El Programa de Gobierno de Endara
He leído el artículo del Dr. Nils Castro titulado: "Primer peldaño de una nueva cultura política", aparecido en este medio el 19 de febrero. Por el respeto que merece la opinión pública responsable, deseo aclarar algunas falsas afirmaciones que hace el Dr. Castro, quien evidentemente desconoce el Programa de Gobierno de Guillermo Endara, documento el cual tuve el honor de coordinar, junto a un gran número de profesionales idóneos y sin tacha pública.
Es cierto que el profesor Rubén Darío Carles aportó mucho a este Programa de Gobierno, y muy especialmente en temas inherentes a la economía nacional. También es cierto, que por más de un año el Prof. Carles coordinó e integró tanto opiniones, como valiosos documentos de trabajo aportados por más de 60 profesionales de distintas ramas y que de una u otra manera, hoy día conforman la base en la que se cimentó este Programa de Gobierno. Pero decir que el profesor Carles "hiciera" el programa a Guillermo Endara, sería desconocer la labor de este grupo y de otros tantos educadores, médicos, abogados, representantes del sector agropecuario, ingenieros y arquitectos, universitarios, expertos en relaciones exteriores, y de un sinnúmero de profesionales que desinteresadamente enriquecieron esta propuesta. Además, les aseguro que quien piense o hable así, ¡qué poco conoce a Endara!
La gestión del profesor Carles y demás colaboradores se llevó a cabo sin grandes espectáculos, pero trabajando calladamente. Luego de ello, me correspondió recopilar todo ese cúmulo de aportes e incorporarlos en el documento que presentamos a la opinión de los electores, trabajo complejo, habida cuenta la enorme cantidad de buenas propuestas dirigidas a la verdadera transformación del Estado partiendo de bases realistas.
Este esfuerzo se hizo también con el apoyo de profesionales de una trayectoria consecuente, que dicen y actúan hoy, cónsonos con las ideas y principios practicados y defendidos ayer, en tiempos en que muchos de la "patria nueva" se dedicaban a defender otras causas, muy distintas a las que dicen defender hoy, como dogmas inquebrantables. Esas personas que trabajaron conmigo y cuyos nombres no tengo que esconder ante nadie, no hacen de la política hoy un homenaje triste y falto de principios, contrario por completo respecto a lo que hasta hace poco pregonaban como bandera de lucha y de avanzada. Tampoco tenemos que andar escribiendo a diario, como los de la "patria nueva", cual acto de contrición público, para sustentar y vender como "propuestas programáticas y coherentes" lo que no es más que un simple acomodo, so pretexto de que ambos se han encontrado mutuamente y visto la luz de la unidad para beneficio de un país que está como está, en gran parte, por las actuaciones de los mismos que tras bambalinas dirigen la "patria nueva". ( Nos tomó años darnos cuenta de que son tal para cual). Todo ese esfuerzo fue revisado por Guillermo Endara, Guillermo Ford y Alejandro Posse con mucho detenimiento, plasmando en el documento sus ideas personales, producto de la experiencia que los tres tienen, no sólo por haber gobernado bien, sino por ser gente que ha trabajado toda su vida, en sus distintas áreas y que no tienen la necesidad de inventarse " curriculums" para desvirtuar una realidad que el "visionario de la patria nueva" carga sobre sus hombros como su innegable realidad. Ellos tres le imprimieron al programa sus ideas y todas ellas fueron armonizadas en el documento que hoy se conoce. A ellos no se les hacen las cosas, se les proponen y son ellos quienes las aceptan o no. Les aseguro que, a diferencia de los de la "patria nueva", aceptamos como humanos que somos, que nuestras ideas no están escritas en piedra, como lo dice el documento y que nos podemos equivocar. Siempre hemos esperado que al programa se le hagan críticas y aportes que lo enriquezcan para bien de todos, no que lo descalifiquen basándose en mentiras mal concebidas para atacar a un adversario que, si no les representa preocupación, ¿por qué les quita el sueño?
A los que trabajamos día a día, sí nos preocupa el país, sin desmeritar esfuerzos ajenos, no andamos por allí pregonando como la única verdad, lo que en el fondo no es más que una gran mentira. Hay muchas cosas que a "los de la patria nueva" les faltan hacer y aprender para hacerse de una hoja de vida con credibilidad. De allí que el pasado les incomode y moleste tanto y que convenientemente busquen sólo hablar de futuro, lo cual no crítico, siempre que sea el pasado una referencia obligatoria, como pasa en cualquiera actividad de la vida en que uno busque referencia de alguien.
En esta ocasión, la referencia que debe buscarse es nada más y nada menos que la capacidad demostrada para dirigir el país, sabiendo bien de dónde vienen los candidatos y hacia dónde nos pueden llevar a todos. Nada más, pero nada menos. Avanzaremos hacia el 2 de mayo con plena confianza en el pueblo panameño, sin mentiras que ocultar, ni equipos que esconder, muy claros en que el pueblo será el juzgador de todas las propuestas y de los candidatos a la hora de decidir, conscientes de que podemos ganar, pero también de que podemos perder. Esa realidad, escapa de nuestras manos. ¿Acaso tienen "los de la patria nueva", eso claro?
