default

El verso


Los colegas de español y los buenos lectores han escuchado, sin duda, el viejo adagio que dice: "El poeta no se hace, el poeta nace". Igual rezaría para los artistas, pero quienes estamos obligados a enseñar la lengua debemos empezar por los conceptos básicos sobre el verso, sus categorías, cómo se forman, etc.; porque pueden haber dentro de nuestros grupos alumnos con una dormida vena artística que se sienta estimulada y produzca sus frutos, amén de la necesidad del conocimiento en sí.
Independientemente, la información que debe llegar a los educandos debe ser comprensible y sencilla; de esta manera se sentirán atraídos por los nuevos conceptos que se les enseñan. Los conceptos relacionados al contenido se refieren a las cualidades formales de las obras literarias. Es por ello que el análisis corre el riesgo de satisfacerse con la comprobación de las cualidades formales y suponer que se ha logrado así algo trascendental, importante.
El estudioso observará que encontramos una forma de lenguaje que se delimita en forma extraña y diferente y que el hombre denomina verso. ¿Cómo podríamos definir el verso? ¿Cómo está formado, cómo se estructura y cuáles son sus orígenes? Esas son las interrogantes cuyas respuestas el alumno deberá conocer. Deberá saber también la relación que tiene, en cada caso, un sistema de verso con la lengua y es eso, precisamente, lo que convierte a la ciencia del verso en una ciencia particular de la literatura. De hecho, se confrontan dificultades cuando se comparan versos españoles, con versos ingleses o griegos porque las definiciones atribuidas a unos no son válidas para los otros.
En términos generales, el verso hace de un grupo de unidades menores de articulación, que son las sílabas, una unidad ordenada. Un lector español estará acostumbrado a un número determinado de sílabas y la fijación de algunos acentos de la misma manera se estructura el verso en otras lenguas románicas. En las lenguas clásicas el verso se estructuraba como una serie regulada de unidades de tiempo: largos y breves. Deben primero medirse las sílabas y se catalogarán en unidades menores y breves. En el verso germánico se atiende al peso de las sílabas: esto es, la sílaba según el grado de acentuación se incluyen en las categorías de sílabas tónicas y átonas. El verso se presentará como una serie ordenada de sílabas acentuadas y no acentuadas.
El alumno reconocerá dentro del verso las pequeñas unidades que denominamos pies, los que no necesitan ser iguales. El verso se determinará por el número de sílabas acentuadas (tiempos marcados) y por el número de sílabas átonas llamados tiempo no marcado.
Se llegará a la conclusión de que la característica del verso reside en el igual número de sílabas en cada línea. De acuerdo a ello, recibirán su denominación de endecasílabos donde los acentos fijos van en la sexta y décima o en la cuarta, octava y décima sílaba. Se tomará en cuenta las sílabas largas con vocal larga y las de vocal breve seguidas de consonante. Es importante que los acentos armonicen entre sí y puedan percibirse con la misma intensidad.
El interesado deberá saber que existe la métrica como medida para los versos, pero que, actualmente, existen los poemas con versos libres no sometidos a las normas tradicionales. La lectura frecuente de poemas, su interpretación permitirá la comprensión de los mismos y la valoración creativa inherente en ellos. Esto permitirá, además, la estimulación de la inventiva que puede conducirlos a escribir y despertar su imaginación creativa.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América