El voto reflexivo y consciente
Es muy poco el tiempo que falta para que los panameños, a lo largo y ancho de la república, tengan la grave responsabilidad de escoger a los hombres y mujeres que han de dirigir los destinos del país desde las posiciones de Presidente de la República, diputados a la Asamblea Nacional, alcaldes y representantes de Corregimiento, para el período 2009-20l4.
La tarea es de gran trascendencia, porque se trata de elegir a aquellos ciudadanos sobre cuyos hombros descansará gran parte del futuro de la patria en todos los aspectos de vida; a panameños que con profundo conocimiento de los problemas nacionales, demuestren su interés en contribuir al progreso y desarrollo de Panamá.
Si no lo hacemos así, y, en cambio, preferimos apoyar a los políticos de siempre, la nación panameña seguirá caminando hacia el caos y el fracaso.
Consideramos que esta es una oportunidad cumbre para que todos los ciudadanos pongan en manos de los mejores el timón del Estado; es la ocasión para liberarnos de aquellos políticos que han defraudado y oprimido, por mucho tiempo, las grandes mayorías nacionales anteponiendo las ambiciones personales y partidistas a los intereses sagrados de la nación. Esos políticos no deben volver y, precisamente, el voto reflexivo y consciente los eliminará del gobierno que inicia el l de septiembre del 2009, a fin de que no sigan haciendo daño a los intereses de la nación.
El país requiere de hombres y mujeres que desde la Presidencia de la República, desde el seno del Legislativo, desde las Alcaldías y desde los corregimientos, se propongan con responsabilidad y profunda fe en la democracia, en la libertad y en la justicia social, adecentar las instituciones del Estado para hacer de ellas verdaderos baluartes de honestidad, capacidad, responsabilidad y de trabajo constructivo, hombres y mujeres que estén pensando en lo mucho que pueden ofrecer al desarrollo y progreso de la nación, y no en las prebendas que puedan lograr una vez alcancen el triunfo.
El pueblo tiene una oportunidad valiosa para dar un NO a algunos diputados que no han sabido estar a la altura de sus responsabilidades y solamente han utilizado su curul para acrecentar su poder económico y político. Esos no deben reelegirse.
Esperamos que el pueblo panameño sea muy reflexivo y consciente al depositar su voto el 3 de mayo próximo, que con entusiasmo y pensando siempre en Panamá escoja a los mejores para que gobiernen. De ello dependerá, en gran parte, el futuro de esta patria que necesita de sus mejores hijos para continuar adelante.