(robmeldi2@cwpanama.net).
Es cierto que el profesor Rubén Darío Carles aportó mucho a este Programa de Gobierno, y muy especialmente en temas inherentes a la economía nacional. También es cierto, que por más de un año el Prof. Carles coordinó e integró tanto opiniones, como valiosos documentos de trabajo aportados por más de 60 profesionales de distintas ramas y que de una u otra manera, hoy día conforman la base en la que se cimentó este Programa de Gobierno. Pero decir que el profesor Carles "hiciera" el programa a Guillermo Endara, sería desconocer la labor de este grupo y de otros tantos educadores, médicos, abogados, representantes del sector agropecuario, ingenieros y arquitectos, universitarios, expertos en relaciones exteriores, y de un sinnúmero de profesionales que desinteresadamente enriquecieron esta propuesta. Además, les aseguro que quien piense o hable así, ¡qué poco conoce a Endara!
La gestión del profesor Carles y demás colaboradores se llevó a cabo sin grandes espectáculos, pero trabajando calladamente. Luego de ello, me correspondió recopilar todo ese cúmulo de aportes e incorporarlos en el documento que presentamos a la opinión de los electores, trabajo complejo, habida cuenta la enorme cantidad de buenas propuestas dirigidas a la verdadera transformación del Estado partiendo de bases realistas.
Este esfuerzo se hizo también con el apoyo de profesionales de una trayectoria consecuente, que dicen y actúan hoy, cónsonos con las ideas y principios practicados y defendidos ayer, en tiempos en que muchos de la "patria nueva" se dedicaban a defender otras causas, muy distintas a las que dicen defender hoy, como dogmas inquebrantables. Esas personas que trabajaron conmigo y cuyos nombres no tengo que esconder ante nadie, no hacen de la política hoy un homenaje triste y falto de principios, contrario por completo respecto a lo que hasta hace poco pregonaban como bandera de lucha y de avanzada. Tampoco tenemos que andar escribiendo a diario, como los de la "patria nueva", cual acto de contrición público, para sustentar y vender como "propuestas programáticas y coherentes" lo que no es más que un simple acomodo, so pretexto de que ambos se han encontrado mutuamente y visto la luz de la unidad para beneficio de un país que está como está, en gran parte, por las actuaciones de los mismos que tras bambalinas dirigen la "patria nueva". ( Nos tomó años darnos cuenta de que son tal para cual). Todo ese esfuerzo fue revisado por Guillermo Endara, Guillermo Ford y Alejandro Posse con mucho detenimiento, plasmando en el documento sus ideas personales, producto de la experiencia que los tres tienen, no sólo por haber gobernado bien, sino por ser gente que ha trabajado toda su vida, en sus distintas áreas y que no tienen la necesidad de inventarse " curriculums" para desvirtuar una realidad que el "visionario de la patria nueva" carga sobre sus hombros como su innegable realidad. Ellos tres le imprimieron al programa sus ideas y todas ellas fueron armonizadas en el documento que hoy se conoce. A ellos no se les hacen las cosas, se les proponen y son ellos quienes las aceptan o no. Les aseguro que, a diferencia de los de la "patria nueva", aceptamos como humanos que somos, que nuestras ideas no están escritas en piedra, como lo dice el documento y que nos podemos equivocar. Siempre hemos esperado que al programa se le hagan críticas y aportes que lo enriquezcan para bien de todos, no que lo descalifiquen basándose en mentiras mal concebidas para atacar a un adversario que, si no les representa preocupación, ¿por qué les quita el sueño?
A los que trabajamos día a día, sí nos preocupa el país, sin desmeritar esfuerzos ajenos, no andamos por allí pregonando como la única verdad, lo que en el fondo no es más que una gran mentira. Hay muchas cosas que a "los de la patria nueva" les faltan hacer y aprender para hacerse de una hoja de vida con credibilidad. De allí que el pasado les incomode y moleste tanto y que convenientemente busquen sólo hablar de futuro, lo cual no crítico, siempre que sea el pasado una referencia obligatoria, como pasa en cualquiera actividad de la vida en que uno busque referencia de alguien.
En esta ocasión, la referencia que debe buscarse es nada más y nada menos que la capacidad demostrada para dirigir el país, sabiendo bien de dónde vienen los candidatos y hacia dónde nos pueden llevar a todos. Nada más, pero nada menos. Avanzaremos hacia el 2 de mayo con plena confianza en el pueblo panameño, sin mentiras que ocultar, ni equipos que esconder, muy claros en que el pueblo será el juzgador de todas las propuestas y de los candidatos a la hora de decidir, conscientes de que podemos ganar, pero también de que podemos perder. Esa realidad, escapa de nuestras manos. ¿Acaso tienen "los de la patria nueva", eso claro?
(robmeldi2@cwpanama.net).