El paso del Centenario
Todo pasa. Todo se acaba. Por un buen espacio de tiempo hemos estado leyendo, hablando, planificando y esperando a ver cómo se iba celebrar el centenario, el centenario de qué, con qué, cómo sería mejor celebrarlo. Y ya hemos visto que fue lo que hicimos, qué obtuvimos, qué sucedió.
Es hora de ver el saldo. En El Panamá América del 16 de noviembre, nos ofrece la escritora Golcher un informe, me hago a la idea que preliminar y no oficial, sobre logros y balances de las comisiones del centenario. Nos presenta evaluaciones de la Comisión de la Universidad de Panamá, de la Comisión del Municipio de Panamá, prioridad en el ornato municipal, Comité del Centenario; reactivación del turismo, divulgación de material histórico.
Aún no se ha terminado el mes de la patria, por tanto asumo que los entendidos dirán hay que esperar a ver que termine el mes para comenzar a pedir cuentas y esperar informes. Aunque lo que se propusieron las distintas comisiones ya lo han obtenido. Por supuesto que antes y después de este mes, también se hicieron actividades que pretendían ser parte de la celebración del centenario. El concurso de Miss Universo, los juegos de base ball, la Cita Eucarística Católica, las actividades realizadas por las iglesias no católicas, los pactos politiqueros, el pacto ético electoral, eso en la capital; los distintos eventos que en el interior de la República, sin duda, se han celebrado los actos propios del 3, 4 y 5 de noviembre, los desfiles largos y suntuosos, los ilustres visitantes, tanto extranjeros como panameños que viven en el exterior.
Volviendo a los logros obtenidos, en el campo de las letras, he comprobado en las farmacias que venden libros muchas publicaciones producto de personas que quieren aclarar o ilustrar algún aspecto desconocido de la vida ciudadana, incluso biografías de personajes ilustres y desconocidos. Las revistas informándonos sobre las conferencias ofrecidas de arquitectura, el rumbo de la arquitectura en Panamá, la historia de la arquitectura de la ciudad de Panamá.
Hicimos lo que pudimos. Y sin ser negativista, hay que darle una voz de aliento a todos los que de alguna manera pusieron su granito de arena. Quizás en un examen de conciencia riguroso y colectivo veríamos muchas lacras y muchos déficits. Oportuno va a ser el informe económico, de lo que se dedicó y cómo se lo usó que no dudamos que fue bien usado. Comparto la visión de la persona que consideró que de 1989 al 2003 quizás hubo poco tiempo para ir preparándonos para celebrar el aniversario con más planificación, ya que consideran que fue corto el tiempo para prepararse 14 años. Duda.
Si el centenario de otros países dejó huellas para el futuro, como en Francia quedó la Torre Eiffel, que celebró su centenario iluminando toda la ciudad de París, quedando para el futuro el nombre de Ciudad Luz; para los gringos, la exposición de Filadelfia; para México, se inauguraron escuelas, cárceles y manicomios. En Argentina se inauguraron parques, plazas y el hospital Centenario en la ciudad de Rosario y se iluminó la ciudad como los franceses. Y así otros países como en el Uruguay que inauguraron el estadio que lleva el nombre de Centenario y así cada uno celebrando a su manera sus fechas emblemáticas.
Como tenían que pasar las cosas fuera de la marcha de las antorchas, con la primera bandera, y las otras manifestaciones de esos días, los temores de que la huelga del SUNTRAC peleando por el retorno de Jované al Seguro, hubiera podido mancillar o dañar el espectáculo, que no sucedió, y aquí el incidente del cantante con el gobierno y la gran multitud que arrastró fue un ítem que no estuvo en la agenda del centenario y que ha quedado como el hecho del centenario; que como me comentó un amigo, la gente asistió no tanto por su popularidad indiscutible, sino porque lo habían prohibido. Confirmando una vez más que basta que prohibas algo para que todo el mundo quiera hacerlo para demostrar que las cosas impuestas no funcionan, sino que hay que respetar la libertad de las gentes. Según el adagio: "Lo prohibido es lo bueno", aunque no lo sea. De eso tenemos mucha experiencia en los predios eclesiásticos, sobre todo, en el pasado que bastaba que se prohibiera un espectáculo, una película, por ejemplo, para que fuera éxito taquillero. Como sucedió históricamente con la película "Baby Doll" en la década del "50. De ahí que la mejor publicidad es prohibir algo.
