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El último eslabón sanitario de América


El primero fue detectado porque se accidentó el camión que lo transportaba desde el Puerto Cristóbal hacia un recinto aduanero. Mientras los documentos de embarque y permisos zoosanitarios declaraban que sólo contenía grasa animal, se descubrieron en el embarque carnes de varios tipos. Aunque a la empresa importadora se le impuso la mayor multa administrativa posible, la información suministrada hasta ahora parece indicar que no habrá mayores consecuencias, ya que no hubo evasión fiscal, toda vez que nunca se presentó la correspondiente declaración de importación.
El segundo contrabando, que sí fue detectado por las autoridades nacionales en el cumplimiento de sus funciones, consistió en la utilización de un permiso de importación de carne bovina para introducir al territorio nacional carne de pollo. Por ahora, además de imponer la multa administrativa por el uso indebido de permisos zoosanitarios, la empresa que llevó a cabo el contrabando también podría sufrir significativas sanciones fiscales por hacer declaraciones falsas.
La principal razón para que estos dos contrabandos gozaran de la publicidad anotada es la fiebre aftosa que brotó primero en Europa y se ha contenido Argentina y Uruguay. De alcanzar a Panamá, afectaría tremendamente al sector agropecuario. Por ejemplo, se estima que el hato ganadero panameño, valorado en mil 500 millones de dólares y que genera unos 150 mil empleos, podría verse afectado severamente hasta desaparecer. Y más que eso, podría migrar hacia el resto del hemisferio Norte, hasta ahora libre del mal.
Las tomas provenientes de Inglaterra, Irlanda, Argentina y Uruguay, sobre las medidas extremas que proceden al detectarse un brote de esta enfermedad altamente contagiosa, son lo suficientemente dramáticas para poner en ascuas tanto al sector agropecuario como al resto de la sociedad.
La mayor preocupación que afecta a los panameños en la actualidad es si nuestras autoridades cuentan con los recursos y conocimientos para proteger al país contra el super virus que produce la fiebre aftosa. No se puede aislar al país y cerrarlo a todo tipo de importaciones. Pero sí se espera que las autoridades cumplan con sus obligaciones y mantengan a la sociedad informada sobre lo que están haciendo. Por su parte, los importadores deben tomar sus propias medidas internas para contribuir responsablemente en esta labor. Somos el último eslabón sanitario de América.


101 años de Panamá América

 
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