default

El Referéndum... decisión sincera


LA HISTORIA nos enseña que nada aprendemos de ella. Mi abuelita paterna, Mercedes de León (Q.E.P.D.), nos señalaba que el tigre, el mono, y el resto de los animales, no tenían memoria histórica y por eso para ellos cada mañana era como si volvieran a nacer ya que no registraban ni recordaban los hechos de días anteriores.
Igual circunstancia parecieran vivir algunos panameños, gracias a Dios son los menos.
Los próceres que acordaron, primero con los franceses y luego con los norteamericanos, la construcción del Canal de Panamá, lograron con su aprobación que se construyera un Canal que ha rendido un servicio inmensurable a la humanidad, sirviendo de puente entre el Océano Pacifico y Atlántico. Más aun, sin el Canal, dificulto que el desarrollo del país hubiese sido lo suficiente para mantener la población que a través de sus 92 años ha subsistido de los recursos generados por este.
Recuerdo que hasta los años cincuenta se hablaba de la "Economía Canalera" y la gran preocupación de los gobernantes de esa época, ante el hecho de que el aumento de la población rebasaría los fondos que generaba esta hacia la economía del país. En otras palabras se terminaba la "Economía Canalera" y era urgente generar otras actividades que produjeran los fondos para dinamizar la economía.
No había preocupación por la eficiencia ni la modernizacion del Canal, el comercio mundial estaba satisfecho con el funcionamiento del mismo y nosotros estábamos luchando por que este revirtiera a nuestra plena soberanía.
Vivimos otros tiempos, se inicio recientemente el Siglo XXI, Panamá ha triplicado su población. Se han ampliado carreteras, escuelas, hospitales, aeropuertos... se han multiplicado las universidades, todo esto encaminado a darle cabida a una población nacional y mundial en franco crecimiento.
Nos encontramos hoy día ante la disyuntiva... ampliamos el Canal o esperamos... Está claro que tenemos responsabilidad con la generación futura.
¿Que habría sido de este país si no se construye el Canal? O mas grave aun, ¿Si su construcción hubiera sido deficiente y colapsara con apenas cinco o diez años de construido? Con toda seguridad no hubiera existido una tercera oportunidad, después del intento de los franceses y la construcción por lo norteamericanos... ¿Y qué de Panamá? Lo mas seguro es que no seríamos una pujante República... quizás fuésemos un país dedicado exclusivamente a la agricultura, todavía esforzándonos por salir del tercer mundo.
Entonces que hacer hoy... Tenemos que cumplir con nuestra obligación y responsabilidad con futuras generaciones y esto implica aceptar y apoyar la ampliación del Canal de Panamá , no como un acto de fe, si no con pleno convencimiento de que con nuestro apoyo estamos procurando un mejor país para todos, y en particular para nuestros hijos y nietos, que son los que finalmente disfrutarán de lo que produzca el Canal, tal como lo hemos hecho nosotros en los últimos 92 años. ¿Si no nos lo negamos a nosotros, por que negárselo a nuestros hijos y nietos?
Escuchamos voces matizadas con diferentes intenciones, todas obedecen a intereses precisos, incluyendo la mía, pero con este escrito ya he definido mi interés. Cada cual tendrá que asumir la responsabilidad de su decisión... Lo que no podemos es actuar con la memoria del tigre o del mono, observemos con cuidado a quien ruge pidiendo posponer la ampliación o que señala acondicionar su voto... Y meditemos cuidadosamente cuando escuchamos la algarabía de quien vocifera que habrá corrupción. Es mi opinión que nada de esto justifica detener la ampliación.
La mayoría de los que rechazan la ampliación no son técnicos, financistas o economistas... no cuestionamos su derecho a disentir y emitir su opinión... Si los pudiera escuchar mi abuelita Mercedes me diría, no le prestes atención, son ignorantes ilustrados, y si pudiera responderle a mi entrañable abuela le diría mas que eso, son ignorantes funcionales.
Me pregunto... ¿Si la ampliación es rechazada, asumirán ellos su responsabilidad ante las generaciones futuras? ¿Tendrán ellos la respuesta a las necesidades de las generaciones de los próximos 25 años?...
¿Podrá la generación del 2025 llamarlos a una rendición de cuentas? Lamentablemente con toda seguridad, en esa fecha no estaré en este mundo para escuchar la respuesta y esta realidad hace aun mas cierta mi decisión de votar a favor de la ampliación del Canal de Panamá. Tengo que asegurar el futuro de mis hijos y nietos, hoy.
Así lo percibo, así lo escribo.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América