El problema del sentido común
Generalmente la gente dice: "hay que tener sentido común". Sin embargo, por atenerse la gente al sentido común muchas veces se han cometido costosos errores.
Uno de los lamentables errores fue la afrenta y la muerte causada a Jesús Cristo, por una turba enfurecida.
Galileo Galilei, tuvo que retractarse de su posición a favor de la teoría heliocéntrica de Copérnico, por presión de la inquisición quien la consideraba una herejía.
Cuando Cristóbal Colón hablaba de su proyecto de ir a las Islas de las Especias, debido a su concepción de que la tierra era redonda se le tildó de loco y hubo vacilación para apoyársele, pues el montón consideraba que se iba a ir al abismo.
Cuando el Ingeniero Nicolás Joseph Adolphe De Lapinay, barón de Brusly Jefe de Ingenieros del Corps des Ponts et Chaussés (Departamento de puentes y caminos) y constructor del ferrocarril entre la ciudad de Córdoba y el Puerto de Veracruz, objetó el proyecto de la construcción del canal a nivel, por el Istmo de Panamá, los delegados al congreso convocado para estos menesteres, por Fernando de Lesseps, no le prestaron atención. De Lépinay, en lugar de un canal a nivel, propuso pasar por arriba del Chagres, construyendo un puente de agua, a través de todo el Istmo. Habría dos lagos artificiales, con declives de esclusas en forma de escaleras que conducirían hasta los lagos de las orillas de los océanos.
De Lesseps, con su proyecto de canal a nivel, proponía la desviación del río Chagres. Al contrario, la propuesta de Lépinay se apoyaba en la idea de que "en vez de desafiar a la naturaleza, convenía aprovechar sus recursos (ríos) y beneficios que es la meta principal del ingeniero.
Las condiciones naturales del Istmo eran contraria a las de Suez: llovía en exceso, terreno duro, de piedras, rocas y relieve considerable; además del clima insoportable. Actualmente, se ha escuchado hablar de la conveniencia o no de un tercer juego de esclusas.
Debemos aprender de la Historia. No es asunto de sentido común. Por sentido común debe entenderse un conjunto de ideas, hábitos y formas de pensar que el hombre y la mujer han elaborado, en su actividad diaria.
El sentido común coincide con las posiciones del materialismo, en contraposición del idealismo. No obstante, el sentido común, tal como se ha entendido desde el pasado tiene limitaciones del quehacer diario.
No penetra en la esencia de los objetos, y de los procesos. Por ello, muy pocas veces el sentido común se ha visto como contrapuesto al pensar científico.
Como decía Heráclito de Efeso: "un hombre para mi vale por 10,000 con tal de que sea el mejor".
A Heráclito se le vio como antidemocrático. Sin embargo, la democracia debemos entenderla como el poder del pueblo, que tiene su aplicabilidad en materia política, no así en materia técnica-científica, como en el caso de proyectos de ingeniería en asuntos canaleros.
Uno de los lamentables errores fue la afrenta y la muerte causada a Jesús Cristo, por una turba enfurecida.
Galileo Galilei, tuvo que retractarse de su posición a favor de la teoría heliocéntrica de Copérnico, por presión de la inquisición quien la consideraba una herejía.
Cuando Cristóbal Colón hablaba de su proyecto de ir a las Islas de las Especias, debido a su concepción de que la tierra era redonda se le tildó de loco y hubo vacilación para apoyársele, pues el montón consideraba que se iba a ir al abismo.
Cuando el Ingeniero Nicolás Joseph Adolphe De Lapinay, barón de Brusly Jefe de Ingenieros del Corps des Ponts et Chaussés (Departamento de puentes y caminos) y constructor del ferrocarril entre la ciudad de Córdoba y el Puerto de Veracruz, objetó el proyecto de la construcción del canal a nivel, por el Istmo de Panamá, los delegados al congreso convocado para estos menesteres, por Fernando de Lesseps, no le prestaron atención. De Lépinay, en lugar de un canal a nivel, propuso pasar por arriba del Chagres, construyendo un puente de agua, a través de todo el Istmo. Habría dos lagos artificiales, con declives de esclusas en forma de escaleras que conducirían hasta los lagos de las orillas de los océanos.
De Lesseps, con su proyecto de canal a nivel, proponía la desviación del río Chagres. Al contrario, la propuesta de Lépinay se apoyaba en la idea de que "en vez de desafiar a la naturaleza, convenía aprovechar sus recursos (ríos) y beneficios que es la meta principal del ingeniero.
Las condiciones naturales del Istmo eran contraria a las de Suez: llovía en exceso, terreno duro, de piedras, rocas y relieve considerable; además del clima insoportable. Actualmente, se ha escuchado hablar de la conveniencia o no de un tercer juego de esclusas.
Debemos aprender de la Historia. No es asunto de sentido común. Por sentido común debe entenderse un conjunto de ideas, hábitos y formas de pensar que el hombre y la mujer han elaborado, en su actividad diaria.
El sentido común coincide con las posiciones del materialismo, en contraposición del idealismo. No obstante, el sentido común, tal como se ha entendido desde el pasado tiene limitaciones del quehacer diario.
No penetra en la esencia de los objetos, y de los procesos. Por ello, muy pocas veces el sentido común se ha visto como contrapuesto al pensar científico.
Como decía Heráclito de Efeso: "un hombre para mi vale por 10,000 con tal de que sea el mejor".
A Heráclito se le vio como antidemocrático. Sin embargo, la democracia debemos entenderla como el poder del pueblo, que tiene su aplicabilidad en materia política, no así en materia técnica-científica, como en el caso de proyectos de ingeniería en asuntos canaleros.