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El misterio del Ministerio


"Los ilusos despiertan demasiado tarde de la pesadilla cuando consummatum est" PRO.
Al parecer, la única persona que realmente conoce, y divulga además, el intríngulis de la publicitada Modernización de la Educación, propuesta para instaurarse a partir del próximo año lectivo, es la afortunada ciudadana, educadora además, Marisa Montesano Talavera; quien nos ofreciera un enjundioso análisis sobre la denominada Educación Básica General para el nuevo milenio, por órgano del diario El Panamá América, en su edición del 6 de enero, página D-6, confirmando así el anuncio que el Director de Currículo del Ministerio de Educación ofreciera a la ciudadanía, por este mismo medio periodístico, el 13 de septiembre del pasado año 2000 (pág. A-6).
No es nuestra intención aclarar que a escasas cuatro semanas, luego de recibir 2,000 millones de dólares gracias a la notable calificación que le asignara la Agencia Calificadora de Riesgos Internacionales, MOODY"S, que registró impecablemente la consagrada analista de Crédito Financiero, Lic. Lucy de Jaén; y, seguidamente, la suma de 35 millones negociados en calidad de préstamo con el Banco Mundial (BM) para desarrollar el "Proyecto de Educación Básica Fase 2" en los próximos cuatro años (V. La Prensa, agosto 3, 2000, pág. 8-A).
Ciertamente, basta leer ponderadamente el Boletín recientemente editado, "Niñez y Adolescencia. Situación, Logros y Desafíos" (45,000 ejemplares), donde se recoge un amplísimo espectro de actividades y propuestas destinadas a cristalizar en aras de la educación frente a los retos del nuevo milenio, teniendo presente el compromiso moral -elevado a la categoría de juramento- consagrado ante los dignatarios de la X Cumbre Iberoamericana, presidida exitosamente por nuestra querida Presidenta. ¿Quién, ante la azarosa actividad desplegada por ella con la instauración de las infoplazas en todos los confines del país, el fomento de las granjas sostenibles en beneficio de los humildes campesinos y sectores indígenas, osaría dudar de su sagrado juramento para favorecer el acceso a la educación inicial temprana y la elemental gratuita y obligatoria de la totalidad de la niñez panameña en el año 2015? ¡Dios la bendiga! Ese será el más precioso adir que su gestión presidencial pueda ofrecer al pueblo panameño. ¡Con Dios nada es imposible!.
No obstante, al igual que resulta imposible edificar un multifamiliar de dos, tres o cinco pisos, sin antes diseñar los planos y realizar los cálculos de ingeniería, análogamente es imposible, impensable, proceder a modernizar nuestro sistema educativo sin fundamentarlo previamente en sus imprescindibles y bien ponderadas Pautas Programáticas. Aclaremos:
"Todo sistema educativo es el resultado de un sistema político y socioeconómico, que a su vez se apoya en un conjunto de valores y creencias, en una concepción del hombre, de la vida y del universo compartido por la sociedad. No existe ni ha existido nunca una educación autónoma y neutra, aislada del contexto social que la rodea e independiente de los objetivos políticos de la Nación o, en los casos flagrantes de colonialismo cultural, de las potencias dominantes" (Rodolfo Puiggros).
Los panameños raizales, orgullosos de nuestra identidad y amorosos de nuestro terruño -nuestro, sin inquilinos extraños por más millones que nos quieran pagar, porque la "Soberanía" no se come, se saborea como un caramelo hecho en casa por manos de mamá, delicioso y, además, renovable- no fitin para nadie extraño, obviamente, y rogándole a Dios que no se acabe nunca, mientras paseamos en pleno goce de libertad a lo largo y ancho de nuestro Paraíso Terrenal, bajo el precioso palio tricolor con sus estrellas rutilantes iluminando el campo y la montaña, la choza humilde y el rascacielos horrible.
Paradójica e infortunadamente, la decadencia irreversible de nuestra educación ha hecho eclosión en tiempos en que la sociedad ha entronizado como valor absoluto el conocimiento. Y es, precisamente, por esta circunstancia deplorable, paupérrima, que nosotros, los panameños raizales, iteramos, debemos propugnar por una educación democrática y nacionalista; actualizada científica y tecnológicamente; humanística; y, ante todo, diversificada en lo posible, donde abunden las posibilidades de elección a fin de preparar a la juventud para una vida decente en la nueva sociedad de la Tercera Ola, conforme a los papeles productivos que habrán de desempeñar.
"En definitiva, el sistema social en que vivimos no es otro que el de la sociedad de masas. Transformarla en una sociedad de personas -observa Mario Bunge- es el "Proyecto Máximo" que nuestro tiempo exige; proyecto imposible si privilegiamos lo sistémico por encima de los hombres que lo integran. Nos introduciríamos en los vericuetos del laberinto sin el hilo de Ariadna que asegure nuestra liberación". (Cf. "Sistemas sociales y filosofía". Sudamericana. B.A. 1995). Nada más, nada menos.

101 años de Panamá América

 
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