El voto para Bernal
Emblemático para mí, es el hecho de que Miguel Antonio Bernal sea el único candidato a la Alcaldía de Panamá, que no haya escrito una carta reveladora de algún grado de entendimiento, con el general Noriega.
Me viene eso a la mente, porque una de sus rivales a la alcaldía, que sí le escribió a su amigo militar, tiene ahora la osadía de amagar iniquidades en desmedro de la honestidad de Miguel Antonio Bernal, mientras que el otro rival, quien también se carteó con Noriega, se afana por arrancarse la costra del militarismo que, con perfumadas rosas enviadas por el dictador, tanto celebró.
Muchos son los argumentos que podrían saturar pantagruélicos escritos, pero me conformo por ahora con destacar un hecho: el voto para Bernal, sería el voto para el más honesto de los candidatos a la Alcaldía de Panamá. No sé cómo se le ocurre a la alcaldesa enrostrar a Miguel Antonio Bernal insinuaciones de deshonestidad, con la cadena de señalamientos de nepotismo que se le han publicado, y que no ha rebatido ante la opinión pública. Esas acusaciones, así como la disputa que escenificó ante centenar y medio de personas contra su propio candidato presidencial en Juan Díaz, revelan desesperación.
Voy a recordar dos ideas que en su momento usó Miguel Antonio Bernal para señalar lo que sería dar el poder a determinados políticos dañinos para el manejo honesto del Estado, y cada lector decide qué cae con quien, o quién cae con qué. "Poner a tal funcionario al frente de X dependencia, equivale a nombrar a Drácula en el Banco de Sangre"; o si prefiere esta otra: "Dar el puesto a...., sería lo mismo que nombrar a Herodes como director de la Ciudad del Niño". Si no quieren a gente que succione las venas estatales con prácticas de nepotismo, o no quieren a un candidato que en una cuña sostiene en brazos a un niño (que en su inocencia no imagina ser cobijado por un Herodes del militarismo), voten por la candidatura honesta de Miguel Antonio Bernal.
Paso a otra cosa. Días antes del cierre de campaña de Mireya Moscoso, se fue gestando una incertidumbre: ¿Hablaría, o no hablaría Bernal en la tribuna? En la "Radiotón" celebrada el día anterior en "Radio Libre", incluso, se escuchó a Marcos Alarcón casi protestando porque no se le fuese a permitir hablar a Miguel Antonio. Pero la candidata Moscoso ha sabido reconocer desde el principio el respaldo popular que logró Miguel Antonio con la recolección de firmas con que, (pese a la troica del Tribunal Electoral), pudo demostrar que todavía hay creyentes en la verticalidad política. Hago un paréntesis para aclarar que aunque troica significa trineo tirado por tres caballos, también significa un gobierno de tres. Yo me inclino por llamar troica al gobierno de tres en el Tribunal, en el buen sentido (y en el menos equino) de la palabra. Lo advierto para que nadie relinche por allí.
Retomando el tema. Como decía arriba, la candidata Moscoso ha sabido reconocer la trayectoria y el respaldo popular de Miguel Antonio. ¿Será porque ella sabe que Arnulfo Arias fue un hombre de convicciones, de principios, de valentía y creyente en que Panamá es para los panameños? Estas son cualidades que en su muy particular estilo, Miguel Antonio ha venido demostrando a lo largo de su vida política, y por eso me pregunto ¿Reconocerá la señora Moscoso esas virtudes del político que no claudica en sus principios, y de allí que sepa valorar a Miguel Antonio Bernal? No sé, el tiempo lo dirá. Aclaro que no quiero comparar a Miguel Antonio con Arnulfo, pues como el mismo Bernal se ocupó de decir en la cena por su candidatura, aunque sostuvo largas conversaciones con el legendario líder panameñista, no en todo estuvieron de acuerdo, y eso es normal.
Mireya Moscoso llegó a decir semanas atrás ante una manifestación popular, más o menos: "Nosotros tenemos nuestro candidato a alcalde; nuestro candidato es Miguel Antonio Bernal" y el pasado domingo 25 de abril, retomó la idea, y saliéndose quizás, de lo que, más de un asesor de propaganda hubiese deseado, no se guardó de decir: "¡Aquí en el Distrito de Panamá yo les pido que voten por mi alcalde Miguel Antonio Bernal!", lo que activó una salva de aplausos, mientras el animador y el público gritaban: "¡Bernal!, ¡Bernal!, ¡Bernal!
