El Modelo de una joya o la Joya como modelo
Los problemas de evasiones, violaciones de los derechos humanos, corrupción, hacinamiento en nuestras cárceles, no son recientes; es un karma que data de la Cárcel Modelo, y desde ese tiempo no había que ser diestro en la materia, para pronosticar que se trasladaría la misma disyuntiva al Centro Penitenciario La Joya, que en vez de procurar lograr cambios al sistema judicial y en especial a la última ratio del proceso penal ?La Condena?, sólo se preocuparon por acondicionar una cárcel con mejores infraestructuras.
¿Qué se ha hecho hasta la fecha? Andar de sobresalto en sobresalto. El primer intento de incorporar Custodios Civiles a los centros penitenciarios obtuvo poca duración por la falta de seguimiento que se le brindó a este personal y al desinterés del gobierno al apoyo prestado por parte de la Agencia Norteamericana (ISITAP), especializada en esta materia, obligando a que nuevamente la Policía se hiciera cargo de las cárceles del país.
En materia judicial, hemos visto comisiones, reuniones, seminarios, y cualquier cantidad de estudios para modificar el Código Penal y Procesal Penal, para agilizar los procesos penales, los cuales son, en su mayoría, las causales de la sobrepoblación penal y, a su vez, del abuso de la detención preventiva. Pero como buenos panameños, somos unos teocráticos por excelencia: mucha teoría y nada de práctica.
Y una de las razones de que Panamá siga siendo en América Latina uno de los países que más detenidos tiene por cada cien mil habitantes, obedece al letargo legal, al abuso de la detención preventiva y al poco uso de medidas alternativas de la privación de la libertad, porque, en su gran mayoría, no han sido condenados o son inocentes sin juzgar.
Sumado a todo eso, la ineptitud de los encargados de ejecutar proyectos y programas financiados por organismos internacionales como la Comunidad Económica Europea en los Centros Penitenciarios, producto de ello, en los últimos meses ya existen 53 evasiones, porque no visualizan que los programas no sólo deben darse intramuros, sino también brindar seguimientos a los ex condenados para evitar la reincidencia.
Muchos de los fracasos experimentados en materia seguridad ciudadana y criminalidad en Panamá obedecen a que dentro del Estado no existe una autoridad independiente que logre coordinar a todas las instancias de investigación, seguridad, judicial y de atención del delincuente, y que esta coordinación sea el producto de una planificación de todos sus entes para ejecutar una Política Criminal fijada como mínimo a diez años y que sea ajena a los enfoques partidistas propiciados por los sobresaltos electorales de cada cinco años, porque sea el Ministro o Ministra de Gobierno y Justicia que sea, se encontrará con "el Modelo de una Joya" o "la Joya como Modelo".