El país del " Sí se puede"
Cada vez estoy más convencido que en Panamá los padres quieren enseñarles a sus hijos a correr antes de que puedan gatear o caminar, y por esto se caerán constantemente, pero sus padres insisten en decirles que "sí se puede", a pesar de las fracturas de piernas, chichones, y otros golpes resultados de las caídas.
Llego a esta conclusión de ver cómo se desarrolla nuestro país, en donde por no hacer primero lo que viene primero, caminar antes de correr, quedamos todos golpeados y nos dicen que "sí se puede".
Veamos algunos ejemplos:
Hemos tenido últimamente muchas leyes que se nos empujan sin antes consultar, para así tropezar, y entonces hacer las consultas, en vez de al revés. Estas leyes también salen corriendo sin antes siquiera pensar en su reglamentación.
Corrimos con una consulta ciudadana para la ampliación del Canal, sin primero hacer una verdadera autopista paralela, ya que la actual es de sólo dos carriles en la mayor parte, y en muy malas condiciones, y ahora quieren hacerla a toda carrera, con o sin estudios de impacto ambiental.
Estamos en el proyecto de la limpieza de la bahía, que es muy necesario; sin embargo, las aguas negras inundan nuestras calles en varios puntos de la ciudad y no podemos siquiera tener suficiente equipo y fuerza laboral para limpiar las alcantarillas, para que las aguas puedan solamente contaminar la bahía, pero no nuestras calles.
Ojalá que cuando podamos ver una bahía limpia, no tengamos primero que limpiar toda la ciudad.
Dios nos ha bendecido con un hermoso país que está creciendo en proporciones gigantescas, pero sin ningún control y sin las infraestructuras necesarias para absorber este crecimiento desordenado. ¿Cuándo vamos a resolver el problema del tráfico en nuestras calles, los problemas que ya se están presentando de falta de agua en las comunidades, y ni hablar de la seguridad ciudadana? Panamá está que corre sola en su crecimiento, pero gatea en sus infraestructuras, pero no se preocupen que estamos en el país del "sí se puede".
Antes de las elecciones pasadas nos prometieron 0 corrupción, pero parece que corrieron tan rápido que se les olvidó decirnos si el 0 era a la izquierda o a la derecha. Tengo la impresión que es a la derecha, y que no es un 0, sino varios. También se corrió tanto que un número (11) se convirtió en la letra M y se pasó tan rápido a su joven "team" que ya ni los ve cuando mira hacia atrás.
Después de las elecciones pasadas publiqué un artículo donde indicaba que la M había quedado con toda la orquesta a su disposición, pero parece que esto lo alegró tanto que está corriendo a formar una quinta sala para que todos puedan bailar tranquilos al son de su música, titulada "Y sí se puede".
El transporte, a la hora de correr, sí que no se queda atrás, ya que los buses van a toda carrera y no hay obstáculo que los paren, pero la solución parece nunca llegar.
Siempre he escuchado que la procesión de Taboga va tres pasos para adelante y dos para atrás, pero finalmente llega a la iglesia, mas parece que la solución a los pasajeros de nuestro transporte va dos pasos adelante y tres para atrás y nunca llega a la Asamblea.
A pesar de todo, soy optimista, porque si así estamos en un país que "sí se puede", ¿cómo estaríamos en uno que "no se puede".
El acceso Oeste fue construido por el Consorcio Centenario.
Actualmente los vehículos tienen que pasar despacio por este tramo que abarca una profundidad de 25 metros y un largo de 175 metros.
Al parecer la finalización de estas vías tomarán un buen tiempo.
Llego a esta conclusión de ver cómo se desarrolla nuestro país, en donde por no hacer primero lo que viene primero, caminar antes de correr, quedamos todos golpeados y nos dicen que "sí se puede".
Veamos algunos ejemplos:
Hemos tenido últimamente muchas leyes que se nos empujan sin antes consultar, para así tropezar, y entonces hacer las consultas, en vez de al revés. Estas leyes también salen corriendo sin antes siquiera pensar en su reglamentación.
Corrimos con una consulta ciudadana para la ampliación del Canal, sin primero hacer una verdadera autopista paralela, ya que la actual es de sólo dos carriles en la mayor parte, y en muy malas condiciones, y ahora quieren hacerla a toda carrera, con o sin estudios de impacto ambiental.
Estamos en el proyecto de la limpieza de la bahía, que es muy necesario; sin embargo, las aguas negras inundan nuestras calles en varios puntos de la ciudad y no podemos siquiera tener suficiente equipo y fuerza laboral para limpiar las alcantarillas, para que las aguas puedan solamente contaminar la bahía, pero no nuestras calles.
Ojalá que cuando podamos ver una bahía limpia, no tengamos primero que limpiar toda la ciudad.
Dios nos ha bendecido con un hermoso país que está creciendo en proporciones gigantescas, pero sin ningún control y sin las infraestructuras necesarias para absorber este crecimiento desordenado. ¿Cuándo vamos a resolver el problema del tráfico en nuestras calles, los problemas que ya se están presentando de falta de agua en las comunidades, y ni hablar de la seguridad ciudadana? Panamá está que corre sola en su crecimiento, pero gatea en sus infraestructuras, pero no se preocupen que estamos en el país del "sí se puede".
Antes de las elecciones pasadas nos prometieron 0 corrupción, pero parece que corrieron tan rápido que se les olvidó decirnos si el 0 era a la izquierda o a la derecha. Tengo la impresión que es a la derecha, y que no es un 0, sino varios. También se corrió tanto que un número (11) se convirtió en la letra M y se pasó tan rápido a su joven "team" que ya ni los ve cuando mira hacia atrás.
Después de las elecciones pasadas publiqué un artículo donde indicaba que la M había quedado con toda la orquesta a su disposición, pero parece que esto lo alegró tanto que está corriendo a formar una quinta sala para que todos puedan bailar tranquilos al son de su música, titulada "Y sí se puede".
El transporte, a la hora de correr, sí que no se queda atrás, ya que los buses van a toda carrera y no hay obstáculo que los paren, pero la solución parece nunca llegar.
Siempre he escuchado que la procesión de Taboga va tres pasos para adelante y dos para atrás, pero finalmente llega a la iglesia, mas parece que la solución a los pasajeros de nuestro transporte va dos pasos adelante y tres para atrás y nunca llega a la Asamblea.
A pesar de todo, soy optimista, porque si así estamos en un país que "sí se puede", ¿cómo estaríamos en uno que "no se puede".
El acceso Oeste fue construido por el Consorcio Centenario.
Actualmente los vehículos tienen que pasar despacio por este tramo que abarca una profundidad de 25 metros y un largo de 175 metros.
Al parecer la finalización de estas vías tomarán un buen tiempo.