Terminan las celebraciones del Centenario. Aparentemente, los más beneficiados han sido los comerciantes, pues según sus testimonios han recibido una inyección económica gracias a los miles de turistas que se dieron cita para dichas celebraciones. Sin embargo, la visita de los mandatarios tuvo un ribete más protocolar y folclórico que no supo aprovecharse para reafirmar nuestra vocación histórica de Panamá. Faltó un acto central que convocara a la intelectualidad y a las grandes personalidades, sin banderas partidistas que le dieran renombre a Panamá. El egoísmo politiquero quedó evidenciado.
No somos ni París, ni EE.UU. ni Argentina, ni ningún otro país; somos Panamá y celebramos el Centenario ni más allá ni más acá de lo que se espera de nosotros.
El resto del discurso del Dr. Arias toca diversos temas de actualidad para su tiempo e incluso para el nuestro: la interdependencia en la que vivimos, la importancia del turismo, mencionando lo que hoy en día se llama "turismo ecológico", la descentralización a favor de los municipios, con especial atención al municipio de la capital, al mismo tiempo que el desarrollo rural, la política fiscal, la cual requería ponerle fin a los robos, los despilfarros y la incompetencia, para poder pagar la deuda pública con sus intereses, sin aumentar los impuestos.
Con respecto al Canal, el Dr. Arias no precisa si rechaza o acepta los Tres en Uno. Denuncia lo negativo que ha resultado el Convenio de 1903, pero en cuanto al tema del Canal de 1968 en adelante evitó todo compromiso directo de rechazo o de aprobación, manteniendo así todas sus opciones abiertas.
(Continuará la próxima semana)
Ha trabajado en investigaciones junto a científicos franceses, japoneses, brasileños y norteamericanos.
Médica psiquiatra-sexóloga y académica para la elaboración de una vacuna para la población estigmatizada con el SIDA.
Unica mujer miembro del Consejo Mundial para el programa del SIDA-OMS Ginebra.
Además ha realizado trabajos de investigación bioquímica para pacientes terminales de cáncer y SIDA.
Es la única panameña en ocupar una posición cimera por concursos de mérito.
Es hora de ver el saldo. En El Panamá América del 16 de noviembre, nos ofrece la escritora Golcher un informe, me hago a la idea que preliminar y no oficial, sobre logros y balances de las comisiones del centenario. Nos presenta evaluaciones de la Comisión de la Universidad de Panamá, de la Comisión del Municipio de Panamá, prioridad en el ornato municipal, Comité del Centenario; reactivación del turismo, divulgación de material histórico.
Aún no se ha terminado el mes de la patria, por tanto asumo que los entendidos dirán hay que esperar a ver que termine el mes para comenzar a pedir cuentas y esperar informes. Aunque lo que se propusieron las distintas comisiones ya lo han obtenido. Por supuesto que antes y después de este mes, también se hicieron actividades que pretendían ser parte de la celebración del centenario. El concurso de Miss Universo, los juegos de base ball, la Cita Eucarística Católica, las actividades realizadas por las iglesias no católicas, los pactos politiqueros, el pacto ético electoral, eso en la capital; los distintos eventos que en el interior de la República, sin duda, se han celebrado los actos propios del 3, 4 y 5 de noviembre, los desfiles largos y suntuosos, los ilustres visitantes, tanto extranjeros como panameños que viven en el exterior.
Volviendo a los logros obtenidos, en el campo de las letras, he comprobado en las farmacias que venden libros muchas publicaciones producto de personas que quieren aclarar o ilustrar algún aspecto desconocido de la vida ciudadana, incluso biografías de personajes ilustres y desconocidos. Las revistas informándonos sobre las conferencias ofrecidas de arquitectura, el rumbo de la arquitectura en Panamá, la historia de la arquitectura de la ciudad de Panamá.
