default

El problema del Darién


La nueva embajadora de los Estados Unidos, señora Linda Watts, está llevando a cabo en Panamá una serie de reuniones con distintos sectores de nuestra sociedad para propiciar una mejor relación entre ambos países. Es una política muy acertada de buen acercamiento con representantes de importantes grupos del país.
Me tocó, en días pasados, acompañar al Lic. Guillermo Endara en un almuerzo-reunión al cual fue invitado.
El señor Endara, candidato presidencial por el Partido Solidaridad, pudo transmitirle a la señora Watts su pensamiento frente a una diversidad de temas (desempleo, corrupción, TLC, justicia, polígono, etc.) Quiero ocuparme en esta crónica de un punto tratado. El tapón del Darién.
Guillermo Endara creo que sorprendió a todos, o por lo menos a mí, al expresar un punto de vista muy distinto del enfoque se le viene dando al problema darienita para solucionarlo. En síntesis, manifestó que debíamos preservar la barrera natural, la selva, como protección a los habitantes de Darién y reubicar a lugares más seguros y distantes de la frontera las pequeñas poblaciones que hoy están en peligro y que sus pocos habitantes son presas permanentes de inseguridad, por los ataques de las guerrillas o de los paramilitares. Eso, recalcó, es mucho más económico y práctico que llevar a cabo otras medidas costosas y de, seguramente, ningún resultado.
Antes de pasar a otros temas, también de legítimo interés para las dos naciones, le dejó a la señora embajadora, tres artículos, de tiempo atrás, del arquitecto Ernesto De la Guardia III, que coincidían plenamente con su manera de pensar.
Ernesto De la Guardia III, siempre preocupado con los problemas que nos afectan y profesional que dejó su huella de excelente arquitecto en innumerables edificios en la ciudad capital, escribió tres artículos sobre el tema en cuestión que tituló: "¡Cuidado con el Darién!"; "Hay que "retaponear" Darién; y "El conflicto colombiano y Panamá". En ellos, De la Guardia III manifestaba:
"Los intereses de Panamá y Colombia son diametralmente opuestos. Colombia es un país severamente sobrepoblado con una superficie que representa la novena parte del Canadá. Ella tiene 10 millones de habitantes más que el mencionado país. La presión migratoria en la frontera es en una sola vía hacia Panamá". Sigue manifestando, "es imposible asegurar una frontera en una zona como Darién; no lo ha podido hacer Estados Unidos con su frontera mexicana, a pesar que la zona no puede ser más despejada. Tratar de encontrar una solución militar a este problema será tan inútil como costoso, Colombia lleva más de 40 años tratándolo. El único camino que nos queda para evitar las funestas incursiones de elementos indeseables, es erradicar de nuestro territorio fronterizo inmediato, todo aquello que pueda ser de interés o utilidad, inclusive la presencia humana, para cualquier grupo foráneo".
Dice el arquitecto De la Guardia III en sus interesantes artículos, que el llamado "Tapón del Darién" ha sido un celoso guardián que, a través de los años, nos ha protegido de los endémicos problemas de nuestra hermana República de Colombia.
¿De cuánta violencia intestina colombiana nos ha librado nuestro celoso guardián?, se pregunta. "¿Qué suerte hubiera corrido nuestro movimiento independendista, si los ejércitos de Colombia hubieran tenido paso expedido a través de Darién? ¿Qué hubiera pasado con nuestra ganadería, si la fiebre aftosa hubiera tenido también paso franco por nuestra frontera darienita?", son otras interrogantes que se hacía.
Afirma en su escritos, y concordamos con él, que "lo que Panamá debe poner es la mayor distancia posible entre nosotros y el conflicto colombiano", agregando que "para lograrlo se relocalizaría los paupérrimos caseríos de la vecindad cuidando de mejorar la calidad de vida de sus habitantes y agrupándolos en comunidades funcionales y productivas. Finalmente dejaríamos que nuestro voraz bosque tropical reclame y recubra con su verde manto, todo lo que en un mal momento le fue robado. El costo de todo esto sería irrisorio comparado con lo que costaría la carrera armamentista que se está proponiendo", dice entre otros argumentos interesantes, expuestos en sus artículos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América