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El nivel educativo y los patrones de vida


Aunque el tema de la educación en general, no es tratado por los políticos
en sus supuestos programas o planes de gobierno, con la debida seriedad que
imponen las exigencias de un mejor nivel de vida para la población, la
ocasión de la presencia de un Gobierno todavía nuevo (han pasado ya 10 meses
sin hacer nada, sólo destituir a humildes empleados públicos), es propicia
para no sólo recordarles, sino reiterarles una vez más, a las autoridades
nacionales y municipales (presidenta, legisladores, ministros, alcaldes,
concejales y representantes de corregimiento), los siguientes fundamentos que
informan la importancia de la educación en la reconstrucción social y económica
del país, que no por viejos dejan de tener vigencia en el presente y futuro de
la Patria. Enumeremos algunos de ellos:
Ya nadie duda que el gran esfuerzo
que realizan hoy muchos gobiernos y organizaciones de carácter educativo y cultural por lograr un mayor grado de educación para el pueblo, sobre todo en los países menos desarrollados del mundo, como Panamá, nace de la convicción, sostenida por educadores, sociólogos, psicólogos y economistas, de que mientras más alto sea el nivel educativo de un pueblo, más probabilidades tendrá ese pueblo de mejorar sus condiciones de vida.
Está comprobado en todo el mundo, que aquellas naciones, cuyos gobiernos descuidan la educación de la población, están condenadas a sufrir el azote del hambre, la miseria y la extrema pobreza, como consecuencia de su condición de analfabetas e ignorantes. "No hay nación que haya alcanzado una posesión avanzada en lo económico, en lo político y en lo social sin antes haberse valido abundantemente de la educación", dijo John K, Norton en la década de los años "50 del siglo pasado.
La educación, ya lo hemos repetidos muchas veces, afecta no solamente los aspectos económicos y culturales propiamente dichos, sino también la salud, el trabajo, la familia, la longevidad y la actitud frente a la vida. El trabajador que se conserva saludable rinde mayor cantidad y calidad de trabajo, y con más provecho para sí, para el Estado y para las empresas o patronos con quien trabaja. Es decir, a mayor grado de educación mayor iniciativa, mejores hábitos de trabajo y mayor rendimiento pueden esperarse de la fuerza obrera y de toda persona que trabaja en general.
El hecho de que el Gobierno actual haya recibido la bendición de poder "usar parte del Fondo Fiduciario ", merced al apoyo recibido por el Partido Revolucionario Democrático de oposición, por sí solo, no resuelve los problemas fundamentales por los que atraviesa la nación panameña, sobre todo, si consideramos el más alarmante déficit educativo que padecemos, debido a la poca atención gubernamental a las demandas de más y mejor educación de la población panameña, y a la pésima gestión ministerial de los encargados de la cartera del ramo.
Estamos convencidos de que el crecimiento educativo ha de facilitar el alza en el nivel económico, que luego será uno de los factores decisivos en la solución de los problemas nacionales. No es posible hacer conciencia de pueblo si no se empieza por hacer verdadera educación. Educación bien entendida, que debe comenzar con la debida formación de los gobernantes y de las personas encargadas de dirigir administrativa y técnicamente el sistema educativo nacional.
Habrá que esmerarse, y con la urgencia que la situación exige, en brindarle a los panameños una educación económica eficaz. Y uno de los factores que contribuyen a hacer de la educación un proceso eficaz y económico, es mediante el planeamiento integral del sistema educativo nacional (desde el kindergarten hasta la universidad).

Corresponde, pues, al gobierno de la señora Moscoso, esforzarse en lo posible (dejando de lado la politiquería en Educación), para dar más educación al pueblo, más y mejor educación a todos, absolutamente a todos. Porque la educación no es, no debe ser, la simple adaptación a la vida; debe desarrollar y fortalecer la personalidad individual y colectiva. Es esa la gran tarea patriótica que aún puede cumplir este gobierno. Es uno de los retos más serios que tiene por delante, con la indispensable participación de los educadores, de los padres de familia y de los estudiantes, sin excluir, por supuesto, la colaboración también importante y necesaria, de la empresa privada, las agencias no gubernamentales, los clubes cívicos y sociales y la comunidad nacional en general.

101 años de Panamá América

 
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