El pez muere por la boca
Los últimos acontecimientos en nuestro suelo patrio, relacionados a las últimas intervenciones de grupos interviniendo en forma armada en nuestra población de Nazaret (Darién), nos obliga, como ciudadanos panameños, a pronunciarnos con relación a las implicaciones de tanta importancia y sobretodo, un ataque armado que ha producido muertos y heridos panameños.
Nuestros ciudadanos no son merecedores de estar desprotegidos y pobremente armados nuestros soldados, que no sabemos si son policías o cuerpos especializados para cuidar nuestras fronteras.
Los periodistas justifican su actitud en el hecho de que deben lograr la noticia a como de lugar para mantener a los ciudadanos bien informados, sin embargo, el hecho de que entrevisten, narren o escriban la información que reciben, no necesariamente es la verdadera y algunos de ellos lo usan para proyectar noticias favorables a grupos organizados y que saben más que ellos sobre lo que tienen que proyectar a los pueblos. Hay que tener cuidado con la información que se recibe.
Las normas más usuales para proyectar una noticia o una información deben ser las siguientes: Somos víctimas de una situación mal intencionada, por lo que hay que analizarlo así: ¿Quién te da la información o la noticia? ¿Qué calidad moral tiene el o los informantes? ¿Cómo se comporta en su vida social y sobre todo su origen familiar? ¿Qué virtudes tienen el o los informantes? ¿Qué defectos tiene el o los informantes? ¿Usa drogas? ¿Está psicológicamente normal o necesita una evaluación psiquiátrica? ¿Qué refleja su hoja de vida? ¿Cuáles han sido sus frutos en su trayectoria?. ¿Con quién anda?. ¿Quiénes son sus amigos y qué cualidades tienen similares a otros dedicados al mismo propósito? ¿Qué produce la información que te suministra?.
Y así, podemos continuar haciéndonos preguntas que conllevan a una conclusión de poner o no atención, tanto al periodista como al medio que lo transmite. "Hay periodistas y periodistas". Ellos lo saben y están conscientes de ello. No publicar ni preocuparte, pues la información debe tomarse de acuerdo a quien la diga. Si recibes bajo la mesa dinero por lograr publicar lo que se te solicitó, eres tan inmoral como tu entrevistado, pues en el fondo existe un propósito de ser reconocidos internacionalmente.
Con los medios de comunicación de hoy en día, hay que establecer leyes para detener el exhibicionismo. Ya existen en otros países que lo quitan de cámara.
Nuestra seguridad depende de cómo sean manejadas las informaciones y tu apropiada educación para saber proyectar lo que debes al pueblo. Otra forma de proceder, me parece, cae en lo irresponsable o en la corrupción (al recibir dinero)... de estos hay muchos.
Es una lástima, pero nuestras escuelas universitarias han producido un alto porcentaje de monstruos en todas las carreras, abogados, ingenieros, arquitectos, periodistas, etc., muy pocos han asimilado lo bueno. Esta fue una de las razones para decir en días pasados que Panamá, para ser un país, le falta la "I", la tilde y la "S". Panamá es un pa... Ojalá pronto podamos lograr buenos ciudadanos dispuestos a colaborar con el Estado para llamarnos país.
Nuestros ciudadanos no son merecedores de estar desprotegidos y pobremente armados nuestros soldados, que no sabemos si son policías o cuerpos especializados para cuidar nuestras fronteras.
Los periodistas justifican su actitud en el hecho de que deben lograr la noticia a como de lugar para mantener a los ciudadanos bien informados, sin embargo, el hecho de que entrevisten, narren o escriban la información que reciben, no necesariamente es la verdadera y algunos de ellos lo usan para proyectar noticias favorables a grupos organizados y que saben más que ellos sobre lo que tienen que proyectar a los pueblos. Hay que tener cuidado con la información que se recibe.
Las normas más usuales para proyectar una noticia o una información deben ser las siguientes: Somos víctimas de una situación mal intencionada, por lo que hay que analizarlo así: ¿Quién te da la información o la noticia? ¿Qué calidad moral tiene el o los informantes? ¿Cómo se comporta en su vida social y sobre todo su origen familiar? ¿Qué virtudes tienen el o los informantes? ¿Qué defectos tiene el o los informantes? ¿Usa drogas? ¿Está psicológicamente normal o necesita una evaluación psiquiátrica? ¿Qué refleja su hoja de vida? ¿Cuáles han sido sus frutos en su trayectoria?. ¿Con quién anda?. ¿Quiénes son sus amigos y qué cualidades tienen similares a otros dedicados al mismo propósito? ¿Qué produce la información que te suministra?.
Y así, podemos continuar haciéndonos preguntas que conllevan a una conclusión de poner o no atención, tanto al periodista como al medio que lo transmite. "Hay periodistas y periodistas". Ellos lo saben y están conscientes de ello. No publicar ni preocuparte, pues la información debe tomarse de acuerdo a quien la diga. Si recibes bajo la mesa dinero por lograr publicar lo que se te solicitó, eres tan inmoral como tu entrevistado, pues en el fondo existe un propósito de ser reconocidos internacionalmente.
Con los medios de comunicación de hoy en día, hay que establecer leyes para detener el exhibicionismo. Ya existen en otros países que lo quitan de cámara.
Nuestra seguridad depende de cómo sean manejadas las informaciones y tu apropiada educación para saber proyectar lo que debes al pueblo. Otra forma de proceder, me parece, cae en lo irresponsable o en la corrupción (al recibir dinero)... de estos hay muchos.
Es una lástima, pero nuestras escuelas universitarias han producido un alto porcentaje de monstruos en todas las carreras, abogados, ingenieros, arquitectos, periodistas, etc., muy pocos han asimilado lo bueno. Esta fue una de las razones para decir en días pasados que Panamá, para ser un país, le falta la "I", la tilde y la "S". Panamá es un pa... Ojalá pronto podamos lograr buenos ciudadanos dispuestos a colaborar con el Estado para llamarnos país.