El significado de la negativa dominicana
La posición de República Dominicana hacia Panamá con respecto a la sede del ALCA, desde cualquier punto de vista, es contraproducente y paso a explicar el porqué de esto. Primero, demuestra que en dicho país las políticas son de gobierno y no de Estado, por lo menos en lo que se refiere a política exterior. El gobierno dominicano anterior, después de mucho análisis, había comprometido su apoyo a Panamá para la obtención de la sede de dicho organismo para el libre comercio.
Estoy seguro que uno de los argumentos para este apoyo fue nuestra posición geográfica, sumado a la característica de ser un país latinoamericano, que, en mi opinión, debe ser uno de los elementos más importantes para esta decisión.
El giro inesperado tomado por el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, podemos considerarlo, como mínimo, que es una posición antilatinoamericana, algo que perjudica a la unión latinoamericana que debe prevalecer.
Si deseamos en un futuro no muy lejano superar la pobreza y las injusticias que se cometen contra nuestros países, debe existir cohesión entre nuestros pueblos; la falta de ésta provoca que las naciones ricas o bloques regionales se impongan a nosotros, y por la falta de visión que tenemos los latinos.
El argumento esbozado por el presidente Fernández de que Miami es el lugar perfecto para la sede de la Secretaría Permanente del ALCA desde una perspectiva comercial, cultural y geográfica, es un argumento muy frágil y fácil de rebatir.
Solamente para mencionar algunos y no entrar en profundidades, que sería tema para otro artículo, la posición geográfica de Panamá, en el centro del continente, es incuestionable. El centro bancario panameño, la Zona Libre de Colón, las facilidades aéreas con toda América, así como poseer toda la tecnología moderna de comunicación y el idioma español, el mayoritario de nuestro continente, teniendo el personal bilingüe necesario para los dos países anglosajones y experiencia comercial centenaria, rebate el argumento dominicano.
En cuanto a lo cultural, que creo que debe referirse a las diferentes culturas o los diferentes grupos nacionales, Panamá siempre lo ha tenido y fortalecido durante estos 100 años de vida republicana. Testigo de ello son los miembros de las diferentes colonias instaladas e identificadas con nuestro acontecer. Solamente con esto, y sumado a otros argumentos más, se demuestra la debilidad de la posición del presidente Fernández.
Siempre quedará la duda en cuanto a cuál fue el precio para cambiar una posición tan bruscamente, cuando se tiene entendido que el presidente Fernández se había comprometido a mantener la posición de Estado que había tomado el mandatario Hipólito Mejía en su momento.
Panamá no debe disminuir su campaña para alcanzar la sede del ALCA. Desconozco la estrategia que la Sra. Nivia Rossana Castrellón ha utilizado; que por cierto ha realizado un trabajo excelente y con un entusiasmo elogiable; sin embargo pienso que el espíritu latinoamericano debe explotarse.
Mientras nosotros, los latinos, no entendamos que nuestra realidad es la unión, seremos explotados por los otros grupos, y si solamente se piensa en el beneficio inmediato y no en el que conseguiremos al unificarnos, estaremos promoviendo el "pan para hoy, hambre para mañana".
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdabadia@cwpanama.net)
Estoy seguro que uno de los argumentos para este apoyo fue nuestra posición geográfica, sumado a la característica de ser un país latinoamericano, que, en mi opinión, debe ser uno de los elementos más importantes para esta decisión.
El giro inesperado tomado por el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, podemos considerarlo, como mínimo, que es una posición antilatinoamericana, algo que perjudica a la unión latinoamericana que debe prevalecer.
Si deseamos en un futuro no muy lejano superar la pobreza y las injusticias que se cometen contra nuestros países, debe existir cohesión entre nuestros pueblos; la falta de ésta provoca que las naciones ricas o bloques regionales se impongan a nosotros, y por la falta de visión que tenemos los latinos.
El argumento esbozado por el presidente Fernández de que Miami es el lugar perfecto para la sede de la Secretaría Permanente del ALCA desde una perspectiva comercial, cultural y geográfica, es un argumento muy frágil y fácil de rebatir.
Solamente para mencionar algunos y no entrar en profundidades, que sería tema para otro artículo, la posición geográfica de Panamá, en el centro del continente, es incuestionable. El centro bancario panameño, la Zona Libre de Colón, las facilidades aéreas con toda América, así como poseer toda la tecnología moderna de comunicación y el idioma español, el mayoritario de nuestro continente, teniendo el personal bilingüe necesario para los dos países anglosajones y experiencia comercial centenaria, rebate el argumento dominicano.
En cuanto a lo cultural, que creo que debe referirse a las diferentes culturas o los diferentes grupos nacionales, Panamá siempre lo ha tenido y fortalecido durante estos 100 años de vida republicana. Testigo de ello son los miembros de las diferentes colonias instaladas e identificadas con nuestro acontecer. Solamente con esto, y sumado a otros argumentos más, se demuestra la debilidad de la posición del presidente Fernández.
Siempre quedará la duda en cuanto a cuál fue el precio para cambiar una posición tan bruscamente, cuando se tiene entendido que el presidente Fernández se había comprometido a mantener la posición de Estado que había tomado el mandatario Hipólito Mejía en su momento.
Panamá no debe disminuir su campaña para alcanzar la sede del ALCA. Desconozco la estrategia que la Sra. Nivia Rossana Castrellón ha utilizado; que por cierto ha realizado un trabajo excelente y con un entusiasmo elogiable; sin embargo pienso que el espíritu latinoamericano debe explotarse.
Mientras nosotros, los latinos, no entendamos que nuestra realidad es la unión, seremos explotados por los otros grupos, y si solamente se piensa en el beneficio inmediato y no en el que conseguiremos al unificarnos, estaremos promoviendo el "pan para hoy, hambre para mañana".
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdabadia@cwpanama.net)