Hicimos lo que pudimos. Y sin ser negativista, hay que darle una voz de aliento a todos los que de alguna manera pusieron su granito de arena. Quizás en un examen de conciencia riguroso y colectivo veríamos muchas lacras y muchos déficits. Oportuno va a ser el informe económico, de lo que se dedicó y cómo se lo usó que no dudamos que fue bien usado. Comparto la visión de la persona que consideró que de 1989 al 2003 quizás hubo poco tiempo para ir preparándonos para celebrar el aniversario con más planificación, ya que consideran que fue corto el tiempo para prepararse 14 años. Duda.
Si el centenario de otros países dejó huellas para el futuro, como en Francia quedó la Torre Eiffel, que celebró su centenario iluminando toda la ciudad de París, quedando para el futuro el nombre de Ciudad Luz; para los gringos, la exposición de Filadelfia; para México, se inauguraron escuelas, cárceles y manicomios. En Argentina se inauguraron parques, plazas y el hospital Centenario en la ciudad de Rosario y se iluminó la ciudad como los franceses. Y así otros países como en el Uruguay que inauguraron el estadio que lleva el nombre de Centenario y así cada uno celebrando a su manera sus fechas emblemáticas.
Como tenían que pasar las cosas fuera de la marcha de las antorchas, con la primera bandera, y las otras manifestaciones de esos días, los temores de que la huelga del SUNTRAC peleando por el retorno de Jované al Seguro, hubiera podido mancillar o dañar el espectáculo, que no sucedió, y aquí el incidente del cantante con el gobierno y la gran multitud que arrastró fue un ítem que no estuvo en la agenda del centenario y que ha quedado como el hecho del centenario; que como me comentó un amigo, la gente asistió no tanto por su popularidad indiscutible, sino porque lo habían prohibido. Confirmando una vez más que basta que prohibas algo para que todo el mundo quiera hacerlo para demostrar que las cosas impuestas no funcionan, sino que hay que respetar la libertad de las gentes. Según el adagio: "Lo prohibido es lo bueno", aunque no lo sea. De eso tenemos mucha experiencia en los predios eclesiásticos, sobre todo, en el pasado que bastaba que se prohibiera un espectáculo, una película, por ejemplo, para que fuera éxito taquillero. Como sucedió históricamente con la película "Baby Doll" en la década del "50. De ahí que la mejor publicidad es prohibir algo.
Terminan las celebraciones del Centenario. Aparentemente, los más beneficiados han sido los comerciantes, pues según sus testimonios han recibido una inyección económica gracias a los miles de turistas que se dieron cita para dichas celebraciones. Sin embargo, la visita de los mandatarios tuvo un ribete más protocolar y folclórico que no supo aprovecharse para reafirmar nuestra vocación histórica de Panamá. Faltó un acto central que convocara a la intelectualidad y a las grandes personalidades, sin banderas partidistas que le dieran renombre a Panamá. El egoísmo politiquero quedó evidenciado.
No somos ni París, ni EE.UU. ni Argentina, ni ningún otro país; somos Panamá y celebramos el Centenario ni más allá ni más acá de lo que se espera de nosotros.
El resto del discurso del Dr. Arias toca diversos temas de actualidad para su tiempo e incluso para el nuestro: la interdependencia en la que vivimos, la importancia del turismo, mencionando lo que hoy en día se llama "turismo ecológico", la descentralización a favor de los municipios, con especial atención al municipio de la capital, al mismo tiempo que el desarrollo rural, la política fiscal, la cual requería ponerle fin a los robos, los despilfarros y la incompetencia, para poder pagar la deuda pública con sus intereses, sin aumentar los impuestos.
Con respecto al Canal, el Dr. Arias no precisa si rechaza o acepta los Tres en Uno. Denuncia lo negativo que ha resultado el Convenio de 1903, pero en cuanto al tema del Canal de 1968 en adelante evitó todo compromiso directo de rechazo o de aprobación, manteniendo así todas sus opciones abiertas.
(Continuará la próxima semana)
Ha trabajado en investigaciones junto a científicos franceses, japoneses, brasileños y norteamericanos.
Médica psiquiatra-sexóloga y académica para la elaboración de una vacuna para la población estigmatizada con el SIDA.
Unica mujer miembro del Consejo Mundial para el programa del SIDA-OMS Ginebra.
Además ha realizado trabajos de investigación bioquímica para pacientes terminales de cáncer y SIDA.
Es la única panameña en ocupar una posición cimera por concursos de mérito.