El PRD si tiene quien le escriba
Por solicitud y el respeto a muchos compañeros miembros del Partido, a los cuales comenté de mi intención sobre este escrito en donde plasmaría información detallada de la razón por la que se tramó toda una conspiración para llevarnos a la confrontación interna y una inminente derrota electoral que abortara el posible triunfo de Juan Carlos Navarro en la presidencia y Balbina Herrera como primera autoridad del distrito; omitiré los mismos apartando la ofuscación generalizada sobre el asunto y como muestra de adhesión a la construcción de la unidad que permita la renovación, el fortalecimiento y reformulación política en la filosofía y práctica del ideario Torrijista, hermanados con los sectores productivos, empresariales, profesionales, de la clase trabajadora, y de las hombres y mujeres que menos tienen; para que nuevamente nos identifiquen, como la auténtica y real opción a sus intereses individuales y colectivos, en las elecciones generales del 2014.
En virtud de ello y con la autoridad moral para hacerlo, considero un deber y obligación decir las cosas tal como son y se perciben, sin andar guabineando o con actitudes genuflexas que en nada contribuyen a cristalizar tales objetivos. Basado en esa premisa tengo que refutar a nuestro compañero y amigo, el Secretario General Mitchel Doens, cuando afirma que en el PRD no existe crisis alguna. “No hay peor ciego que el que no quiere ver”, si las renuncias y disidencias de autoridades electas y afiliados no representan peligro y estado de alerta roja, entonces estamos mal. Por supuesto que en las renuncias palpita una masa flotante que juega al vaivén de las dádivas y caricias del poder, aunado a las malévolas intenciones del Presidente de Cambio Democrático, para con el PRD. No obstante, resulta muy cómodo y fácil echarle la culpa, cuando lo tangible es una crisis política y de liderazgo sin la capacidad para amainar este problema. Es increíble escuchar alegremente que no importan cuántos se van, si no los que vienen, argumento inaceptable por tímido y absurdo.
Es innegable la militancia y experiencia doctrinal de los principales jerarcas del PRD, pero lastimosamente, aún con sus buenas credenciales políticas y profesionales, no generan simpatías ni credibilidad hablando en términos concisos. Dice un argot popular, “Hombre sin plata, no enamora”, pareciera no aplicable aquí, pero es una verdad de a puño que la mayoría en estructura orgánica y miembros inscritos, claman por la convocatoria inmediata de un Congreso Ordinario que renueve toda la organización política a nivel nacional. Cualquier pretexto para no realizarlo es ilógico e incompatible con la realidad.
El que no conoce la verdad es simplemente un ignorante. Pero el que la conoce y la llama mentira, ¡ese es un criminal!(Bertolt Brecht, poeta y dramaturgo alemán).
*Director Nacional PRD.