default

El periodista panameño


El pasado 13 de noviembre se celebró el Día del Periodista, con el propósito de exaltar méritos y relevantes actuaciones de quienes han abrazado esta profesión y a costa de grandes sacrificios, llevan el mensaje de verdad al pueblo en torno a la realidad nacional y contribuyen con sus ideas y críticas constructivas, a la solución de los tantos problemas que agobian a las comunidades; de periodistas que han escogido esta tarea llena de dignidad para brindarle a la Patria sus desvelos y luchas en el afán de hacerla mucho más grande y próspera; de profesionales que hacen de su oficio un apostolado y lo ponen al servicio del pueblo a través de las campañas permanentes por el fortalecimiento de la democracia, la libertad y la justicia social.

Al transcurrir un año más en la vida del periodismo panameño, hay conciencia del deber cumplido y responsabilidad en este profesional de la pluma, porque en la mayoría de los casos ha realizado un trabajo informativo y formativo de calidad, a fin de que la comunidad nacional conozca la realidad de los hechos que ocurren en el país y se pueda dar un rumbo cierto a los esfuerzos que tanto el Gobierno Nacional, la empresa privada, asociaciones cívicas, iglesia y sociedad civil, aportan al progreso de la nación.

En ningún momento el periodismo nacional ha rehuido de su responsabilidad de informar y señalar los mejores caminos para el éxito en esta brega por un Panamá mejor; este siempre se ha distinguido por el análisis de la realidad nacional y, con frecuencia, ha sabido defender las cosas buenas y trascendentes de los gobernantes y cuestionado, oportunamente, a aquellos funcionarios cuya labor es negativa a los intereses del país.

El periodista panameño ha escrito páginas de gloria, sobre todo en la época de la dictadura que acabó con todo vestigio de libertad de expresión, llegando a cerrar La Prensa y El Panamá América. Estos fueron momentos de verdadera crisis para la democracia y la libertad; sin embargo, los periodistas dijeron presente y lograron derrotar a los que un día hicieron burla del derecho que todos tenemos de expresar nuestras ideas.

Aún quedan lastres del pasado en lo que se refiere a la libertad de expresión en Panamá que obstaculizan la noble labor del periodismo y esperamos que el gobierno, en el menor tiempo posible, contribuya al perfeccionamiento del ejercicio que haga posible en toda su extensión la libertad de prensa y a luchar por su permanente vigencia, a fin de fortalecer los valores que son inherentes al hombre y a la mujer que solamente pueden desenvolverse a planitud en un medio en donde se respeten sus derechos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América