default

El trabajo ayuda a cambiar la vida


Hace poco leía "Pandilleros... cambiaron las balas por los picos y las palas" (Panamá América, 15/2/06). El artículo cita a uno de los jóvenes pandilleros (o expandillero) para quien las autoridades han "ajustado los correctivos" cambiándolos por el desempeño de un oficio, algo por lo cual este joven manifiesta su satisfacción. Si bien este artículo se refiere a pandilleros, podemos decir que, en general, el trabajar hace crecer a la gente. Vemos así como el sentir responsabilidad por los resultados de nuestro trabajo y la satisfacción que se deriva de éste, contribuye a la maduración de niños y jóvenes. Claro, hablamos de un trabajo ajustado a la edad o desarrollo de las personas. No sólo nos referimos a menores de edad ni al trabajo remunerado. Igualmente lo podemos ver en niños menores que aprenden a ayudar a su madre y/o padre en el hogar. Igualmente se ve en los trabajos comunitarios que llevan a cabo miembros adultos de la comunidad así como jóvenes universitarios. Cuando enseñaba en la Universidad de Panamá, invite a mis estudiantes a que pintáramos nuestro salón que lucía sucio, con escritos vulgares en las paredes. Los que aceptaron se preocuparon posteriormente de que no les dañaran su trabajo, orgullosos de lo que habían logrado.
Con mucha frecuencia perdemos de vista la noción de que todos somos responsables de nuestra familia y de nuestra comunidad si bien es cierto que unos lo somos más que otros, pero todos lo somos en algún grado. En trabajos comunitarios, en que los miembros de la comunidad participan, se garantiza el que el producto de ese trabajo sea valorado y cuidado por esa comunidad ya que sus miembros han invertido su esfuerzo en esas obras, o sea, es parte de ellos mismos.
Recuerdo mi experiencia de la época en que trabajé con el programa de Organización y Desarrollo de la Comunidad, del Punto 4, en la que pude comprobar lo anterior. Los miembros de la comunidad construían, con esfuerzo propio, sus escuelas, Juntas Comunales y pozos artesianos. Había que ver el orgullo de las personas que habían participado en este trabajo. En esa época del Punto 4, ayudaba a las comunidades con algún equipo de trabajo necesario para la obra. Creo que esto ya no se ve o se ve poco porque son escasas las oportunidades para que los miembros de las comunidades participen en estas obras.
Ahora exigimos que los gobernantes hagan todo pero se ofrece poca colaboración, si acaso alguna de la gente para ayudar a su comunidad. Tenemos que revisar nuestros valores como miembros de una comunidad responsable de su propio desarrollo, de su propio destino. Tenemos que ver cóomo cada uno de nosotros/as puede y debe contribuir a la solución de estos problemas para mejorar la vida que compartimos. Es necesario que evaluemos nuestra función como ciudadanos. Somos parte de un todo que, al final de cuentas, nos afectará a cada uno de nosotros.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América