El presidente Martinelli y los nuevos funcionarios
El próximo Presidente de la República, Don Ricardo Martinelli, ha sido objeto de algunas críticas por ciertos nombramientos que él ha hecho. Unos, tal vez, por ser figuras nuevas en el escenario nacional; y otros por ser personas allegadas a sus distintas empresas. Esto se ha acentuado con aquellas que tienen que ver con la seguridad ciudadana.
En relación con las figuras nuevas debemos señalar que, en su gran mayoría, son jóvenes; tal vez pocos conocidos, pero lo importante es que son bien conocidos por él. El sabrá quiénes son, a fin de cuentas es el responsable si son aptos o no para el cargo y si son eficientes.
Sobre las personas a quien el señor Martinelli le ha confiado importantes posiciones en la seguridad del Estado, la gran mayoría de ellas han estado vinculadas directamente a la seguridad de sus empresas. Si ellas fueron buenas para cuidar sus intereses personales, por qué dudar que no lo son para el país. Hay que recordar la frase del famoso empresario norteamericano que en una ocasión dijo: “Lo que es bueno para mi negocio también lo debe ser para los EE.UU.”. En realidad es el Presidente y no sus ministros quien es responsable ante la opinión pública de los éxitos y fracasos de su administración. Por lo regular muy pocos se acuerdan quiénes fueron los ministros de los distintos presidentes, pero sí quiénes fueron éstos y lo que hicieron bien o mal en sus administraciones.
Ricardo Martinelli será un presidente muy distinto al tradicional que ha gobernado al país. Viene de la empresa privada, donde el protocolo tradicional no existe. Es más exigente y da el ejemplo con el trabajo, la puntualidad, la visión y, sobre todo, con la honradez. Fue por estas razones que, pienso, la gran mayoría -más del 60% del electorado- le dio a Martinelli la oportunidad de llevar a cabo el CAMBIO de tantas cosas que ofreció hacer.
Martinelli, quienes piensan que actuará con firmeza, pero con poca amabilidad, con educación, pero sin finezas, están en lo correcto. Para Martinelli el tiempo es oro y muy corto; de allí que sea una persona impaciente y severa. Hablo así con plena autoridad porque lo conozco bien desde hace más de 20 años; cuando ha estado arriba y también abajo; sus virtudes y defectos no me son ajenos.
No aspiro ni quiero ninguna posición en su gobierno -y él lo sabe bien-, pero eso no quiere decir que no reconozca sus muchos méritos y no le desee grandes éxitos como mandatario.