El peligro de la pedagogía esclava de la cibernética
Cada día se hace mayor la cantidad de escuelas que ponen tareas que los alumnos sólo pueden hacer si tienen acceso a Internet, y se hace mayor también la cantidad de maestros que, incluso para ahorrarse la molestia de escribir las tareas en el tablero, las remiten a Internet.
Aunque no falten los que se refieren a la cibernética como la gran herramienta pedagógica contemporánea, tanto para la divulgación de la cultura como para transmitir conocimientos científicos, ni sus palabras ni las de sus acólitos locales cambian el hecho de que la llamada pedagogía audiovisual limita el desarrollo de la inteligencia y hace casi imposible la adquisición de una verdadera cultura.
La educación audiovisual transmite información pero el libro, además de enseñar el propio idioma, transmite ideas junto con información. A esto hay que añadir que es indispensable para el sano desarrollo de la facultad del lenguaje, o sea que es el libro lo que puede crear en el niño y en el > joven la capacidad de comprender ideas y, con suerte, la capacidad de tenerlas.
No sólo puede ser nocivo el hacer que el estudiante dependa de Internet, sino que, además, crea una situación de discriminación contra todos los niños y todos los jóvenes cuyas familias no pueden comprarles computadoras ni pagar lo necesario para conectárselas a Internet. Esto es un asunto, que visto a fondo, tiene hasta resonancias de inconstitucionalidad
Además, el día en que la pantalla del televisor reemplace al libro, estaremos entregando a nuestros niños y a nuestros jóvenes a procesos de irracionalización que afectarán no sólo su conducta social sino también, a la larga, la salud de la economía.
Aunque no falten los que se refieren a la cibernética como la gran herramienta pedagógica contemporánea, tanto para la divulgación de la cultura como para transmitir conocimientos científicos, ni sus palabras ni las de sus acólitos locales cambian el hecho de que la llamada pedagogía audiovisual limita el desarrollo de la inteligencia y hace casi imposible la adquisición de una verdadera cultura.
La educación audiovisual transmite información pero el libro, además de enseñar el propio idioma, transmite ideas junto con información. A esto hay que añadir que es indispensable para el sano desarrollo de la facultad del lenguaje, o sea que es el libro lo que puede crear en el niño y en el > joven la capacidad de comprender ideas y, con suerte, la capacidad de tenerlas.
No sólo puede ser nocivo el hacer que el estudiante dependa de Internet, sino que, además, crea una situación de discriminación contra todos los niños y todos los jóvenes cuyas familias no pueden comprarles computadoras ni pagar lo necesario para conectárselas a Internet. Esto es un asunto, que visto a fondo, tiene hasta resonancias de inconstitucionalidad
Además, el día en que la pantalla del televisor reemplace al libro, estaremos entregando a nuestros niños y a nuestros jóvenes a procesos de irracionalización que afectarán no sólo su conducta social sino también, a la larga, la salud de la economía.