El pueblo esta harto de la politicracia panameña
Bochornoso y de poca altura califico la acometida del Organo Ejecutivo en las recién elecciones municipales de la ciudad de Panamá. Pareciera que estuviéramos viviendo la época de la dictadura cuando Noriega y la Pulice se pusieron de acuerdo para anular las elecciones del 89, cuando Duque perdió por una milla.
Ahora, porque los arnulfistas perdieron la presidencia del Consejo Capitalino, anulan arbitrariamente las elecciones para darle cabida a la farsa que vivimos hoy.
Yo no simpatizo con los corruptos perredistas, porque nacieron de la dictadura y se prestaron para condonar la corrupción y las barbaridades a que fuimos sometidos durante los 21 largos años de la dictadura.
Hay que recordar que la mayoría de los humildes seguidores del arnulfismo son campesinos que no consiguen trabajo por ningún lado y apoyan siempre a su partido con la esperanza de poder obtener un puesto dentro de la maquinaria estatal.
Esta es la principal razón por la botadera de empleados públicos del gobierno anterior. Los políticos crearon la carrera administrativa, pero nunca la implementaron en su totalidad. El resultado es que sólo el 20% de los empleados están protegidos, los demás fuera. Además incluyeron los candidatos a la escoba a todas las instituciones autónomas y la Caja del Seguro Social.
El Pichulo de Ana Mae botó a todos los perredistas de su gobierno en el ´89. No satisfecho con los resultados terminó botando a los verdolagas y a gallo ronco para darle más cabida a sus seguidores. Cuando subió el Toro, éste se encargo de botar de nuevo a los arnulfistas y se ingenio para crear puestos administrativos más allá de su período presidencial.
Mireya se lanzó al contra ataque botando a todos, incluyendo a humildes obreros que tenían más de 15 años de servicio a nuestro país. Esta situación tiene que parar. Son los más humildes de nuestro país que siempre quedan perjudicados cada vez que hay un cambio de gobierno. Qué farsa, y eso que Mireya dice que trabaja para su pueblo.
Los panameños no deben permitir que los políticos se burlen de nuestros ciudadanos. No debe importar si el obrero es de un partido o del otro, si califica para el puesto y trabaja bien, debe formar parte de la Carrera Administrativa y no estar sujeto cada cinco años a que lo boten como perro.
¿ Hasta cuándo vamos a dejar que los políticos hagan con nosotros lo que les da la gana ? El desempleo va en aumento por culpa de ellos, el costo de la vida sube todos los días, porque son incapaces de controlar nuestra economía y los arnulfistas sólo les interesa cómo acomodar sus partidarios en el poder.
Por qué se oponen los perredistas a que la señora presidente construye su casa de verano en Mariato. La Balbina se olvida cómo apoyó a Noriega cuando éste construyó con fondos del Estado más de media docena de lujosas mansiones por todo el país. Ningún gobierno ha hecho nada para recuperarlas. Por lo menos, la nueva Mansión Presidencial le queda a los futuros presidentes.
Sí veo de poca altura los regalitos que le hizo Mireya a los pobres legisladores. Mejor le hubiera dado ese dinero a los que no tienen trabajo, en vez de tratar de ganar el apoyo a ciudadanos que "no la pueden ver".
"El que no ha pecado, que tire la primera piedra"; los perredistas se olvidan que el Toro gastó con su apoyo más de 8 millones en su capricho soberbio de reelegirse, compró el famoso helicóptero para llegar más rápido a Punta Barco e hizo más de 20 viajes al extranjero con lujosas comitivas, durante una época en que miles de panameños no tenían ni que comer.
Yo llamo la "politicracia": "La ciencia de cómo acomodarse en el poder para aprovecharse de todos los beneficios que le puede brindar el Estado". No hemos tenido ningún cambio en la forma que los partidos políticos gobiernan el país. Ellos están felices con el Estatus Quo. No les interesa ninguna constituyente, porque la misma podría poner en peligro la gallina de los huevos de oro que crearon.
El 80% del pueblo panameño esta harto de los partidos políticos y sus dirigentes. Quieren un cambio radical en la forma que se maneja el gobierno. El pueblo a gritos está pidiendo una constituyente paralela conformada por ciudadanos que no forman parte de ningún partido político. Esto no debe decidirlo la Asamblea, sino un Referéndum Nacional.
