El trabajo en la administración pública
Cuando la sociedad se organiza estructural y políticamente emerge el Estado, y con él, la necesidad de contar con una aparato administrativo que lo haga funcional. Las civilizaciones antiguas contaron con personas de confianza y lealtad a los gobernantes. En China, hace más de cinco mil años, los servidores públicos eran instruidos y capacitados.
En el estado Moderno se afianza la necesidad de profesionalizar a la Administración Pública, lo que se convierte en una disciplina científica y su formación se da en universidades y centros de educación superior. A pesar de ello, la historia nos muestra cómo prolifera el llamado sistema de “botín político”, donde los partidos que ganan las elecciones se adueñan de los puestos públicos. Opuesto a esta situación, en EE.UU el ex presidente W. Wilson plateó, desde 1887, la necesidad de implantar un servicio civil por méritos. No obstante, mucha gente aspira a trabajar en la Administración Pública, simplemente, porque apoyaron al candidato ganador, aunque éstas no tengan las calificaciones necesarias para un puesto.
Hay muchos estudios del perfil que debe tener el Administrador Público, como el sugerido por el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo, que identifica a la capacidad científica y tecnológica, la potencialidad para tomar decisiones en situaciones complejas y de incertidumbre, aptitud de liderazgo, preparación para el cambio, el desarrollo de valores consecuentes con los intereses nacionales y la ética administrativa.
Yo sintetizaría que el Administrador Público requiere una formación multidisciplinaria, y que debe centrarse en tres ejes; su capacidad profesional especializada, honradez y adecuado nivel cultural.
Al respecto deseo destacar como modelo al fallecido Lic. Joaquín Beleño, quien siendo un administrador público graduado, ejerció el cargo de director de la Carrera Administrativa, y se destacó como insigne novelista, ganando varias veces del codiciado premio Ricardo Miró con sus obras “Luna Verde”, y “Flor de Banana”; y la no menos aclamada “Gamboa Road Gang”.
A pesar de la resistencia de gobiernos por emplear administradores profesionales en lugar de allegados políticos, contamos en el país con una Escuela de Administración Pública donde se hacen esfuerzos por dotar al Estado de profesionales idóneos a nivel de licenciatura y maestría. Cuenta con profesionales entre sus docentes, como es el caso del Dr. Erick Ferguson, con estudios de maestría y doctorado en Ciencias de la Educación, y en Ciencias Administrativas. Escritor de “El Espectacular Jardín del Mundo”, publicada en el 2008, donde nos presenta una novela histórica que hace referencia a los inmigrantes que trabajaron en la construcción del Canal de Panamá. Recomendamos su lectura.
Espero que el próximo gobierno se caracterice por designar en las posiciones públicas a aquellos que tengan la preparación profesional y no a quienes deben pagarles favores políticos que en nada contribuye a resolver los problemas del país.