Todo ello se dio en el cierre de campaña, en medio de un abigarrado ambiente festivo donde los arnulfistas caminaban desde Perejil (al menos hasta allí pude ver) hasta la Plaza 5 de Mayo, donde una señora regañaba, entre risas, a un muchacho que vendía toallitas: "Tienes todos los colores, menos el amarillo ni el morado ¿qué pasó?", donde una provocadora avioneta sobrevolaba la manifestación colgando atrás algo que parecía un papel higiénico gigante y estirado, que decía: "Martín Presidente", donde muchos señores no hicieron sino gritar de emoción cuando escucharon el nombre de Arnulfo Arias en boca de la candidata Mireya, donde muchos jóvenes saltaron a recoger las miles de octavillas lanzadas desde una avioneta que decían: "Te paso un dato, para alcalde, Bernal es mi candidato", y donde la lluvia se contuvo toda la jornada a pesar de un cielo plomizo que amenazaba, y fue sólo unos segundos después del distendido discurso de la candidata, cuando llovió.
Miguel Antonio Bernal tiene una hoja de vida que incluye la lucha por la soberanía panameña al repudiar los Tratados "Carter-Torrijos", por la libertad de expresión que incluye numerosas jornadas ("Centavo de la Dignidad", "Alternativa en la Calle", creo que por más de un año diariamente), por los derechos humanos, contra el militarismo, contra la corrupción.... en fin. Luchas por un Panamá mejor, que jamás podrán reeditar los candidatos rivales a la alcaldía de Panamá. No ha llegado Bernal, y ya la alcaldesa le tira piedras al alcalde de la capital, quien sí tiene credenciales de honestidad probada.
Esté o no esté en la Alcaldía, Miguel Antonio continuará expresándose con sus certeros latigazos verbales en contra de la impunidad y la corrupción.
No me extrañaría que cualquier nuevo gobierno nombre(como sospecho que va a suceder con cualquiera de los tres) ministros que representan lo peor del pasado, y fuera Miguel Antonio, quien publicara una foto de la primera reunión de Consejo de Gabinete, como lo hizo en 1986. El pie de foto decía: "En esta exclusiva para Alternativa se aprecia la primera reunión del Gabinete luego de los "cambios". Obsérvese al "verdugo"
Me viene eso a la mente, porque una de sus rivales a la alcaldía, que sí le escribió a su amigo militar, tiene ahora la osadía de amagar iniquidades en desmedro de la honestidad de Miguel Antonio Bernal, mientras que el otro rival, quien también se carteó con Noriega, se afana por arrancarse la costra del militarismo que, con perfumadas rosas enviadas por el dictador, tanto celebró.
Muchos son los argumentos que podrían saturar pantagruélicos escritos, pero me conformo por ahora con destacar un hecho: el voto para Bernal, sería el voto para el más honesto de los candidatos a la Alcaldía de Panamá. No sé cómo se le ocurre a la alcaldesa enrostrar a Miguel Antonio Bernal insinuaciones de deshonestidad, con la cadena de señalamientos de nepotismo que se le han publicado, y que no ha rebatido ante la opinión pública. Esas acusaciones, así como la disputa que escenificó ante centenar y medio de personas contra su propio candidato presidencial en Juan Díaz, revelan desesperación.
Voy a recordar dos ideas que en su momento usó Miguel Antonio Bernal para señalar lo que sería dar el poder a determinados políticos dañinos para el manejo honesto del Estado, y cada lector decide qué cae con quien, o quién cae con qué. "Poner a tal funcionario al frente de X dependencia, equivale a nombrar a Drácula en el Banco de Sangre"; o si prefiere esta otra: "Dar el puesto a...., sería lo mismo que nombrar a Herodes como director de la Ciudad del Niño". Si no quieren a gente que succione las venas estatales con prácticas de nepotismo, o no quieren a un candidato que en una cuña sostiene en brazos a un niño (que en su inocencia no imagina ser cobijado por un Herodes del militarismo), voten por la candidatura honesta de Miguel Antonio Bernal.
