acudir. Muchas veces esta disponibilidad es cada tres días, otras durante toda la semana, a veces por 15 días seguidos, esto depende de la cantidad de especialistas que haya, para dividir los turnos. Existe la segunda llamada, es decir, si la primera ya está, por ejemplo, en el quirófano, otro médico tiene que asistir al llamado.
Después de un turno extra presencial, el médico debe seguir su jornada diurna haya descansado o no. Por ejemplo, los neonatólogos (especialista en recién nacidos) los turnos los hacen presenciales, dentro del hospital. Cuando el médico está de turno, lo está la familia también. No se pude planear nada, ni alejarse de la ciudad.
Los riesgos al transitar en las noches para resolver una llamada, las intromisiones de los pandilleros con armas de fuego en los quirófanos y tiroteos en el cuarto de urgencia del HST, la atención de familiares y pacientes peligrosos, dementes, drogadictos que agreden física y verbalmente, la cantidad de violencia en las calles y barriadas que mantienen "prendidos" los cuartos de urgencias y los quirófanos; ante estas situaciones reales... ¿quién dice que los médicos no trabajan con riesgo de la vida y sometidos a constante estrés? La materia de peligro no la enseñan en la universidad.
Hablemos de la clínica privada, esa ¡no es una máquina de hacer plata! Es un servicio que el médico le brinda a la comunidad que la quiera pagar. Los asegurados que nunca encuentran cupo en la CSS, y los que no pagan seguros médicos, asisten a las clínicas privadas voluntariamente y el problema de salud se resuelve rápidamente y quien se beneficia es el enfermo. Veamos el asunto sin pasión, los médicos no tienen la culpa de la escasez de especialistas en el MINSA y en la CSS para dar atención expedita a la gran demanda de beneficiarios y a los que no cotizan a la CSS.
Es cierto que el que estudia medicina lo hace por voluntad propia y una vez dentro del engranaje aceptan su destino, pero no podemos olvidar que son seres humanos con necesidades y responsabilidades, que tienen familia a las cuales se les priva de su presencia física, por la obligación del trabajo en equipo (interno, residente, especialista).
La jornada extraordinaria debe ser muy bien remunerada, los turnos de llamadas ya no se hacen en casa; en su mayoría son dentro del hospital, por la cantidad de casos que se presentan a diario; los médicos de ahora ya no viven cerca de los hospitales, la ciudad ha crecido. Hacen turnos sin remuneración hasta que se jubilan. Y sirven al prójimo hasta que se mueren.