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El plan preventivo de Martín


Si se nos excusa el símil, diríamos que Martín Torrijos es el médico, y este país presa del crimen su paciente que agoniza. La pregunta es, ¿Por dónde empezar? Los manuales de cirugía advierten que primero hay que frenar la hemorragia, que es lo que mata.
Ante la crisis y contra todos los pronósticos, el mandatario apostó por irse a la raíz, lo que no le dará réditos a corto plazo. En lugar de ostentar armas pesadas y tecnología en el combate a los carteles del narcotráfico, prefirió construir parques, campos deportivos, talleres y centros para jóvenes, con quienes se trabajará en el abstracto trabajo intelectual de inocular valores y buenas intenciones, al tiempo que se les educa para la vida.
Es la primera vez que veo que un político opta por combatir el fondo del problema, a sabiendas que los frutos no saldrán a la luz antes de treinta años, cuando nadie se acordará que fue él el de la idea de combatir el hambre y la ignorancia para desarmar al ladrón.
¡Ah!, pero no olvidemos que hay un problema presente y brutal de criminalidad. El reto es comprender que a la par que se detiene la hemorragia, hay que sacar la bala y suturar los tejidos, sino el final será el mismo: la muerte.
Quiero pensar que el Presidente Torrijos no se contentará con el trabajo a largo plazo, sino que también hará algo para frenar la ruina actual.
¿Cómo hacer las dos cosas? Es bastante difícil si el Presidente tiene que soportar a su alrededor personas que prefieren enmascarar la realidad, es decir, bajar con trucos de magia la fiebre para ocultar la infección, con el único objetivo de decir que no pasa nada y ganar imagen.
Los valores que le enseña María son la honradez, el respeto a los demás y la sencillez, ya que las mejores personas son quienes siguen la luz del bien.
Durante los 12 años que ha estado en las calles, en medio de los vehículos ha aprendido que nada debe detenerla, ni siquiera la lluvia. Cuando cae uno de esos fuertes aguaceros, ella simplemente abre sus paraguas y sigue adelante.
Para María Bazán lo más importante es tener salud, y fuerzas, después de eso, lo que resta es ganarse el sustento diario sin hacer algo ilegal y sin causarle perjuicio a los demás.
Hace unos años, María vendía pan en el mismo sitio y figuras de la política nacional como el ex presidente Guillermo Endara, le compraban.
Asimismo, Guillermo Ford y el ex mandatario Ernesto Pérez Balladares, no dejan de saludarla, lo que la llena de orgullo.

101 años de Panamá América

 
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