Hay que eliminar a todos los partidos políticos. Es preferible que las distintas organizaciones cívicas nombren sus propios representantes para formar parte de la Asamblea Legislativa. ¿No es mejor tener un representante de los obreros, comerciantes, industriales, profesionales, etc., etc., en vez de tener un político que no representa a ninguno? Que Dios nos ayude.
Ahora, porque los arnulfistas perdieron la presidencia del Consejo Capitalino, anulan arbitrariamente las elecciones para darle cabida a la farsa que vivimos hoy.
Yo no simpatizo con los corruptos perredistas, porque nacieron de la dictadura y se prestaron para condonar la corrupción y las barbaridades a que fuimos sometidos durante los 21 largos años de la dictadura.
Hay que recordar que la mayoría de los humildes seguidores del arnulfismo son campesinos que no consiguen trabajo por ningún lado y apoyan siempre a su partido con la esperanza de poder obtener un puesto dentro de la maquinaria estatal.
Esta es la principal razón por la botadera de empleados públicos del gobierno anterior. Los políticos crearon la carrera administrativa, pero nunca la implementaron en su totalidad. El resultado es que sólo el 20% de los empleados están protegidos, los demás fuera. Además incluyeron los candidatos a la escoba a todas las instituciones autónomas y la Caja del Seguro Social.
El Pichulo de Ana Mae botó a todos los perredistas de su gobierno en el ´89. No satisfecho con los resultados terminó botando a los verdolagas y a gallo ronco para darle más cabida a sus seguidores. Cuando subió el Toro, éste se encargo de botar de nuevo a los arnulfistas y se ingenio para crear puestos administrativos más allá de su período presidencial.
Mireya se lanzó al contra ataque botando a todos, incluyendo a humildes obreros que tenían más de 15 años de servicio a nuestro país. Esta situación tiene que parar. Son los más humildes de nuestro país que siempre quedan perjudicados cada vez que hay un cambio de gobierno. Qué farsa, y eso que Mireya dice que trabaja para su pueblo.
Los panameños no deben permitir que los políticos se burlen de nuestros ciudadanos. No debe importar si el obrero es de un partido o del otro, si califica para el puesto y trabaja bien, debe formar parte de la Carrera Administrativa y no estar sujeto cada cinco años a que lo boten como perro.
¿ Hasta cuándo vamos a dejar que los políticos hagan con nosotros lo que les da la gana ? El desempleo va en aumento por culpa de ellos, el costo de la vida sube todos los días, porque son incapaces de controlar nuestra economía y los arnulfistas sólo les interesa cómo acomodar sus partidarios en el poder.
Por qué se oponen los perredistas a que la señora presidente construye su casa de verano en Mariato. La Balbina se olvida cómo apoyó a Noriega cuando éste construyó con fondos del Estado más de media docena de lujosas mansiones por todo el país. Ningún gobierno ha hecho nada para recuperarlas. Por lo menos, la nueva Mansión Presidencial le queda a los futuros presidentes.
Sí veo de poca altura los regalitos que le hizo Mireya a los pobres legisladores. Mejor le hubiera dado ese dinero a los que no tienen trabajo, en vez de tratar de ganar el apoyo a ciudadanos que "no la pueden ver".
"El que no ha pecado, que tire la primera piedra"; los perredistas se olvidan que el Toro gastó con su apoyo más de 8 millones en su capricho soberbio de reelegirse, compró el famoso helicóptero para llegar más rápido a Punta Barco e hizo más de 20 viajes al extranjero con lujosas comitivas, durante una época en que miles de panameños no tenían ni que comer.
Yo llamo la "politicracia": "La ciencia de cómo acomodarse en el poder para aprovecharse de todos los beneficios que le puede brindar el Estado". No hemos tenido ningún cambio en la forma que los partidos políticos gobiernan el país. Ellos están felices con el Estatus Quo. No les interesa ninguna constituyente, porque la misma podría poner en peligro la gallina de los huevos de oro que crearon.
El 80% del pueblo panameño esta harto de los partidos políticos y sus dirigentes. Quieren un cambio radical en la forma que se maneja el gobierno. El pueblo a gritos está pidiendo una constituyente paralela conformada por ciudadanos que no forman parte de ningún partido político. Esto no debe decidirlo la Asamblea, sino un Referéndum Nacional.
Hay que eliminar a todos los partidos políticos. Es preferible que las distintas organizaciones cívicas nombren sus propios representantes para formar parte de la Asamblea Legislativa. ¿No es mejor tener un representante de los obreros, comerciantes, industriales, profesionales, etc., etc., en vez de tener un político que no representa a ninguno? Que Dios nos ayude.