Paso a otra cosa. Días antes del cierre de campaña de Mireya Moscoso, se fue gestando una incertidumbre: ¿Hablaría, o no hablaría Bernal en la tribuna? En la "Radiotón" celebrada el día anterior en "Radio Libre", incluso, se escuchó a Marcos Alarcón casi protestando porque no se le fuese a permitir hablar a Miguel Antonio. Pero la candidata Moscoso ha sabido reconocer desde el principio el respaldo popular que logró Miguel Antonio con la recolección de firmas con que, (pese a la troica del Tribunal Electoral), pudo demostrar que todavía hay creyentes en la verticalidad política. Hago un paréntesis para aclarar que aunque troica significa trineo tirado por tres caballos, también significa un gobierno de tres. Yo me inclino por llamar troica al gobierno de tres en el Tribunal, en el buen sentido (y en el menos equino) de la palabra. Lo advierto para que nadie relinche por allí.
Retomando el tema. Como decía arriba, la candidata Moscoso ha sabido reconocer la trayectoria y el respaldo popular de Miguel Antonio. ¿Será porque ella sabe que Arnulfo Arias fue un hombre de convicciones, de principios, de valentía y creyente en que Panamá es para los panameños? Estas son cualidades que en su muy particular estilo, Miguel Antonio ha venido demostrando a lo largo de su vida política, y por eso me pregunto ¿Reconocerá la señora Moscoso esas virtudes del político que no claudica en sus principios, y de allí que sepa valorar a Miguel Antonio Bernal? No sé, el tiempo lo dirá. Aclaro que no quiero comparar a Miguel Antonio con Arnulfo, pues como el mismo Bernal se ocupó de decir en la cena por su candidatura, aunque sostuvo largas conversaciones con el legendario líder panameñista, no en todo estuvieron de acuerdo, y eso es normal.
Mireya Moscoso llegó a decir semanas atrás ante una manifestación popular, más o menos: "Nosotros tenemos nuestro candidato a alcalde; nuestro candidato es Miguel Antonio Bernal" y el pasado domingo 25 de abril, retomó la idea, y saliéndose quizás, de lo que, más de un asesor de propaganda hubiese deseado, no se guardó de decir: "¡Aquí en el Distrito de Panamá yo les pido que voten por mi alcalde Miguel Antonio Bernal!", lo que activó una salva de aplausos, mientras el animador y el público gritaban: "¡Bernal!, ¡Bernal!, ¡Bernal!
Todo ello se dio en el cierre de campaña, en medio de un abigarrado ambiente festivo donde los arnulfistas caminaban desde Perejil (al menos hasta allí pude ver) hasta la Plaza 5 de Mayo, donde una señora regañaba, entre risas, a un muchacho que vendía toallitas: "Tienes todos los colores, menos el amarillo ni el morado ¿qué pasó?", donde una provocadora avioneta sobrevolaba la manifestación colgando atrás algo que parecía un papel higiénico gigante y estirado, que decía: "Martín Presidente", donde muchos señores no hicieron sino gritar de emoción cuando escucharon el nombre de Arnulfo Arias en boca de la candidata Mireya, donde muchos jóvenes saltaron a recoger las miles de octavillas lanzadas desde una avioneta que decían: "Te paso un dato, para alcalde, Bernal es mi candidato", y donde la lluvia se contuvo toda la jornada a pesar de un cielo plomizo que amenazaba, y fue sólo unos segundos después del distendido discurso de la candidata, cuando llovió.
Miguel Antonio Bernal tiene una hoja de vida que incluye la lucha por la soberanía panameña al repudiar los Tratados "Carter-Torrijos", por la libertad de expresión que incluye numerosas jornadas ("Centavo de la Dignidad", "Alternativa en la Calle", creo que por más de un año diariamente), por los derechos humanos, contra el militarismo, contra la corrupción.... en fin. Luchas por un Panamá mejor, que jamás podrán reeditar los candidatos rivales a la alcaldía de Panamá. No ha llegado Bernal, y ya la alcaldesa le tira piedras al alcalde de la capital, quien sí tiene credenciales de honestidad probada.
Esté o no esté en la Alcaldía, Miguel Antonio continuará expresándose con sus certeros latigazos verbales en contra de la impunidad y la corrupción.
No me extrañaría que cualquier nuevo gobierno nombre(como sospecho que va a suceder con cualquiera de los tres) ministros que representan lo peor del pasado, y fuera Miguel Antonio, quien publicara una foto de la primera reunión de Consejo de Gabinete, como lo hizo en 1986. El pie de foto decía: "En esta exclusiva para Alternativa se aprecia la primera reunión del Gabinete luego de los "cambios". Obsérvese al "verdugo"