El nuevo Gabinete
Cuando estas líneas vean la luz pública he de confiar en que el Presidente haya nombrado el nuevo gabinete. Usualmente sus anuncios de acciones que espera tomar inmediatamente, en lugar de días, demora varias semanas, como es el caso de las medidas sobre el tránsito, que aún espera con sumo interés la comunidad.
El Gobierno ha estado inmerso en cuestiones partidistas y los problemas del Estado parecen haber quedado en segundo plano. Casi todos los funcionarios de alta jerarquía se han dedicado primordialmente a sus asuntos relacionados con sus aspiraciones políticas personales. El gobierno, para muchos, ha estado en los últimos meses a la deriva.
Las diferentes encuestas demuestran una gran contradicción entre la popularidad del Presidente que se mantiene a niveles muy altos y la actuación de muchos ministros, que es calificada de muy mediocre o mala. Es decir, según las encuestas, que el gobierno en su conjunto no está realizando una función eficiente. Es necesario que el Presidente conforme un grupo de personas que estén dedicados por entero a resolver los múltiples problemas, muy serios por cierto, que tiene el país y que exigen una pronta atención: el alto costo de la canasta básica familiar, los bajos salarios, los innumerables problemas de la educación, la deficiencia en la salud, etc.
Hay problemas que sólo necesitan la acción del funcionario para que sean resueltos a muy corto plazo. Existen, por supuesto, males casi endémicos cuya solución deben formar parte del plan nacional de desarrollo, que esté muy por encima de los vaivenes transitorios de la política.
Es imposible pensar que todos los problemas se resolverán en los doce meses que le faltan al actual gobierno, pero una desidia gubernamental agravaría mucho aquellos que pudieran aliviarse, por lo menos, con paliativos si se actúa positivamente. Se necesita dedicación, definición y voluntad política.
Es de esperar que el Presidente actúe de acuerdo con su buena voluntad y termine su período dejando huellas de beneficio colectivo de su gestión como gobernante. El Sr. Torrijos, por más popularidad que tenga, no será el candidato en las próximas elecciones, pero la actuación de su gobierno será determinante en las elecciones de mayo de 2009.