El robo de la agenda de las prioridades
Desde hace varios años asistimos indefensos y sin poder reaccionar a lo que yo llamaré, "el robo de la agenda de las prioridades". ¿Qué otro robo es éste? ¿No es ya suficiente con los que hemos visto por parte de educadores, políticos de antes y de ahora; robos perpetrados por policías, comerciantes, profesionales además de los que son cometidos todos los días en contra de una ciudadanía indefensa y postrada porque ya no puede más?
¿Qué nos han robado que tiene una importancia primordial para la vida de todos los panameños, los adultos de ahora, los niños, los estudiantes y los que todavía no han nacido? Se nos ha robado la oportunidad de trabajar, de vivir mejor en una ciudad limpia, tomando el agua que pudiéramos derrochar y que escasea la posibilidad de trasladarnos en un transporte decente, de vivir simplemente en un lugar en donde no abunden los insectos, en donde los baños correspondan a una ciudad moderna, en donde las aguas servidas sean eliminadas como corresponde, en donde no se transforme una bahía en una acumulación de deshechos para hacer estacionamientos y un "parque" en donde pasearán personas que van a respirar el humo y los gases nocivos de autos que circularán a gran velocidad, y todo esto pagado a millones por el contribuyente esquilmado, cansado, que no tiene ni voz ni voto en estas decisiones de "la bolsa o la vida". Es éste, entonces, un ejemplo típico de lo que podemos llamar el rapto de la democracia, el robo de la agenda de las prioridades importantes para el presente y el futuro del país. Tenemos que reflexionar de manera democrática en lo que realmente necesitamos para mejorar la calidad de vida de nuestras masas miserables tanto ciudadanas, pueblerinas como indígenas.
¿Necesitamos más electricidad? Probablemente, porque un enorme porcentaje de panameños está todavía en la época de la "guaricha" y esto sin mencionar otras necesidades quizás no fundamentales, pero de confort básico. ¿Tenemos que represar todos los ríos contra la voluntad de los que siempre han vivido por, con y de ellos? No, pues la primera necesidad es una de comunicación, de explicación, de convencimiento y si acuerdo hay, de relocalizarción de las poblaciones de una manera equitativa acorde a lo que tenían y que no deben perder. Sólo así, teniendo en cuenta, las necesidades y las demandas de los afectados podremos llegar a un acuerdo en que las dos partes sientan que se ha hecho justicia. ¿Estamos procediendo de esta manera?
¿Cuál es el primer deber de un Estado? Proteger a sus ciudadanos. ¿Cómo se consigue esto? Velando porque las necesidades básicas sean realizadas y que se vislumbre un futuro mejor para todos. ¿Qué ha pasado con las otras prioridades?
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